La Habana siempre

La Habana siempre

  • La Habana este año arriba a su aniversario 497 de fundación.
    La Habana este año arriba a su aniversario 497 de fundación.

Es una ciudad hecha a mano, parece esculpida de un modo tridimensional aportando soluciones muy interesantes que le propicia un encanto especial, al decir del arquitecto camagüeyano Ricardo Porro, el mismo que realizó la Escuela de Danza y Artes Plásticas, hoy Universidad de las Artes (ISA).

Según Porro “La Habana colonial es una bella concepción, se organizó en torno a tres plazas principales: la del Gobierno, la de las autoridades religiosas y la del mercado. En los tiempos actuales, luego de la restauración, la Plaza Vieja, es una de las más visitadas y admiradas, pues ofrece una sensación de espacio cerrado, de lugar íntimo, como un patio grande que ofrece un clima familiar entre los que allí se encuentran”.

Sentarse en la Plaza de Armas, rodeada de un barroco suave, con edificaciones que poseen un juego de espacios sorprendentes es viajar en el tiempo. Más allá, el Castillo de la Fuerza, posee un interesante contraste de espacios que ofrece al visitante una dualidad de sensualidad y fuerza.

El puerto que tantas historias secretas esconde, representa un símbolo colonial. Viajeros de todas las naciones y hasta Alejandro Humboldt tocó aguas habaneras el 19 de diciembre de 1800 hasta el 15 de marzo de 1801.

Alejo Carpentier, que era un viajero infatigable, catalogaba a La Habana como “una de las ciudades más lindas del mundo”. A veces, de caminar tanto nuestra capital, no nos percatamos de sus bellezas ocultas. Amigos me dicen: ¿Para qué caminar otra vez por los mismos lugares? Y es que descubro algún detalle y con ello alguna que otra historia.

En fin, esta Habana brinda, a sus moradores y visitantes, una atmósfera de club, un espacio para reunirse tan difícil hoy día encontrar en otras ciudades donde la incomunicación ofrece un clima de soledad.

Resulta necesario captar las esencias de la Capital que hoy arriba a su 497 aniversario. Recuerdo, ahora, la canción de Gerardo Alfonso, Sábanas Blancas, que resume el cariño que le tengo a esta ciudad que me vio nacer: “Habana, si mis ojos te abandonaran (…) yo te juro que voy a morir de amor y de ganas, de andar tus calles, tus barrios y tus ciudades”.