“Necesitamos que debates sobre la cultura cubana se desarrollen hoy más que nunca”

“Necesitamos que debates sobre la cultura cubana se desarrollen hoy más que nunca”

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Escritores, cultura cubana
  • Inaugurado el espacio Cultura y Nación: el misterio de Cuba en la sede de la Sociedad Cultural José Martí. Foto: Prensa Latina
    Inaugurado el espacio Cultura y Nación: el misterio de Cuba en la sede de la Sociedad Cultural José Martí. Foto: Prensa Latina

Un profundo intercambio de conocimientos, saberes y experiencias, destacó la inauguración del espacio Cultura y Nación: el misterio de Cuba —con una frecuencia mensual—, efectuada en la sede de la Sociedad Cultural José Martí, presidida por el doctor Armando Hart Dávalos, director de la Oficina del Programa Martiano, y por los prestigiosos intelectuales y escritores cubanos Abel Prieto Jiménez, Miguel Barnet y Ernesto Limia Díaz.

Profesores y estudiantes de la enseñanza media y media superior, académicos, escritores —entre los que se hallaban los Premios Nacionales de Ciencias Sociales, Pedro Pablo Rodríguez y de Literatura Eduardo Heras León, respectivamente; la prominente ensayista y profesora doctora Graziella Pogolotti — jóvenes de la Brigada Hermanos Saíz, del Programa Martiano, además de historiadores, artistas, periodistas e invitados, entre otros, conformaron el amplio espectro de debate con vista a la necesidad inmediata de realizar proyectos de actualización, profundización y ampliación de los estudios de la Historia de Cuba y, en especial, de la Revolución Cubana y de su vanguardia, la Generación del Centenario, como proceso revolucionario liberador continuador de las contiendas del 68 y del 95, y del Pensamiento martiano y fidelista.

“Necesitamos que debates sobre la cultura cubana, las ideas, sobre los valores, el debate acerca del pensamiento que necesitamos se desarrolle hoy más que nunca dentro de las instituciones de la Revolución. Es muy importante que este espacio que programa la Sociedad Cultural… se sistematice (…) Recuerdo algo que decía Fidel cuando emprendió toda aquella Batalla de Ideas, y es que el peor error de un revolucionario es no pensar. Efectivamente y, en especial, en la coyuntura actual en que tenemos tantos desafíos, no pensar sería fatal”.

Así, pilares de la Cultura nacional como el Padre Félix Varela, el sabio Fernando Ortiz y el inolvidable poeta y ensayista Cintio Vitier, entre otros, fueron acogidos en la memoria histórica de los presentes por su innegable contribución al fortalecimiento de la eticidad cubana, de nuestra identidad, junto a épocas, hechos, instituciones (como la excelencia pedagógica de la Escuela Pública cubana) y personajes grandiosos y desafortunados a la vez —como el llamado Período especial—, que en definitiva demostraron la capacidad de resistencia de todo un pueblo junto a sus líderes y su Revolución.

En otra parte de su intervención el escritor cubano al referirse al tema de la enseñanza de la Historia de Cuba afirmó que “duele mucho que hijos nuestros, de nuestro sistema educacional, desconozcan la existencia de personalidades de nuestras luchas independentistas como es el caso de Flor Crombet y hasta del propio Titán de Bronce”.

A continuación señaló que “habría que indagar si algunos maestros saben o conocen bien y a profundidad la Historia de Cuba (…). Hay que hacer e impartir una historia atractiva dirigida a los jóvenes estudiantes. Igualmente tenemos que lograr que la familia cubana se sienta orgullosa de que su hijo estudia para maestro, y que éste logre tener un prestigio social (…). En todo esto la Sociedad Cultural José Martí podría crear un espacio de estudio. Y todo esto parte de los conceptos del doctor Armando Hart cuando creó los consejos municipales de cultura, dando un contenido social participativo al romper las barreras institucionales burocráticas, con el objetivo de que la población fuese capaz de recrear la cultura.

Al referirse a determinadas “señales” que se han estado observando en los últimos días —y acerca de las cuales alertó la doctora Pogolotti, como han sido la filmación en Cuba de la octava parte de la película norteamericana Rápido y Furioso ; la pasarela de modas del modisto alemán Karl Lagerfeld, director creativo de la "maison" Chanel, y el arribo del primer crucero comercial Adonia entre Estados Unidos y Cuba con 700 pasajeros a bordo—, Abel Prieto señaló al respecto que “ha faltado información, aclaraciones a la población (…). Daría la impresión que la actualización del modelo cubano tendría que ver con Chanel y con Rápido y Furioso, y no tiene absolutamente nada que ver con eso (…) Observé también una gran algarabía mediática durante el recibimiento del Adonia”.

Acerca de la invasión de los modelos yanquis en el mundo actual Abel Prieto dio lectura a un pensamiento del intelectual cubano Cintio Vitier, en el que aquel poeta y ensayista plantea: “Somos víctimas de la más sutilmente corruptora influencia que haya sufrido jamás el mundo occidental. Lo propio del ingenuo American way of life es desustanciar desde la raíz, los valores y esencias de todo lo que toca. Esa invasión es tan avasalladora que en cualquier momento futuro, podemos estar expuestos a la desaparición, como estamos aunque sea en apariencia soberana”.

Por su parte el intelectual Miguel Barnet ejemplificó en el sabio Fernando Ortiz “a un defensor a capa y espada de la concesión de socialismo cubano que es la sociedad civil, tan importante, tan relegada y tan olvidada. Armando Hart fue pionero de la concepción, elaboración, estatutos y reglamentos de las instituciones cubanas. Entendió mejor que nadie que una fundación, sin afán de lucro, con una civilidad, era una entidad puramente socialista. Es el caso de la Fundación Fernando Ortiz, la Fundación del Cine Cubano, la Alejo Carpentier, la del Hombre y la Naturaleza, entre otras. Ortiz creó muchas instituciones civiles con sus respectivas bases jurídicas. Le dio aire nuevo a la revista Bimestre Cubana, entre otras muchas acciones. La sociedad civil cubana debe tener una presencia extraordinaria”.

El historiador Ernesto Limia Díaz especificó que el título de su autoría Cuba libre, la utopía secuestrada, es el segundo tomo de un proyecto sobre la Historia de Cuba —serán cuatro tomos—, aborda los últimos 25 años del siglo XVIII hasta la intervención norteamericana”.

Seguidamente resaltó que “es deber de los historiadores incursionar en el periodismo. La historia debe ser divulgada y llevada a las multitudes para que éstas la conozcan, analicen, periodicen y debatan. El historiador no debe contentarse con la publicación de libros excelsos y bien documentados para especialistas. La historia de la prensa —llámese escrita, televisiva, radial o digital—, genera un necesario intercambio pueblo-historiador del que ambos se retroalimentan”.

Subrayó Limia que “frente al recurrente llamado a la iglesia y a la guerra de símbolos que nos hacen desde Estados Unidos para dinamitar entre nosotros el orgullo de ser cubanos y promover el capitalismo, urge articular los esfuerzos de la vanguardia intelectual de la Revolución y fomentar en el país un vigoroso movimiento de las ideas que pase ineludiblemente por la relectura del pasado. Al decir de Abel Prieto: “No visto como una pieza arqueológica para las vitrinas o para los especialista, sino como algo vigente, activo que nos ayude en este combate y que contribuya a reafirmar un patriotismo que lleve en su seno los ideales de libertad y justicia social contenidos en la Patria con todos y para el bien de todos por Céspedes, Martí y Fidel”.

Espacio Cultura y Nación: El misterio de Cuba. Nuevo espacio de la Sociedad Cultural José Martí para cultivar el diálogo y el debate a través de la divulgación de ideas, conocimientos e información, en correspondencia con los desafíos que coloca a las trasformaciones en marcha de nuestro modelo económico y las relaciones con Estados Unidos.