Los nuevos rumbos de Santiago Hermes y el proyecto Trazos Libres

Los nuevos rumbos de Santiago Hermes y el proyecto Trazos Libres

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Cienfuegos, Escénicos, trabajo comunitario
  • El artista cienfueguero Santiago Hermes, en una de las acciones performáticas de Trazos Libres en su comunidad. Foto del autor
    El artista cienfueguero Santiago Hermes, en una de las acciones performáticas de Trazos Libres en su comunidad. Foto del autor

Desde sus inicios en la anterior década —2009 para ser exactos— el proyecto cultural comunitario Trazos Libres puso el acento en conectar a diferentes actores del tejido social mediante un concepto de inclusión, impulsor a su vez de acciones en pos de acompañar a la comunidad en su evolución cultural y ofrecerle opciones para la recreación educativa, el esparcimiento y el aprendizaje artístico. El leit motiv del ideario del colectivo anheló mantener enhiesto el pendón del desarrollo de modos de vida sanos, la armonía psicosocial y la integración cultural.

Con capacidad aglutinadora para reforzar los sentimientos de identidad nacional y atraer a los habitantes e instituciones del Consejo Popular cienfueguero de La Gloria, Trazos Libres afianzaría valores como la cubanía y promovería conocimientos estéticos. Los vecinos hubieron de participar de forma activa, desde el surgimiento, de un objetivo abocado a socializar las experiencias individuales, familiares, barriales y grupales, partiendo de las artes visuales, aunque apuntando igual hacia temas diversos de la localidad.

Hermes, graduado de la Academia de San Alejandro, se propuso transformar la estética de su barrio de La Gloria, a través de la pintura de murales en las fachadas de las casas, la exhibición de esculturas en la calle; o merced a acciones performáticas enfiladas a nuclear las artes visuales, la danza y la música, de forma especial un patrimonio sonoro de la nación como la rumba. Aparejado ello a su proverbial interés indagatorio en nuestras raíces afrocubanas, sus trabajos sobre la esclavitud, la negritud; amén de la permanente relación con universidades del territorio y del país, que propendiese a insertar el pensamiento cual base de acción en la praxis.

Durante la más reciente aproximación periodística que hemos realizado a este proyecto en el decurso de su quehacer creativo, su líder, el artista visual Santiago Hermes Martínez, nos explica que en estos momentos el propósito de él y de quienes están aglutinados a su vera pasa por introducir nuevos cauces de gestión a las ideas germinales que, sin abjurar de tales ni modificarlas, le permitan, eso sí, un mejor acople a las dinámicas sociales y económicas del escenario actual.

Así, han gestado la Zona Creativa Trazos Libres, una de las primeras de su tipo en el país, en la práctica una suerte de comunidad cultural en un espacio plural, comunitario e interactivo.

Santiago explica que “se trata de una extensión del proyecto al nivel del mismo espacio que yo tenía llevado a la calle, al barrio, con la intención de generar oportunidades, tanto para los artistas que participan en esta suerte de experimento cultural como para las personas del lugar que no tienen acceso o las posibilidades de nosotros los creadores de poder generar nuestros propios ingresos. Hay valores intrínsecos de la comunidad que pueden ser tomados en cuenta, creo; todo aquello que necesariamente no tiene que ver con las artes pero sí con las costumbres, las tradiciones, una estética heredada… El afán es que el arte sirva de puente para esto, es decir para, entre otros objetivos, visibilizar a esas personas aquí que saben tejer, bordar, a peluqueros, barberos u otros practicantes de oficios presentes en su familias por generaciones”.

Varias casas de los vecinos de este sitio de permanencia de poblaciones de afrodescendientes habrían de convertirse en galerías, espacios de exhibición, ventas de obras y sedes gastronómicas en virtud de la implementación de la referida Zona Creativa Trazos Libres, la cual espera la incorporación de personas del entorno, muchas de las cuales deberán integrar los cursos de muñequería, talleres de bordado artesanal, papier maché, u otros, que piensan emprender.

Afirma Santiago que la Zona… fue aprobada por los consejos de administración municipal y provincial, y que ahora mismo pasa por el proceso inicial de asimilación de las fuentes de ingreso. Ya esta ha tenido su laboratorio de pruebas o mecanismo de ensayo a través de los recorridos y estancia en el sitio de los cruceristas de más de veinte naves arribadas a puerto cienfueguero.

Jorge González, guía del Programa People to People, valora de “fabulosa” la experiencia. “A los pasajeros y todos los que vienen, que a veces son profesores, especialistas, creadores u otros profesionales de la comunidad norteamericana, les interesa muchísimo. Pueden intercambiar pueblo a pueblo, descubrir la naturalidad de cubanos y cubanas, las raíces culturales y artísticas de la nación, entrar a las casas de los vecinos, indagar por nuestra realidad, nuestras costumbres. Esta senda cultural siempre es la preferida de los turísticas en Cienfuegos”.

Mary Cid, esposa de Hermes, coordinadora y gestora intelectual del proyecto y de la zona homónima, subraya que entre los propósitos también figura la localización de puntos de simbiosis con instituciones, organismos u otros grupos culturales como el suyo, a la hora de articular rutas de similares objetivos.

Son muchas las ideas que sobrevuelan la cabeza de estos incansables actores socializadores de cultura, y ojalá todas puedan materializarlas; no obstante, la prudencia periodística regalada por los años nos sofrena de explicitarlas todas. De tal que, de momento, solo consignemos este somero adelanto, el cual tendrá su continuidad reporteril en la medida que avance y se consolide el proyecto. Qué la suerte los acompañe.