Mensaje a la Historia de Cuba

Mensaje a la Historia de Cuba

Etiquetas: 
Escritores, historia de Cuba, sociedad cubana, UNEAC
  • El espacio con frecuencia mensual se desarrolla en la sala Villena de la UNEAC.
    El espacio con frecuencia mensual se desarrolla en la sala Villena de la UNEAC.

La actualización de los programas académicos de la Historia de Cuba y la concertación en los contenidos de los libros de textos, son apenas unos de los tantos problemas que ostenta la enseñanza hoy en día, tema discutido en la Tertulia de Literatura Histórico-Social que auspicia la Asociación de Escritores de la UNEAC.

Preocupación máxima de muchísimos intelectuales y especialistas. Organizaciones de la sociedad civil, en conjunto con la UNEAC, han designado una comisión para analizar el hecho, pues existe una estrategia que tiene como arma fundamental el debate para solucionar este déficit en el conocimiento verdadero de nuestra historia, según palabras de Ivette García, coordinadora del encuentro.

“Formar profesores y realizar mejores programas académicos es la única solución en aras de mejorar la enseñanza de la Historia de Cuba”, declaró la Dra. en Ciencias Históricas María del Carmen Barcia.

La también Premio Nacional de Ciencias Sociales integró una comisión designada en los años 80 por la Academia de Historia de Cuba para valorar las problemáticas existentes donde criticó las decisiones tomadas con respecto a la carrera de Historia en la Universidad de La Habana: “no han tenido en cuenta las recomendaciones generales de esta comisión”, aseguró.

Por su parte, Áurea Matilde hizo énfasis en el tratamiento dado a esta rama del saber en los primeros niveles de educación “(…) hay una serie de camisas de fuerzas que no permiten los cambios en esta enseñanza, esquematizada completamente, no hablan los seres humanos que hacen la Historia, todo se basa en el desarrollo de las fuerzas productivas y no puede ser una sucesión de categorías. Lo importante para el estudiante es conocer las particularidades del pasado. Otro error es ver la Historia como buenos y malos, hay que matizarla. Es una de las asignaturas que estimula el pensamiento de los jóvenes y niños para saber quiénes somos”.

Otro de los asuntos que dificultan el desarrollo de la Historia, según Áurea, es el profesional encargado de impartirla, “no hay maestro preparado, muchos son improvisados”. Los estudiantes no le presentan atención dado que “nuestros jóvenes están recibiendo una Historia que proporciona el rechazo, hay que ubicar a la asignatura en el contexto mundial y para eso el profesorado tiene que estar preparado”, puntualizó.

Resulta necesario que esta enseñanza debe ser orientada por un departamento especializado e independiente, pues actualmente se encuentra adjunta al Departamento de Filosofía y Marxismo. Otra de las recomendaciones vitales dirige su mirada a la necesidad de eliminar lo apologético en los contenidos de la asignatura.

Edelberto Leyva, director del Departamento de Historia de la Facultad de Filosofía e Historia de La Universidad de La Habana, declaró “es necesario independizarnos, (...) la experiencia dice que la Historia de Cuba tiene un espectro riquísimo, lamentablemente amarrado a concepciones filosóficas”, aseguró.

Más adelante, la Dra. María del Carmen Barcia, comentó sobre los profesores y su actuación en clase: “dictan lo que está en los libros mecánicamente” y destacó el  poco reconocimiento social a tales profesionales: “tenemos que ver cómo ganar prestigio para que el maestro sepa que es alguien importante”, concluyó.