La industria azucarera en Cuba y los retos de su proceso de reestructuración

La industria azucarera en Cuba y los retos de su proceso de reestructuración

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  • El panel estuvo a cargo de la Dra. Ana Vera, quien coordina la elaboración de un libro sobre el tema que temporalmente lleva el título “La industria azucarera cubana, memoria y sociedad” e incluye a varios autores. Foto del autor
    El panel estuvo a cargo de la Dra. Ana Vera, quien coordina la elaboración de un libro sobre el tema que temporalmente lleva el título “La industria azucarera cubana, memoria y sociedad” e incluye a varios autores. Foto del autor

Las lamentables consecuencias sociales que trajo consigo el proceso de reestructuración de la industria azucarera cubana en los últimos años fue el tema que abordó la tertulia que organiza la Sección de Literatura Histórico-Social de la Asociación de Escritores, en la tarde del jueves 17 de mayo, en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC.

El panel estuvo a cargo de la Dra. Ana Vera, quien coordina la elaboración de un libro sobre el tema - a solicitud de esa Asociación y de la Sección - que temporalmente lleva el título “La industria azucarera cubana, memoria y sociedad” e incluye a varios autores, con el objetivo de hacer un recorrido por el desarrollo de la industria azucarera en nuestro país y sus desafíos, a partir del proceso de reestructuración que se inició en la década del 2000.

“Es un panel y un libro muy emocional, porque aborda el tema del cierre de centrales, un proceso que, en la práctica, trae consecuencias sociales muy dolorosas”, indicó. Explicó que el libro se estructurará en tres partes: una inicial con los antecedentes históricos, una segunda con los cambios realizados entre los siglos XX y XXI y una parte final que recoge varias experiencias realizadas por investigadores del ramo en casos específicos del país.

Las presentaciones se iniciaron con las palabras del profesor Oscar Almazán, quien hizo un detallado recorrido por el surgimiento y desarrollo de esa industria en el país, que no puede sustraerse del origen mismo de la nacionalidad cubana y del progreso en otros sectores paralelos, como el ferrocarril y las comunicaciones.

El Dr. Roca, por su parte, elaboró su presentación refiriéndose a la evolución de la industria en el período revolucionario, desde la ley de reforma agraria y las zafras del pueblo, pasando por el surgimiento de la cooperativización de la industria y el plan cañero, los surgimientos de los Complejos Agro Industriales (CAI) y el Ministerio del Azúcar, que le dio a la industria azucarera en Cuba una gran fortaleza.

Sin embargo, la desaparición del campo socialista y la URSS provocó un retroceso muy grande en este sector, ante lo cual se tuvieron que tomar medidas para enfrentar una de las crisis económicas más graves en la historia del país. Tras una serie de pasos que intentaron reforzar la industria, se comenzó a aplicar la “Tarea Álvaro Reinoso” que, “con aciertos y desaciertos” – indicó -, se trató de adaptar la estructura del ramo a las nuevas condiciones, reduciendo gastos y consumos con el fin de hacerlo más eficiente.

Los especialistas José Luis Martín y William Espronceda expusieron sus experiencias de investigación realizados en el CAI Camilo Cienfuegos antes, durante y después de la aplicación de la Tarea Álvaro Reinoso en ese coloso, uno de los más grandes de la región occidental, en el que el deterioro progresivo de los medios y las condiciones de trabajo, los recursos y las disponibilidades hicieron que al final se tomara la decisión de que fuera cerrado. Ese es el momento en que surge la idea de la reubicación laboral de sus trabajadores y la formación profesional en otros sectores, donde “el estudio como empleo” se asumió como una variante a aplicar entre los más de cinco mil empleados.

Ana Vera presentó los resultados de su investigación sociológica, como consecuencia de la aplicación de estas medidas en otros centrales, resaltando las dificultades de poder analizar la dimensión humana de estos cambios económicos en un área donde escasean las fuentes documentales. La insatisfacción, la desesperanza, los problemas de gobernabilidad locales, los cuestionamientos populares a las razones y formas en que se desarrolló esta Tarea en muchos lugares, la mala administración de los recursos desmontados – muchos de ellos con valor histórico y patrimonial– fueron algunos de los resultados de su exploración.

Del público también se escucharon aportes importantes al análisis, como la necesidad de ver al central azucarero en Cuba más como un fenómeno socio-económico que como una fábrica. De ahí que, al analizar este proceso, estamos viendo el resultado de la aplicación de una medida que pudo tener racionalidad económica pero no cumplió en gran medida con los objetivos socio-culturales y políticos, de lo que aún se lamentan muchos en el campo cubano.

Se resaltó la importancia del quehacer de las ciencias sociales en la toma de decisiones económicas y políticas en el país, del estudio de la cultura relacionada a la historia del trabajo, al movimiento obrero y revolucionario de las comunidades, el proceso de “des-campenización” y “des-ruralización” de la primera industria del país, entre otras.

Igualmente se profundizó en el análisis de los procesos de reestructuración o cierres de centrales no como un hecho aislado, sino como parte de un proceso histórico – que ha ocurrido antes en Cuba y que no sólo ha sucedido en nuestro país– con las consecuencias que ello trae en todos lugares, el fundamento económico y comercial que obligó al país a tomar esa medida y las diversas visiones que puede generar, a partir de la forma en que se desarrolló ese proceso. Considerar todas esas variables hará del libro que se elabora un aporte útil y necesario a la historia económica del país.