La riqueza sonora de Cuba en las voces de sus cantores

La riqueza sonora de Cuba en las voces de sus cantores

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Músicos, coros, Granma
  • Cantores cubanos y australianos comparten en Café Ventanas. Foto de la autora
    Cantores cubanos y australianos comparten en Café Ventanas. Foto de la autora

El sonido gutural que se expresa como momento climático en el mambo cautivó de manera especial a los visitantes australianos, cantores que se unieron para visitar Cuba y recibir talleres sobre música cubana en las ciudades de La Habana, Santiago de Cuba, Camagüey y Bayamo.

En la Ciudad Momumento conocieron de la mano del Coro Profesional de Bayamo acerca del mambo, ritmo contagioso al que llegaron a través del Mambo número 8 de Dámaso Pérez Prado.

En el café Ventanas, centro de gestión e información cultural de la Dirección Provincial de Cultura en Granma, los visitantes compartieron durante la jornada vespertina en la que vocalizaron el mambo, conocieron de sus orígenes y mostraron su capacidad interpretativa.

Procedentes de las ciudades australianas de Sidney, Melbourne y Adelaida, algunos son cantantes aficionados que trabajan en coros profesionales o se han retirado de la vida activa, manteniendo vínculos con la cultura, otros como Cristina Mimmocchi son intérpretes profesionales y decidieron repetir la experiencia que otros coros como el Austral, ya tuvieron hace algunos meses por la Mayor de las Antillas.

Cada día es mejor que el otro, me dicen, cuando ya acumulan vivencias del intercambio en la capital del país con Vocal Sampling, el Coro Nacional de Cuba, y Vocal Vidas y el Orfeon Santiago en la Ciudad Heroina. De paso por Bayamo van camino hacia Camagüey y Trinidad.

Amor al canto manifiestan, y lo encuentran también entre los cubanos, donde se sienten como en casa. Lo expresan con palabras casi al retirarse, pero también lo diden sus actitudes como la de caminar descalzos dentro del recinto, como Stuart Davis, reconocido y talentoso director de coros australianos, quien de manera particular se prendó del mambo cubano.

El cantor bayamés Oleg Guerrero Frutos tuvo a cargo el taller, donde se unieron cubanos y australianos por cuerda, (tesitura de cantores) para en conjunto interpretar mambos.

Los visitantes ofrecieron además sus logros en apenas seis días de convivencia, pues como pertenecen a diversas agrupaciones no tienen repertorio en común, pero mostraron su virtuosismo y capacidad vocal, a la vez que apreciaron los del oriente de Cuba.