Más allá de la belleza…un discurso imprescindible

Más allá de la belleza…un discurso imprescindible

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: Plásticos, Galería Villa Manuela, exposición
  • Con total astucia Rasúa manipula gustos y preferencias, según los referentes vivenciales que la han impulsado a realizar las obras. Fotos de la autora
    Con total astucia Rasúa manipula gustos y preferencias, según los referentes vivenciales que la han impulsado a realizar las obras. Fotos de la autora
  • Con total astucia Rasúa manipula gustos y preferencias, según los referentes vivenciales que la han impulsado a realizar las obras. Fotos de la autora
    Con total astucia Rasúa manipula gustos y preferencias, según los referentes vivenciales que la han impulsado a realizar las obras. Fotos de la autora
  • Con total astucia Rasúa manipula gustos y preferencias, según los referentes vivenciales que la han impulsado a realizar las obras. Fotos de la autora
    Con total astucia Rasúa manipula gustos y preferencias, según los referentes vivenciales que la han impulsado a realizar las obras. Fotos de la autora

Desde temprana edad incorporamos, casi como por ósmosis, una máxima que llevaremos a cuestas gran parte de nuestras vidas: los cánones de belleza son el termómetro de las sociedades, sobre todo de las consumistas.

Con tal intención llega la más reciente muestra de la artista Grethell Rasúa, Más allá de la belleza, a cuestionarse los presupuestos estéticos de “lo hermoso” y sus opuestos. La exposición se exhibe en la galería Villa Manuela de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en los meses de enero y febrero.

Tanto las instalaciones como las fotografías y dibujos de la autora no están concebidos con el gusto estético y formal que exige estas demandas. Su propósito es lo contrario, las obras poseen el sello de quien ha realizado profundos juicios sobre lo supuestamente “perfecto”.

Con total astucia Rasúa manipula gustos y preferencias, según los referentes vivenciales que la han impulsado a realizar las obras. Muchas de ellas son portadoras de desechos corporales, otras por encargos, pero lo cierto es que convidan a replantearse cuánto de banalidad puede asomarse en nuestras vidas.

Mediante una técnica detallada y preciosista, el espectador transita por los vericuetos de su propuesta artística, a la vez que establece una analogía imperante en las piezas, por tratarse de objetos con una fuerza personal extraordinaria, a los cuales ofrecemos una atención desmedida sin ni siquiera percatarnos del fenómeno.

“Interpretar tal circunstancia (…) exige una disposición de ánimo, un ojo avispado y desprejuiciado que sea capaz de ver más allá de los timos que el arte dispone para percibir las apariencias”, advirtió el crítico Jorge Antonio Fernández Torres, director del Museo Nacional de Bellas Artes, en las palabras del catálogo. Y es cierto. La esencia del proyecto no se visualiza a simple vista,la mente percibe en un principio un discurso biográfico, cargado de sutilezas que bien pudieran ligarse a nuestra existencia. Pero nada más.

Luego, al contemplar las reproducciones detalladamente, aparecen segundas y terceras lecturas sobre las múltiples sugerencias de la creadora para cuestionarse la convulsa sociedad actual.

Más allá de la belleza constituye un llamado de alerta para analizar la relevancia de atributos pocos significativos en nuestro devenir, si quisiéramos apartarnos de lo trivial.

Graduada del Instituto Superior de Arte en el 2009, Rasúa es una de esas jóvenes que promete en su carrera desde sus inicios. Ha realizado exposiciones en Estados Unidos, Alemania, Austria e Italia. El pasado año mereció la beca El Reino de este Mundo, de la Asociación Hermanos Saíz, entre otros importantes reconocimientos.