Los secretos del “Protocolo”

Los secretos del “Protocolo”

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Escénicos, Carlos Celdrán, Jornadas Villanueva 2016, Argos Teatro
  • Imagen de la puesta.
    Imagen de la puesta.

Conflictos, misterios, dudas entre una pareja es el tema que propone la obra Protocolo con dirección artística de Carlos Celdrán, Premio Nacional de Teatro de 2016 y protagonizada por los artistas españoles Paloma Zavala y Ernesto Arias, exhibida durante los días 15, 6 y 17 en Argos Teatro, ubicado en 20 de Mayo y Ayestarán como parte de las Jornadas Villanueva.

Petra es alcaldesa, tiene una carrera exitosa de política y más de un defecto en su personalidad, es caprichosa, dominante y arrogante; en buen cubano “lleva los pantalones de la relación”. Él, médico, un hombre fuerte que solo ha sufrido una costosa operación en su vida, un individuo de ciencia y lógica, que no se deja gobernar tan fácilmente por su pareja, tiene sus espuelas de “gallito fino”. Ambos poseen un negocio en común: un balneario turístico, el cual es motivo de serios peligros y aprietos.

Todo marcha bien en sus vidas, con los conflictos y peleas que suelen tener los conjugues, hasta que un incidente cambiaría el giro de los hechos. Un turista africano cae enfermo y existe la sospecha de que haya contagiado a alguien más.

Petra es la dueña del negocio y su esposo, el médico de la instalación, le oculta a su mujer tal incidente y esta se entera cuando no hay nada por hacer, solo esperar los resultados. Por suerte para ambos, el paciente sale ileso.

De pronto el balneario es un lugar insalubre, infestado, la fuente abastecedora de agua está contaminada. Petra decide ignorarlo, juega el rol del político que solo le interesa enriquecerse y no manchar su carrera, aun cuando su esposo le pide razonablemente que cierre la instalación. Luchas de intereses son evidenciados en la puesta, la ética entra en escena, pues su marido “es el héroe que siempre quiso ser”. Los rencores pasados, las peleas absurdas, todas las veces que cedió uno ante el otro son ahora trapos sucios en la mesa.

Una vez, un sabio expresó “el lenguaje es motivo de conflictos”, es de suma importancia siempre expresar palabras con el corazón, dejando al descubierto cada sentimiento, cada emoción, para no ser esclavo de malas interpretaciones.

Sin embargo, muchos secretos se esconden tras el lenguaje indolente de Petra, la cual está dispuesta a abrir el centro para la próxima temporada, sin importar costos ni daños, incluso llega a decirle a su esposo que pretende despedirlo si continúa con su idea de hombre honesto.

Lo amenaza con contarle a su hijo que él no es su padre y le confiesa —entre llantos— que el balneario no contó con todo el presupuesto destinado porque ella desvió recursos con tal de sufragar los gatos de su operación. Lo importante en aquel momento era que saliera bien, listo para la pelea día a día.

¿Qué hacer ante esta situación?, ¿La ética o el silencio? resulta el dilema fundamental para un final abierto que deja al espectador pensativo ante tales confesiones y propone una interrogante final: ¿Qué harías tú?...