Lina de Feria, catadora de la belleza

Lina de Feria, catadora de la belleza

Etiquetas: 
Escritores, UNEAC, Ediciones UNIÓN, poesía cubana
  • Su poesía es un reto a la renovación y la experimentación.
    Su poesía es un reto a la renovación y la experimentación.

El próximo viernes 30 a las 4:00 p.m. en la sala Villena se realizará la presentación de La belleza de lo entendible, el más reciente título de Lina de Feria, publicado en Ediciones Unión, sello que antes ha dado a luz a otros de sus poemarios: A mansalva de los años, Espiral en tierra, Los rituales del inocente, A la llegada del delfín, El libro de los equívocos, País sin abedules, Absolución del amor y De los fuegos concéntricos.

El nuevo título es una antología con algunos de sus textos más conocidos, además de una constelación de versos inéditos donde pueden reconocerse las huellas de sus búsquedas conceptuales y otras aristas menos frecuentes. A propósito de lo anterior, Pablo Armando Fernández argumenta en su prólogo: “Insiste en renovar su voz y acude a temas, estilos, formas en imágenes que aportan al lenguaje un renacimiento”.

La belleza de lo entendible es una muestra de los hallazgos que caracterizan a su autora: la salud de sus habilidades metafóricas, el sacro cuidado de la imagen poética, el uso de referencias universales, la experiencia cultural, el oficio de tejer y captar con precisión, atendiendo en toda su pureza el acto de la vida, el peso de la realidad, los múltiples destellos que se abisman ante el ojo humano.

Lina de Feria no se divorcia con el pasado de su soledad o los antiguos fantasmas de su creación ni con sus códigos espirituales. Aún se vale de un lenguaje depurado que se resiste a envejecer y por eso aborda la escritura con devoción, con el recelo del que piensa en el legado que luego exhibirá, sin ambages, el futuro. Su poesía aspira a mantenerse respirando desde la renovación e incluso la experimentación, siempre en la búsqueda del equilibrio entre contenido y forma, emoción e inteligencia.

Para leer a Lina se necesita un ámbito de silencio, horas de vuelo lector, la capacidad de asombro en conserva y el estado del alma en jaque. Pero siempre madurez, lucidez; de ello dependerá la aprehensión. Por eso sus lectores disfrutan la enorme voluntad de respeto que ella le confiere a la palabra. Catar la belleza circundante o subterránea, así como reproducirla en su discurso lírico es, sin lugar a dudas, uno de los objetivos que persigue desde el ya clásico Casa que no existía, Premio David en su primera edición de 1967 (compartido con Luis Rogelio Nogueras). Después de varios años de vacío editorial proliferaron, de manera sucesiva, libros de varios géneros, reconocimientos y traducciones. En varias ocasiones, de hecho, ha obtenido el Premio Nacional de la Crítica y ha sido candidata para el Premio Nacional de Literatura. Considerada una de las voces más relevantes de su generación.

La belleza es verdad; la verdad, belleza, eternizó John Keats y Lina de Feria lo ha plasmado, siglos después, con esta nueva entrega.