Los pies forzados de Luis Silva

Los pies forzados de Luis Silva

Etiquetas: 
: Plásticos, Holguín, exposición, Fiesta de la Cultura Iberoamericana
  • La exposición Pie forzado de Luis Silva quedó inaugurada como parte de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Fotos: Adrián Aguilera
    La exposición Pie forzado de Luis Silva quedó inaugurada como parte de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Fotos: Adrián Aguilera
  • La exposición Pie forzado de Luis Silva quedó inaugurada como parte de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Fotos: Adrián Aguilera
    La exposición Pie forzado de Luis Silva quedó inaugurada como parte de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Fotos: Adrián Aguilera
  • La exposición Pie forzado de Luis Silva quedó inaugurada como parte de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Fotos: Adrián Aguilera
    La exposición Pie forzado de Luis Silva quedó inaugurada como parte de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Fotos: Adrián Aguilera

En el repentismo insular llamamos pie forzado al verso lanzado, casi siempre desde el público, para que el improvisador, tomándolo como tema central, arme y concluya la décima. Piedra de toque, requiere, como la misma décima improvisada, pericia y conocimiento idiomáticos, si no se quiere que el efecto empobrezca; actitud y osadía para, como hábil y cuidadoso escultor, ir ensamblando las piezas que compongan la obra.

Precisamente las piezas de Luis Silva Silva (Holguín, 1960) que integran Pie forzado, muestra expuesta en el Centro Provincial de Arte como parte de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana, articula su “corpus” creativo sobre el más cuidadoso ensamblaje de materiales no convencionales y alternativos, tomados como por el azar del campo cubano, pero en él nada es azar, si siquiera concurrente, que terminan, por qué no, siendo ya convencionales y peculiarizando una producción escultórica reconocida y ampliamente valorada.

Elementos naturales, metales, semillas, sogas, madera, frascos de cristal, instrumentos de la siembra y el trabajo del campesino, hoy casi en deshueso pero que forman una poética personal, basada sobre todo en el machete, símbolo de trabajo y rebeldía, de la zafra, la esclavitud y las gestas independentistas, se ensamblan (como trabajo de orfebre) en la madera de la palma.

Justamente este árbol, el que recibe el primero y último rayo de luz, dice Martí, el que poéticamente crece en las cataratas del Niágara en los versos de Heredia, y también en el escudo nacional, unifica parte de su obra, abre la amplitud de sus constelaciones. La madera de palma, con la que se construye la vivienda campesina, resulta pulida, trabajada con los metales (machetes, azadones, alambres) e integrado a su discurso, como en la pieza “¡Pase!”, que bien pudiera servir de portada a cualquiera antología de la poesía cubana y que se me antoja como aglutinador poético de buena parte de la muestra, con dirección general de Yuricel Moreno Zaldívar.

Cubanísima, más allá de los instrumentos de labranza, las semillas, los motivos que una y otra vez remiten al campo y sus habitantes, más allá de cualquier tipo de estereotipo previsible y por tanto, poco útil, la cosmogonía de Luis Silva “alcanza el poder de crear algo único. Posee el don de crear esculturas novedosas a la vista, frescas en su concepción. Aunque evocan lo rural o rudimentario, de ellas proviene un estilismo inseparable y un acabado limpio, que hacen de ellas “hermosas obras” en una primera apreciación”, escribe en el catálogo de la muestra, su curadora, Daile Escalona Bermúdez.

Estos materiales, sin ser “una concepción ingenua o inconsciente, porque los manipula libremente y les incorpora sus sensaciones y propósitos, que revelan las circunstancias que le rodean y el medio en que habita”, subraya Daile, hacen de piezas como “Rastrillo”, “Caballo”, “Cosecha”, “Equilibrio”, “Oferta” y “Previsión” también resúmenes existenciales que armonizan el conjunto llamado Pie forzado, esta vez con la música del grupo Cacoyoguín, pies forzados mediante, resonando en el Centro de Arte.