Los niños, los papalotes y la ciudad

Los niños, los papalotes y la ciudad

Etiquetas: 
: Plásticos, Guantánamo
  • Una de sus obras sobre la ciudad. Foto de la autora
    Una de sus obras sobre la ciudad. Foto de la autora

“…el artista primitivo puede ser profundo y hasta filósofo;

complicado y hasta oscuro; depositario de tradiciones riquísimas…”

Guy Pérez Cisneros

La celebración de los 50 años de vida artística del pintor naif guantanamero, inició en el mes de enero de 2017 con la inauguración de la exposición Me dicen Cuba en el Centro de Arte: Palacio Salcines. La muestra transitó por los numerosos caminos estéticos recorridos por el artista a partir de los años 90 cuando decide apropiarse de la estética y posibilidades del arte naif para expresar sus inquietudes como  creador consciente, todo ello sin romper con su obra anterior como paisajista, instalacionista o perfórmatico.

La muestra  (…) por sus altos altos valores visuales y estéticos; por los resortes conceptuales que mueve resulta un hecho expresivo importante no solo para la propia obra de Nelson, sino para el contexto de la plástica actual en Guantánamo[1].

Y es en el contexto de la plástica guantanamera donde este creador ha desarrollado carrera artística a partir de su graduación en 1965 en la Escuela Nacional para Instructores de arte y su Licenciatura de Artes Plásticas en el Instituto Superior Pedagógico de Guantánamo en 1992.

Su primera exposición fue de Dibujo en 1968, para luego llegar a la galería La Celosía de la UNEAC en Guantánamo con la muestra de pinturas De lo aprehendido, pensado y sentido, expo que podría decirse, significó el despegue del artista y desde ese momento protagonizó sobre todo en la cuidad guantanamera alrededor de 16 exposiciones personales y 84 colectivas.

Sus obras has sido posible visualizarlas en las galerías La celosía de la UNEAC, en el Centro de arte: Palacio Salcines, el Consejo Provincial de las Artes Plásticas, la  Casa del Changüí, entre otras muchas instituciones y espacios que han tenido a bien fomentar la promoción de sus obras.

Sus trabajos lo han situado como pilar indispensable del panorama de las artes pláticas contemporáneas en Guantánamo, cargadas de los colores del trópico, donde distingues apropiaciones de los grandes cuadros y maestros del renacimiento, obras donde los niños forman parte intrínseca del paisaje y las edificaciones más importantes de nuestra cuidad entran en un juego lúdico con esos diminutos potragonistas que invaden el espacio pictórico recreado por el pintor. También está su barrio, sus vecinos de la Loma del chivo y los papalotes, donde nuevamente reaparecen los niños, su barrio y los colores tropicales.

Oscar Nelson a lo largo de su carrera a cosechado numerosos lauros como el Primer Premio de Pintura en el Salón Regino E. Boti en 1983 junto a tres menciones en el mismo concurso, el primer premio del Salón Nacional de Paisaje realizado en esta provincia en 1990. En 2003 obtuvo el Primer Premio Nacional de Pintura “Arte Naif” en Holguín y Premio Honorífico “Guamo” que otorga por única vez la UNEAC en Guantánamo.

De igual forma, fue acreedor del Premio Nacional “Olga Alonso” por su abnegada labor dentro del sistema de Casas de Cultura, entre otros premios obtenidos a lo largo de su carerra que propiciaron que fuera merecedor de la Distinción “Raúl Gómez García” y la Distinción por la Cultura Nacional otorgada por el Sindicato Nacional de Cultura.

Su trayectoria artística, su consagrada labor en la enseñanza y el arte, así como por su prolífera obra, sus aportes al desarrollo de la ciudad en el rescate, construcción, rehabilitación, conservación y promoción de la cultura popular tradicional guantanamera y su labor en la formación de jóvenes aficionados a las Artes Plásticas, lo ha hecho merecedor de disímiles reconocimientos y nominaciones, destacándose el reconocimiento otorgado Por la obra de toda la vida y sus aportes a la enseñanza artística y su nominación al Premio Nacional de Cultura Comunitaria.

Oscar Nelson ha sido un creador prolífero que no solo se ha dedicado a sus creaciones artísticas, sino que ha dedicado gran parte de su vida a formar jóvenes, de ahí su labor como pedagogo impartiendo cursos y talleres de dibujo, pintura, grabado, papier maché, entre otras temáticas. De igual forma, ha formado parte en disímiles ocaciones del jurado de Eventos como el Salón de Artes Plásticas Nivio Fernández in Memoriam, el Salón Concurso “José Vázquez Pubillones” y el Regino E. Boti en Guantánamo.

Naif conciente, Oscar Nelsón utiliza la visión del “niño” que hay en él y que no ha perdido, valiéndose del uso de los colores planos (…) le confieren a su obra un mágico y lúdico atractivo, sin que por eso deje de asomarnos a las profundidades del cosmo que representa.[2] De esta manera se mantiene después de 50 años de trabajo creando y formando a las nuevos artistas plásticos que defenderán la impronta legada por este maestro del arte ingenuo, el pintor de los niños, los papalotes y la ciudad.

 

Notas:

Jorge Núñez Motes, Palabras al catálogo. Exposición Me dicen Cuba (13 de enero 2017).