Los Premios UNEAC a la Investigación musical: otra vez a capítulo

Los Premios UNEAC a la Investigación musical: otra vez a capítulo

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Asociación de Música de la UNEAC
  • Argeliers León (1918-1991), decano histórico de la musicología cubana Contemporánea junto a Mariano Rodríguez. Foto tomada de La Ventana
    Argeliers León (1918-1991), decano histórico de la musicología cubana Contemporánea junto a Mariano Rodríguez. Foto tomada de La Ventana

Han pasado 26 años desde que en 1991 la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) daba la bienvenida al primer jurado y a los primeros trabajos del Premio de Musicología Argeliers León. Se hacía realidad una propuesta y un nuevo certamen profesional con carácter competitivo y bianual, que nacía para incentivar la investigación musical en el país y recompensar el esfuerzo de sus especialistas quienes laboran en pro del resguardo del patrimonio musical nacional y del desarrollo de la cultura en nuestra Isla.

Los atractivos de esta primera convocatoria anunciaban el otorgamiento de tres premios indivisibles con diploma y una adjudicación en moneda nacional para cada uno con prioridad de publicación relacionada con el orden de premiación alcanzado.

Integraron aquel jurado María Teresa Linares Savio, Danilo Orozco González y José Amer Rodríguez; y resultaban galardonadas sólo dos obras, El complejo ritual festivo del Cabildo Kunalungo de María Isabel Rosell Lam y El afrocubanismo: de la música folklórica a la profesional de Mireya Martí Reyes. El primer premio quedaba desierto por única vez.

Durante 1993 y 1995 no se efectuó el concurso porque fueron años muy complejos para la economía y la sociedad cubana en los que el país se enfrentó a problemas acumulados y a otros surgidos por las dificultades en las relaciones internacionales. Hubo que esperar.

La segunda edición se llevó a cabo en 1996 y las sucesivas convocatorias se presentaron cada dos años porque el Premio UNEAC Argeliers León al Pensamiento Musicológico Cubano alternaría con el Premio de Musicología Casa de las Américas.

Ediciones de los Premios UNEAC en los años: 1991, 1996, 1998, 2000, 2002, 2004, 2006, 2008 [1], 2011, 2013 y 2015.

Una rápida mirada al itinerario del Premio desde el año de su apertura hasta el 2015 hace constar que en once ediciones se presentaron doscientos textos. De ellos fueron premiados treinta y tres libros que evaluaron cincuenta investigadores de probada trayectoria y prestigio intelectual pues el Premio empieza a ser significativo si lo es el jurado que juzga las obras en concurso.

Por esa razón, cada convocatoria librada ha contado con el voto de personalidades como: en la primera convocatoria: María Teresa Linares Savio, Danilo Orozco González y José Amer Rodríguez; en 1996: María Teresa Linares Savio, Victoria Eli Rodríguez y Roberto Valera Chamizo; para la edición del año 1998, Clara Díaz Pérez, Alberto Alén Pérez y Grizel Hernández Baguer y en la correspondiente al 2000: Lino Neira Betancourt, Sigryd Padrón Díaz y Alberto Alén Pérez.

En la acontecida en el año 2002: Jesús Gómez Cairo, Alicia Valdés Cantero, Ana V. Casanova Oliva, Norma Gálvez Peirut y Grizel Hernández Baguer; en el 2004: Olavo Alén Rodríguez, Efraín Amador, Alicia Valdés Cantero, Lino Neira Betancourt y Dolores Rodríguez Cordero; dos años después: Lino Neira Betancourt, Alicia Valdés Cantero, María de los Ángeles Córdova de la Paz, Miriam Villa Correa y Mariana Hevia Román y en el 2008: Paula Sánchez Ortega, Grizel Hernández Baguer, Giselda Hernández Ramírez, Yianela Pérez Cuza y Alicia Valdés Cantero.

Grizel Hernández Baguer, Marta Padrón Espejo, Liliana González Moreno, Miriam Villa Correa y Antuanet Valle López, integraron el jurado del año 2011: Rafael Guzmán Barrios, Alina Ponsoda Alonso, Alicia Valdés Cantero y Laura Vilar Álvarez en 2013; mientras María del Rosario Hernández Iznaga, Alicia Valdés Cantero, Iliana García García y Nisleydis Flores Carmona en 2015.

Premiados

Concurso Argeliers León a la Investigación Musical en Cuba en 1991: donde quedó desierto el primer lugar, y el segundo: María Isabel Rosell Lam y Mireya Martí Reyes mereció el tercero. En 1996, Clara Díaz Pérez fue reconocida con el primer lugar, el segundo Alberto Alén Pérez y el tercero para Idalmis Braña Mola.

Los investigadores Sigryd Padrón Díaz, Maritza Puig Macías y el tercero Belkis Hudson Vizcaíno fueron premiados en la convocatoria de 1998. Justo en la edición del 2000, Alicia Valdés Cantero obtuvo el primer premio, Alina Castro Reyes, Nisleidys Flores Carmona y Liliana Casanella Cué, los demás.

El año 2002, Efraín Amador Piñeiro fue reconocido con el primer lugar y el musicólogo Lino Neira Betancourt el segundo, mientras Dolores Rodríguez Cordero la tercera posición.

Claudina Hernández Bean, fue acreedora del tercer lugar en la convocatoria del año 2004, Katia Rojas González, el segundo y Mariana Hevia Román fue el primer lugar.

Fue Iván César Morales Flores, el investigador que alcanzó el primer puesto, y Yianela Pérez Cuza, el segundo junto a Giselda Hernández Ramírez, quien obtuvo el tercer puesto. Dos años después, Claudina Hernández Bean volvió a obtener reconocimiento en este premio ahora con el primer lugar; Dolores Rodríguez Cordero el segundo y la joven camagüeyana Heidy Cepero Recoder.

Para el 2011, Karina Rumayor Hernández, María Claudia Figueroa y Amaya Carricaburu Collantes, sus investigaciones resultaron premiadas en esta categoría. Mientras que, en el 2013: Indira Marrero Guerra, fue la merecedora del primer escaño, Teresa Boulart Gómez del segundo y Saraí Guelmes Labrada del tercero.

En la última edición del premio acontecida en el 2015, Ivette Céspedes Gómez fue distinguida con el primer lugar, mientras Johana Ortega Hernández y Janet Rodríguez Pino, merecieron el segundo y el tercer puesto, respectivamente.

Hoy, cuando se acerca una nueva edición del concurso para el mes de noviembre, y aun cuando sus saldos no son tan visibles como merece, la Sección de Musicología quiere saludar su permanencia, renovación y crecimiento. A partir de la edición del año 2002 y luego del Encuentro Nacional de Musicología auspiciado por el Instituto Cubano de la Música en el 2001, evento que resultó un alto en el camino para meditar y evaluar el accionar de los escenarios de diálogo y acción de la disciplina, los musicólogos de la UNEAC decidieron fortalecer el trabajo de la Sección. Se hicieron cambios en el diseño general del concurso en el ánimo de convertirlo en algo importante para el currículum del musicólogo; se sumó, previa a la ceremonia de premiación, una jornada de confrontación teórica que se desarrolla en forma de conferencias, ponencias y paneles con la posibilidad de examinar inquietudes que en otro contexto no es posible; y se elevó el monto económico de $2 000.00 MN) a seis mil pesos ($ 6 000.00 MN).

La V edición del premio del 2002 se convirtió en una fiesta de la música, el pensamiento y la amistad con un vasto programa que abarcó aspectos académicos y otras acciones colaterales que se materializan en venta de revistas, discos, libros y condecoraciones a destacadas figuras de la investigación musicológica y de la música en general.

En la versión del 2004 continuaron los cambios renovadores y a iniciativa de quien escribe este texto se desarrolló una competición paralela en la que podían participar todos los estudiantes de Musicología cubanos antes de su graduación y los estudiantes graduados de asignaturas teóricas. El Premio de Ensayo Zoila Gómez al Mejor Trabajo Investigativo Estudiantil contribuiría a apoyar la formación, desarrollo y promoción de los estudiantes mediante la publicación de la obra ganadora en la Revista Clave. Asimismo, se elevó el monto económico del Premio, por última vez, a ($10 000.00 MN) los cuales se distribuyen entre los tres lugares; y se complementó la jornada teórica con un concierto previo a la ceremonia de premiación que protagonizan estudiantes de música de todos los niveles que tienen vínculos familiares con musicólogos u otros intérpretes. A partir de ese año y en las sucesivas ediciones, el Premio se ha consagrado no sólo a figuras relevantes de la musicología cubana sino de cualquier otro campo de la cultura musical del país, llámese compositor, pedagogo, intérprete o crítico musical.

Desde su instauración en 1991 y como se expresa en el acta de constitución, el concurso garantiza la publicación de la obra ganadora del primer lugar. Sin embargo, aunque desde el 2002 se logró por fin que Ediciones UNION contemplara el Premio entre sus planes editoriales, hubo que esperar hasta el 2005 para que se cumpliera con lo establecido.

Tras once ediciones a lo largo de veintiséis años y diez primeros premios otorgados (en la primera edición el primer lugar quedó desierto) solo se ha logrado la publicación de cuatro obras premiadas y de ellas, una por gestión de su propio autor. Aún permanecen inéditos seis trabajos para desagrado de sus principales organizadores y dolor de los premiados pues una de las prácticas que más legitima el trabajo del musicólogo es, precisamente, la publicación de los resultados de sus investigaciones.

A lo largo de este periodo, las obras que han sido publicadas son: Hacia un enfoque sistémico en el análisis musicológico de la cancionística de Silvio Rodríguez de Clara Díaz Pérez, texto con el que había merecido el premio en el año 1998 y fue publicada en el 2011.

La Sociedad Pro Arte Musical de Sigryd Padrón Díaz, igualmente premiada en el 1998 y que salió a la luz en el 2009; Con música, textos y presencia de mujer (Diccionario de mujeres notables en la música cubana) de Alicia Valdés Cantero, investigación premiada en el 2002 y que tuvo su impresión en el 2005. Del laúd y el tres, de su historia y escuela de Efraín Amador Piñeiro, primera edición por Letras Cubanas en el 2005 y por la Editorial Adagio del Centro Nacional de Escuelas de Arte (2009).

Un grupo de obras quedan pendientes a su publicación, hecho que permitiría la socialización del conocimiento en torno a estos temas. Ellas son: Tipificación de la identidad cubana en la creación pianística habanera del siglo XIX: Nicolás Ruiz Espadero, Ignacio cervantes, Cecilia Arizti y José Marín Varona de Mariana Hevia Román, del 2004.

Ebbó: del rito al simulacro. Análisis musicológico de una ópera oratorio de Louis Aguirre de Iván César Morales Flores, mereció premio en el 2006; y dos años después La fisiología de la ejecución: el piano desde otra arista de Claudina Hernández Bean.

Al 2011 pertenece Un punto de partida para el estudio del rol del editor de partituras en Cuba de Karina Rumayor Hernández; junto a María Muñoz de Quevedo: su presencia en el contexto socio-cultural cubano (1919-1947) de Indira Marrero Guerra, ganadora en el año 2013; y finalmente, al 2015 pertenece la propuesta de Ivet Janet Céspedes Gómez: Rutas de experimentación. Un acercamiento a lo experimental en el GESI.

Hasta el 2008 fue convocado el evento en años pares, pero a partir del 2010 se realizó un reajuste del cronograma. Desde entonces, se establece el concurso de forma permanente cada año impar. [2]

La evolución de los Premios ha continuado y en la edición del 2015 se añadió el Premio de Ensayo Danilo Orozco para los estudiantes de musicología del Instituto Superior de Arte (ISA) en recordación al entrañable musicólogo. El Concurso Zoila Gómez quedaba, desde entonces, solo para los estudiantes de nivel medio.

Mientras los estudiantes no se han quedado atrás, pues en el Concursos de Ensayos Zoila Gómez: Carmen Souto Anido y Karen González León, merecieron el premio en su primera convocatoria en el año 2004; y dos años después: Damia Almeida Álvarez; en el 2008 fue para Gisela Sosa Muñiz; y Antuanet Valle López, lo ganó en el año 2010. En los años 2011 y 2015, el mismo quedó desierto, mientras que el 2013 no se presentaron obras en concurso.

El Premio de Ensayo Danilo Orozco en el 2015 fue para Alba Mariet Valdesuso Cepeda.

Cuando se revisen los campos temáticos que han tenido mayor continuidad en la cantidad de libros presentados y premiados que le corresponde a cada uno de ellos, los relacionados con Personalidades de la música (los estudios sobre la vida y la obra de un compositor) y la Pedagogía Musical son los que se han impuesto con mayor fuerza seguidos de los que examinan los Géneros de la música y se direccionan hacia la Etnomusicología. A continuación, y con el mismo por ciento, los estudios que guardan correspondencia con la Organología, Sociología de la Música y Práctica Interpretativa; y por último, los trabajos dedicados a la Creación, las Instituciones y al Análisis Lingüístico-Literario con solo un libro cada uno de ellos.

Todos estos textos son portadores de magníficos análisis y fehacientes muestras de la gran importancia que adquiere la labor investigativa y el dominio de la información desde la perspectiva del profesional de la música en su condición de teórico y especialista de los procesos de la cultura. En ellos predominan las apreciaciones y razonamientos propios apoyados en el análisis musical, única vía para establecer rasgos distintivos y regularidades presentes en la creación.

Los campos abordados en el Concurso Argeliers León pertenecen a Etnomusicología con dos investigaciones: El complejo ritual festivo del Cabildo Kunalungo, de Isabel Rosell Lam y El afrocubanismo: de la música folklórica a la profesional, de Mireya Martí Reyes. Años después vendría: Estudio musicológico del grupo Caidije, de Heidy Cepero Recoder (2008).

De Géneros musicales, sobresale Hacia un enfoque sistémico en el análisis musicológico de la cancionística de Silvio Rodríguez de Clara Díaz Pérez y en la temática de Pedagogía, con Aproximación al gusto musical: en busca de una metódica, de Alberto Alén Pérez, y en el caso del estudio sobre Personalidades: El estilo en la creación de Roberto Valera, de Idalmis Braña Mola; La obra creativa de José White, de Belkis Hudson Vizcaíno; Acerca del estilo de creación de Gisela Hernández, de Alina Castro Reyes y Jorge Anckerman, su música para teatro. Una nueva propuesta de catálogo, de Nisleydis Flores Carmona.

De Sigryd Padrón Díaz pertenece La Sociedad Pro Arte Musical, que realiza una introspección a Instituciones; mientras que, en el campo de Géneros musicales hay que mencionar a Caracterización de la trova santiaguera (1885-1930), de Maritza Puig Macías.

Sobre Sociología de la Música: Con música, textos y presencia de mujer (Diccionario de mujeres notables en la música cubana, de la autora de estas líneas y Un punto de partida para el estudio del rol del editor de partituras en Cuba, de Karina Rumayor Hernández (2011).

En el caso de Análisis Lingüístico- Literario: La décima cantada en Cuba. Un acercamiento literario, de Liliana Casanella Cué.

Y en el campo de Organología, las investigaciones: Del laúd y el tres, de su historia y escuela, de Efraín Amador Piñeiro y Presencia de instrumentos de percusión de antecedente carabalí en Cuba, el Caribe y América del Sur, de Lino Neira Betancourt, ambas del 2002.

Mientras, sobre Pedagogía musical se encuentra: Historia de la preparación pedagógica del egresado de musicología. Apuntes para un estudio prospectivo, de Dolores Rodríguez Cordero (2002) y La formación del pianista en el Conservatorio Internacional de La Habana, de Claudina Hernández Bean (2004); La fisiología de la ejecución: el piano desde otra arista, de Claudina Hernández Bean y Herencias y legados del pensamiento musical pedagógico de Gaspar Agüero, de Dolores Rodríguez Cordero, ambas del 2008.

En Creación: Tipificación de la identidad cubana en la creación pianística habanera del Siglo XIX: Nicolás Ruiz Espadero, Ignacio Cervantes, Cecilia Arizti y José Marín Varona, de Mariana Hevia Román.

Personalidades: El Liszt de ébano cubano, de Katia Rojas González (2004).

Géneros musicales: Habana Abierta y Orishas. La construcción del tópico migratorio en el discurso de la diáspora musical cubana de los noventa, de Maria Claudia Figueroa y Punto guajiro en Viñales. 2009‐2011, de Amaya Carricaburu Collantes, ambas premiadas en el 2011.

En el año 2013, en la categoría de Personalidades, se distinguieron: María Muñoz de Quevedo: su presencia en el contexto socio-cultural cubano (1919-1947), de Indira Marrero Guerra y José Ardévol: dos décadas de discusiones en torno a lo cubano, de Sarai Guelmes Labrada; mientras que El mundo interno sonoro del estudiante de dirección coral de nivel medio, de Teresa Boulart Gómez, referido a la Pedagogía musical.

En su última convocatoria los premios, abordan los campos temáticos: Práctica Interpretativa, con Rutas de experimentación. Un acercamiento a lo experimental en el GESI, de Ivette Céspedes Gómez e Identidad judío-cubana. La práctica musical socio-religiosa del shabat en la gran sinagoga betshalom, de Janet Rodríguez Pino; mientras que, en el caso de Rasgos musicales que identifican las celebraciones ritual-festivas de la prenda realizada en la casa templo de Pablo Hernández Olivera, de Johana Ortega Hernández, se refiere a Etnomusicología. [3]

Es oportuno subrayar la importancia de estudiar el rico archivo documental, en textos inéditos y editados que los Premios han ido generando y la Sección de Musicología preservado en función de la academia y la investigación en estos veintiséis años, pues ofrecen un interesante repertorio de indicadores, entre otros posibles, sobre campos temáticos, enfoques teóricos, metodologías, provincias e instituciones participantes y especialidad de sus autores. La Asociación de Músicos donde se encuentra situado el archivo espera por los interesados.

Este año la Sección de Musicología tiene como prioridad presentar la Convocatoria de sus Premios en todos los eventos de la música que convoquen las instituciones de la capital, oportunidad que tuvo en el Simposio Cubadisco celebrado en el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (CIDMUC) durante el mes de febrero, el Festival Internacional Danzón Habana efectuado en junio en el Centro Hispanoamericano de Cultura y en la Escuela Nacional de Música y el Conservatorio Amadeo Roldán donde asistió una representación de la Sección que también aportó otros datos de interés.

Los Premios UNEAC a la Investigación Musical 2017 se entregarán el 30 de noviembre de este año, a las 5 de la tarde, en la Sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC, luego de la jornada teórica que los precede. En esta ocasión celebrará el 85 y 70 cumpleaños del compositor Héctor Angulo y el musicólogo Olavo Alén, respectivamente, y privilegiará la intervención de los colegas que viven fuera de la capital quienes reflexionarán sobre el quehacer de la disciplina por la Isla.

De las novedades del año que anteceden la entrega de los premios se destaca la creación de Ediciones CoNtraCANTO, Sello editorial de la Asociación de Músicos que se ha propuesto como tarea cardinal sacar adelante los libros premiados y pendientes de publicación; y la presentación de la Revista Música Cubana que bajo la dirección del periodista Pedro de la Hoz, y luego de poco más de tres años de silencio se acercará, cada dos años, a un público heterogéneo porque no pretende ser una revista especializada considerando que la Revista Clave y el Boletín Música de Casa de las Américas cumplen ese papel. Se espera que su primer número impreso de la tercera época pueda ser presentado antes de que concluya el año en curso.

Ojalá estas líneas hayan logrado incentivar el interés que merecen los Premios UNEAC a la Investigación Musical y que la cifra de trabajos que se presenten este año se corresponda con la cantidad de musicólogos graduados y estudiantes matriculados en las escuelas de música de niveles medio y superior. La aportación de todos es la clave para la fortaleza de la disciplina y de los que la cultivan.

Una de las prácticas que más legitima el trabajo del musicólogo es la publicación de los resultados de sus investigaciones. De ahí que en las reuniones del Ejecutivo de la Asociación de Músicos, el tema de la Revista de Música y de la merecida publicación de los Premios de Musicología ha sido una constante. Por suerte y luego de tres años de silencio, la revista se restablece bajo la dirección de Pedro de la Hoz, y antes de finalizar este año será presentado el primer número impreso de la tercera época, con un buen nivel de contenido y factura.

En el caso de la publicación de los libros premiados en el Concurso UNEAC el empeño continúa confrontando tropiezos. Las múltiples y constantes gestiones realizadas han sido infructuosas con la consecuente pérdida de tiempo y afectación para los autores premiados. Actualmente, y en reunión reciente se acordó que el propio equipo de la Revista se responsabilizará con esta importante tarea. De los 10 libros premiados en el Concurso UNEAC se han publicado solo 4 de ellos, situación que continúa frustrando la promoción de lo mejor y más importante que se entrega en cada edición del único concurso nacional que tenemos hoy los musicólogos cubanos.

 

Notas:

[1] A partir de esta edición el Premio fue denominado Premio UNEAC a la Investigación Musical habida cuenta que no todos los concursantes son musicólogos.

[2] La realización del Premio Argeliers León en el 2010 se pospuso mientras se solucionaba el permiso de pago de estímulos en metálico aunque sí se convocó al Premio de Ensayo “Zoila Gómez” para los estudiantes.

[3] La información de los campos temáticos fue proporcionada por la Dra. María de los Ángeles Córdova, Jefa del Departamento de Musicología de la Facultad de Música de la Universidad de las Artes como parte de una información mayor relacionada con las tesis de musicología defendidas en el Departamento de Musicología desde 1982 hasta el curso 2015-2016.