Misa negra: la 9ª. sinfonía de Cuba

Misa negra: la 9ª. sinfonía de Cuba

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Músicos, Chucho Valdés, jazz cubano
  • Esta obra del gran Chucho ha pasado a la posteridad como uno de los más grandes aportes al latin jazz contemporáneo.
    Esta obra del gran Chucho ha pasado a la posteridad como uno de los más grandes aportes al latin jazz contemporáneo.

La obra maestra de Chucho Valdés,Misa negra, ya pasa a la nostalgia musical. El genio de Chucho Valdés la compuso en 1969, y la estrenó en la Sala de Congresos de Varsovia, en el Festival de Jazz Jamboree Polonia de 1970. Allí se encontraba la jovencita MarzenaAdamyx, después embajadora de Polonia en Cuba.

En aquel lejano 1970 hace casi medio siglo, Chucho Valdés con su quinteto realizaba su primera gira internacional, la prueba de fuego. En esta ocasión obtuvieron una aceptación sorprendente que le valió a Chucho clasificarse entre los cinco mejores pianistas del mundo en aquel entonces, junto a Oscar Peterson, HerbieHancock, Chick Corea y McCoyTyner.

Cuando Chucho compuso y estrenó esa obra cumbre, con sólo 27 años, en 1969, sabía lo que se proponía, eran todas sus ideas volcadas en plena juventud. “Misa Negra es una música distinta, sentí la necesidad de hablar de las raíces, fruto de un estudio profundo de las ancestrales misas yorubas. Yo, acompañado de Oscar Valdés, observaba. ¿Cómo es una misa original yoruba? ¿Cómo hacían la misa los esclavos? Bueno, eso hubo que estudiarlo, y ver reproducciones de lugares que mantienen esas raíces, para escribir una música sobre un hecho que ya uno conoce. Tuvimos que empezar a leer como se despedían las cosas, cuáles eran los casos de la misa, cuál era el ritmo, qué palabras de la lengua yoruba se utilizaban, para hacer un verdadero trabajo de aporte y desarrollar eso como una cosa sólida, no como de una adivinanza. A partir de esta obra de ritual afro se dimensiona de una manera distinta la traducción ritual yoruba al lenguaje del jazz, en una presencia real”.

Utilizaron el piano como un tambor ritmático, con armonías jazzísticas y clásicas, orientadas hacia lo universal. El estreno fue un escándalo internacional, porque sorprendieron a DaveBrubeck quien me expresó al terminar: “Neverstop”.“Ese fue el mejor premio que me inspiró a seguir por ese estímulo de uno de mis músicos preferidos de aquel entonces”.

La obra fue considerada como uno de los más grandes aportes al latin jazz contemporáneo, un clásico de la música. Misa Negra le valió a Chucho con Irakere el Premio Award en la categoría Mejor Grabación Latina 1979, en el primer disco de Chucho Valdés  titulado Irakere (Columbia35625, CBSINC. N.Y., 1979).

En realidad la gran obra no fue entendida por la mayoría de los musicólogos, todavía existía en Cuba ciertas incomprensiones con relación a la música de origen africano. Se grabó y fue mostrada a los más especialistas. “No me entendieron —dijo muy molesto Chucho Valdés—. Y si no hubiera estado bien firme me hubieran cambiado mis ideas. Misa Negra fue una inspiración mezclada con un estudio profundo. Ellos decían  que eso no era ni jazz, ni música cubana, ni música africana, que era un engendro. Yo les decía que la música africana y el jazz tienen puntos en común por la presencia negra en EE.UU. También el jazz tiene relación con la música cubana a través de la habanera y la rumba”. Ese fue el verdadero éxito de Misa Negra”.

En verdad, se sigue hablando de esta creación cubana, se tiene como una obra reciente. Misa Negra fue la obra que inauguró un punto de partida. Por eso obtuvo un Grammy precisamente, porque fue la luz; como un molde, un punto de partida hacia un nuevo camino de las raíces africanas y de la fusión de la música del jazz y de todos los sus elementos.

En Estados Unidos se habla de la música salsa y el latin jazz, antes y después de Irakere. Chucho declara en 1998, a la periodista ZoeArmenteros: “Las voces que utilicé en el coro, en la primera grabación, en un concierto en vivo en el teatro Amadeo Roldán, fueron Ele Valdés y Carlos Alfonso, que procedían del grupo Tema Cuatro, ahora son los dos pilares del grupo Síntesis. Ellos reconocen que tienen influencias de lo que aprendieron con Irakere en el año 1973, con la preparación de la obra Misa Negra. Y bueno, en la danza ñáñiga que aparece en el primer disco de Irakere. El back ground es de Ele Valdés y Silvia Sea. Ellos tienen relación con nosotros en la época que estábamos en la creación, en el trabajo de las raíces africanas. Y han desarrollado también otra forma, muy especial, a partir de la idea, en 1984, de la composición de Lucía Huergo: Mereguo. De ese concepto afrocubano, se desarrolla el llamado Rock Afrocubano que el grupo Síntesis puso de moda y difundió internacionalmente. “Misa Negra —me dijo Chucho en la conferencia de prensa del 25 Festival Internacional Jazz Plaza (10 de febrero 2009)— tiene un solo de piano que fue reconocido por la revista Down Beat, como el Mejor “solo”  de piano del año 1978. Fue justamente donde se empezaron a hacer los “tumbaos”  cubanos dentro del “fraseo” del jazz y levantaron mucha presión. A partir de ahí seguí haciendo esos “tumbaos” y desde entonces, ha sido como una escuela. Todos los pianistas que me siguieron y los jóvenes lo asumieron. Esos “tumbaos” son como un shock de la personalidad y la identidad latina, sobre tofo el toque de los tambores batá, llevados al piano, los “fraseos” del bebop, etc. Podría decirse que han sido muchas las cosas que llegaron al terreno del jazz a partir de Misa Negra y la pianística cubana”.

 Desde  entonces se hablaba de que Chucho no tiene mano izquierda, sino que cuenta con dos manos derechas. “Yo en la fusión del jazz latino he trabajado con la mano izquierda como solista y la derecha como acompañante, invierto los términos. Hago los tumbaos con la izquierda, mientras improviso con la derecha. Ahora estoy viendo que lo están haciendo en muchos lugares. Grandes pianistas como Herbie Hancock, que me han manifestado, siguen mis pasos. Porque yo di la importancia que necesitaba a la mano izquierda como valioso instrumento. Mi izquierda es una mano cantante, solista, para darle personalidad. Empleo las manos como si fueran dos manos derechas.” “Misa Negra contiene piezas de compleja estructura, narran distintas historias —como los antiguos retablos que narran un episodio distinto—, en este caso confluyen en el jazz afrocubano. En la obra se encuentra África en su diáspora, la contradanza, los blues, la rumba, el son, DukeEllington y Art Tatum, el danzón, Lecuona, Chano poco, el bop, el free jazz…todos los hilos sueltos de una tradición que el autor recompone en una forma de síntesis musical” (Leonardo Acosta/ crítico).