La poesía tiene un ángel

La poesía tiene un ángel

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Creación literaria
  • La historia de la Habana y la creación literaria se mezclan en un tono armónico en las letras de David López, el que le canta a la ciudad como un hijo “completamente habanero”. Foto del autor
    La historia de la Habana y la creación literaria se mezclan en un tono armónico en las letras de David López, el que le canta a la ciudad como un hijo “completamente habanero”. Foto del autor

En el marco del 14 Festival de tradiciones y costumbres habaneras, la librería FayadJamís, se vistió de arte este 16 de noviembre para celebrar los 498 años de la villa San Cristóbal de la Habana, conuna voz profundamente enamorada de esta ciudad, que se ha ganado su espacio en el quehacer literario cubanoque camina gigante por el alma de los lectores agradecidos, la voz de David López Ximeno.

Las palabras iniciales de la entrevista fueron de agradecimiento a los presentes, entre ellos grandes amigos como el poeta Roberto Manzano, quien prologó el libro Cuaderno de la Habana, publicado en el 2014 por la Editorial Extramuros.

Y esta obra fue el punto de partida para mostrar la producción literaria de David López, el que explicó que este libro le dejó “muchas ganas de seguir trabajando sobre la ciudad” porque su libro de poesía no abordó aspectos de la historia en los que se debía profundizar.

El poeta se trazó entonces la meta de escribir un ensayo, que habla sobre la ciudad y su historia, el cual está a punto de culminar y que se debe publicar el próximo año.

Bautizado por su creador como “El libro de la Habana”, este material debe su existencia al motivo y al énfasis, que puso su padre, a quien está dedicado, en enseñarle arquitectura en diferentes recorridos por la ciudad. Entonces, el recuerdo de su padre se transfiguró en público y agradeció, junto a los presentes, las palabras del poeta.

David explicó todas las particularidades de este libro, entre ellos su carácter anecdótico,cómo se presenta una historia de la Habana diferente, que en ocasiones, resulta desconocida.

El libro tiene tres capítulos o “reflexiones”, como prefiere llamarlos. El primero aborda tres siglos de urbanismo que condijeron a moldear una Habana como la que se conoce hoy. Este capítulo muestra también elementos de la ficción histórica. El segundo muestra un análisis profundo de los dos grandes períodos constructivos: el siglo XVII y el siglo XVIII. El tercero es el resultado de una “investigación de campo” con documentos y archivos de diferentes instituciones. Es una “construcción de historias”, que dentro del ensayo, “les enseña a las personas cómo eran las cosas”.

Este trabajo ha constituido un reto para el poeta, porque como todo buen ensayo, la investigación exhaustiva, acompañada de una “dosis de sensibilidad muy fuerte” debe ser un precedente; es por eso que le “…gusta escribir ensayos, que obligan a superarse como escritor”, en los que convive, inevitablementesu visióncomo poeta.

En un destello de “coda iluminante”, David habló, a los presentes, de sus creaciones futuras, entre ellas de un texto bilingüe, en el que las lenguas de Cervantes y Shakespeare van de la mano para mostrar otras aristas de la sensibilidad creativa del poeta.

El encuentro del creador con sus lectores finalizó con un hermoso homenaje a la Habana: la lectura de una selección de sus poemas, en los que la ciudad se muestra como sujeto lírico en el discurso del hablante poemático, entre ellos “La Habana que pasó”, en los que David López Ximeno demostró su gran objetivo como poeta “construir el verso como una obra de arte”.