La incertidumbre como recurso

La incertidumbre como recurso

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Villa Manuela, artes plásticas
  • Obras del artista Harold López en la expo Standby. Foto: Rubén Ricardo.
    Obras del artista Harold López en la expo Standby. Foto: Rubén Ricardo.
  • Obras del artista Harold López en la expo Standby. Foto: Rubén Ricardo.
    Obras del artista Harold López en la expo Standby. Foto: Rubén Ricardo.

Hace tiempo no tenía ante mis ojos una propuesta tan objetiva e imprecisa como la del joven pintor Harold López. Dos conceptos opuestos, pero que el autor fusiona con astucia y talento. Tales adjetivos caracterizan su más reciente muestra, Stand by, en la galería Villa Manuela de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), hasta mediados de octubre.

Ocho reproducciones donde la juventud es protagonista; sin embargo, el futuro se muestra incierto y los horizontes parecen estrecharse sin necesidad alguna de cambio. A pesar del predominio de colores vivos, sus personajes permanecen atónitos, distantes, cautivos en su propia realidad, sin interesarles los alrededores. Dos individuos, uno frente al otro, a menos de un metro de distancia, ni siquiera cruzan miradas, panorámica de Otro día sin noticias (Mixta sobre lienzo).

Enajenación, hastío y desencanto con la realidad, lo cierto es que Stand by constituye un espejo de los tiempos actuales y sus males. La evolución nos ha llevado a separarnos, dividirnos en clases, credos, pensamientos y doctrinas, sin mirar más allá de las superficialidades y centrarnos en el ser y la existencia, lo que tenemos en común, porque indiscutiblemente un día dejaremos de habitar esta vida, este caos.

A pesar de las compañías, la soledad impera, rostros sin encontrarse, caminos sin recorrer. En un escenario común, los individuos parecen llevar vidas paralelas, sin encontrarse nunca.

Un llamado de alerta sobre tales fenómenos es la propuesta de la exposición. ¿Tal vez será el pasado y sus cantos de sirenas? ¿O la negación del presente? Harold López no se equivoca: las nuevas generaciones poseen estas actitudes y que tire la primera piedra quien no haya pensado así.

Otro elemento presente es la corporalidad, no son trascendentales los espacios, sino la posición y la poca acción de los involucrados. ¿Qué hacer con el cuerpo? ¿Tan solo habitarlo de inactividad, ser convite para el desasosiego y la inercia? 

No son historias ajenas al autor, tienen mucho de testimonio y experiencias personales. Harold López pone al espectador a dialogar con su pintura sobre cuestiones medulares de la sociedad actual. El creador no luce distante, por el contrario, se involucra hasta ser parte activa de su propuesta.  

La invitación está hecha, Villa Manuela abre sus puertas con una muestra osada, transgresora; a fin de cuentas, es el propósito principal del arte: salvarnos cuando el peligro toca nuestras puertas.