La UNEAC, la mujer y Cuba

La UNEAC, la mujer y Cuba

Han pasado 59 años desde que se fundara, el 22 de agosto de 1961, la Unión  de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Con casi seis décadas de existencia, la institución se ha consolidado como un pilar de la sociedad cubana y una poderosísima arma para la defensa de la Revolución.

Nacida para aglutinar a la intelectualidad cubana y con la visión fidelista de que el campo de la cultura sería vital para mantener nuestras conquistas, la UNEAC ha sabido cumplir su misión, aún en medio de las adversidades.

Hoy continúa ejerciendo su labor de vanguardia, agrupando lo más avanzado del pensamiento en la Isla, encontrando el consenso, promoviendo el arte  y, desde su posición, trabajando por aquel objetivo primero que le encargara nuestro Comandante en Jefe durante su fundación.

«El pueblo es la meta principal. En el pueblo hay que pensar primero que en nosotros mismos. Y esa es la única actitud que puede definirse como verdaderamente revolucionaria.»[1]

Este gremio de escritores y artistas de la Mayor de las Antillas ha destacado durante toda su existencia por una formidable labor de inclusión, brindando sus espacios por igual a todos los creadores. Incluso, aquellos sectores como el de la mujer, que en otros periodos de nuestra historia fueron fuertemente discriminados.

La mujer creadora ha tenido una destacada participación dentro de la institución. Muchas han sido las féminas de renombre en Cuba y el mundo que han encontrado en esta casa gigante, no solo un hogar, sino una experiencia de vida cotidiana y de trabajo diario que ha marcado significativamente sus vidas y contribuido a forjar lo que hoy son.

Rosario Cárdenas, bailarina y coreógrafa. Premio Nacional de la Danza /Foto: Liesther Amador González, UNEAC.

Los artistas cubanos que pertenecemos a la UNEAC, que hemos participado en los Congresos, varios con la presencia de Fidel, estamos conscientes de lo mucho que la organización ha significado para el desarrollo de la cultura del país. Pero no solo eso, sino también para aprender a defender esa identidad y seguir desarrollando esa cultura nacional.

En el caso particular de la danza, es muy curioso ver como en Cuba tenemos un equilibrio de hombres y mujeres en las compañías, cuando el mundo son mayoritariamente femeninas y eso también puede mirarse como un logro de nuestro avance, de nuestra asociación y del país.

Pertenecer a la institución y que se me reconozca dentro del gremio me motiva  a no querer dejar de sonreír, a ser consecuente con la cultura cubana, nuestras costumbres, hábitos, necesidades y tradiciones.

Verónica Lynn, actriz, miembro fundadora de la UNEAC. Premio Nacional de Teatro y Premio Nacional de Televisión/ Foto: Liesther Amador González, UNEAC.

Me siento orgullosísima de ser miembro y fundadora de varias organizaciones entre ellas la UNEAC; es un espacio en el que los artistas debatimos nuestros problemas, donde se facilita el intercambio entre los grandes creadores y se permite ese crecimiento tan fructífero para todos. Estar aquí es una experiencia, sin duda, muy enriquecedora.

Martha Bonet, Vicepresidenta Primera de la UNEAC/ Foto: Liesther Amador González, UNEAC.

Tenemos una organización fortalecida donde no solo se agrupan todas las manifestaciones del arte sino también todas las generaciones artísticas, tanto en su membresía como en su directiva.

A todos nos ha tocado vivir esta etapa terrible de pandemia, pero aun así, nuestros artistas e intelectuales han ido a los espacios de las redes sociales, el internet, a la televisión para seguir ofreciéndole a nuestro pueblo lo mejor del arte en la nación.

A 59 años de la UNEAC, seguimos siendo esa organización de vanguardia, comprometida con el desarrollo artístico del país.

Digna Guerra. Premio Nacional de Música/ Foto: Liesther Amador González, UNEAC.

La Revolución Cubana ha empoderado a todos los ciudadanos y sobre todo la labor de la mujer. Yo creo que esto ha sido muy importante porque en cada renglón de la vida del país, incluyendo las artes hay siempre mujeres destacadas. Me siento feliz porque se ha apostado muchísimo al desarrollo de las féminas en Cuba.

  

Lourdes de los Santos,  directora de cine/ Foto: Liesther Amador González, UNEAC.

Son 59 años en los que la Unión de Escritores y Artistas ha logrado conjugar todas las manifestaciones. Lo más importante es que hemos estado junto a la revolución en todas las batallas como decía el comandante salvando la cultura.

La cultura es el escudo de la nación y la UNEAC ha sido una adarga, uno de sus brazos fuertes.

Estos 59 años representan un estímulo, pero también un llamado a concretar nuevos retos. Ahora en medio de la pandemia tenemos que encontrar nuevas maneras de hacer y de llegar a nuestro pueblo con nuevos soportes, nuevas estrategias, nuevos instrumentos para que nuestra función social siga siendo efectiva.

Flora Fong, artista de la plástica/ Foto: Liesther Amador González, UNEAC.

Como artista de la plástica, desde muy temprana edad tuve la oportunidad de participar en muchas exposiciones y actividades. En esta misma sede de la UNEAC, en este patio, hemos expuesto los problemas fundamentales y recibido el apoyo de la dirección del país. Ciertamente hemos tenido la sensación de que no andamos solos.

Los artistas de este país se sienten confiados de realizar su trabajo con la seguridad de hacer libremente su trabajo, de que tenemos la posibilidad de darlo a conocer.

Me siento útil formando parte de la organización. En estos momentos dramáticos que vive el mundo tenemos que poseer el compromiso de seguir trabajando con la mejor calidad posible. Exprimir las neuronas y no desmayar en el intento de servir como personas y continuar orientando a las nuevas generaciones.

 

 

[1] Del discurso pronunciado por el Comandante en Jefe, en la clausura del primer Congreso de Escritores y Artistas, efectuada en el Teatro “Chaplin”, el 22 de agosto de 1961.