La Guantanamera de Havana Voices

La Guantanamera de Havana Voices

A quien se atreva a negar las múltiples posibilidades del arte y la interconexión que se establece entre sus diferentes manifestaciones justo sería acercarlo a la obra de Havana Voices, un cuarteto de tenores que se define como cultivador de la ópera pop y fusiona, dicho en mis palabras de diletante en el tema, la belleza y el buen gusto más que géneros o ritmos.

Solo dos de los integrantes de Havana Voices son artemiseños. Sin embargo a los cuatro los siento cercanos porque la apuesta de su discurso musical es por la cubanía y por el talento que emanan estos jóvenes.

Rey Reyes Bravo, Carlos David Vargas y Giraldo Carmenate Izaguirre son graduados del Teatro Lírico Nacional de Cuba, mientras Yunior Luis Pérez Valdés proviene de la Universidad de las Artes. Pero Havana Voices, nacido en el 2018 y representado por la agencia artística ACTUAR, cuenta con una graduación superior y es la del reconocimiento de su público.

No podría ser de otra manera cuando los cuatro tenores rompen los esquemas del bel canto para adentrarse en lo que nos identifica. Con gracia y dominio se pasean por la interpretación de piezas de César Portillo de la Luz, Marta Valdés, Ernesto Lecuona, Benny Moré, María Teresa Vera, Gonzalo Roig, Adolfo Guzmán, Osvaldo Farrés, Tania Castellanos y otros imprescindibles del pentagrama nacional.

Francisco «Pancho» Céspedes, Carlos Varela y Pablo Milanés también forman parte de su repertorio y en esa misma lógica van de un género al otro imprimiendo su sello convocando a instrumentistas consagrados como el maestro Rolando Luna, Jorge Luis Lagarza y Vicente Alejandro Trigo.

Su primer disco Havana Voices es una verdadera revelación en la que confluye la pasión juvenil de los intérpretes con una sonoridad inteligente y atrevida, que provoca repensar la visión que se tiene del canto lírico.

Destaca en este material su último tema, la Guantanamera, de Joseíto Fernández, donde Havana Voices obsequia con un arreglo novedoso y un empaste detallado de los timbres. En esta versión lírica en lugar de los versos sencillos de José Martí, incorporados a la pieza por el compositor español Julián Orbón desde la década del 50, experimentan con otros más contemporáneos. Es así como la Guantanamera de Havana Voices canta a Cintio Vitier, Nicolás Guillén, Dulce María Loynaz y Raúl Ferrer porque los integrantes del cuarteto consideran que música y poesía tienen una misma naturaleza y el sentimiento de lo nacional traza caminos intertextuales con uno de los temas cubanos más conocidos en el mundo.

Los jóvenes de Havana Voices no quieren encasillarse. Sus presentaciones en escenarios nacionales y foráneos los descubren como una joya para el gusto musical y su concepto es que el canto lírico necesita poner en escena un rostro fresco y autóctono; rediseñarse sin descuidar sus referentes imprescindibles. Es innegable que la cultura nacional está en buenas manos. Lo demuestra una juventud que apuesta por defender su identidad, reconoce sus símbolos y reformula las estéticas colocando al arte en una constante transformación.

¿Cuánto puede hacerse musicalmente por nuestra poesía? Pienso en la inolvidable Sarah González y sus versiones del Ismaelillo o en el sentimiento de Amaury Pérez interpretando a Dulce María. Otros ejemplos podrían extender esta lista. Sin dudas, quizás entre las más recientes incorporaciones se encuentra Havana Voices. Su Guantanamera bien merece erigirse en símbolo de que los calificativos selecto y popular no están reñidos. Se funden cuando aparece la curiosidad de un artista que, sin importar la edad, tiene sólidas y profundas las raíces.