Notas sobre un instrumento en desuso y viceversa

Poesía

Notas sobre un instrumento en desuso y viceversa

  • Reynaldo Garcia Blanco
    Reynaldo Garcia Blanco
  • Cubierta del libro
    Cubierta del libro
  • Presentación en Casa de las Américas
    Presentación en Casa de las Américas
  • Reynaldo García Blanco durante una lectura comunitaria
    Reynaldo García Blanco durante una lectura comunitaria
  • Reynaldo García Blanco durante la presentación del libro
    Reynaldo García Blanco durante la presentación del libro

NOTA 1 (primeros datos sobre el instrumento)

  1. Los discos de vinilo no son frágiles, pero su material suele rayarse con facilidad. Un poeta puede ver en esas limaduras la realidad como algo diverso y deforme.   
  2. “La imagen poética” o “la poesía de la imagen” al igual que los discos de vinilo, se cargan electroestáticamente y atraen polvo, lo cual es difícil de retirar.
  3. El polvo y los rasguños causan clicks y pops audibles y pueden hacer que la aguja salte las líneas. Un movimiento natural e ineludible para el poeta.
  4. Cuando la aguja salta líneas que ya ha recorrido, puede crear un ciclo que se repite de forma indefinida (este es el origen de la expresión: como un disco rayado). ¿No será esto una premisa discursiva?
  5. ¿Puede ser re-significado un instrumento en desuso?/ ¿Puede la poesía ser una construcción colectiva?

Para algunos poetas, la escritura supera el plano personal. La biografía colectiva superpuesta a lo emotivo compone un lenguaje universal y determinante en su búsqueda. Una mezcla donde los elementos existenciales del individuo no contradicen la interpretación sincera del mundo.

Para ellos la poesía habita en todas las cosas del infinito sin importar su estado o significación. La poesía es un reflejo natural y el poeta no es más que un catalizador de esa esencia. Toda palabra es suficiente para componer una imagen. Toda imagen puede ser una referencia poética de la realidad.

Premio Casa de las Américas 2017, en el apartado de poesía, dio como ganador a Reynaldo García Blanco (Venegas, Sancti Spíritus, 1962). Un jurado integrado por Leonel Alvarado (Honduras), Eduardo Langagne (México), Selena Millares (España), Freddy Ñáñez (Venezuela) y Sigfredo Ariel (Cuba), otorgó el galardón al libro Esto es un disco de vinilo donde hay canciones rusas para escuchar en inglés y viceversa. Un material que evoca el quehacer del poeta como filtro de la realidad. Una condición que Reynaldo supera tras un ejercicio agudo de autoficción. 

Como un viejo disco de vinilo o un Compact Cassette de un reproductor walkman, el libro impone la banda sonora de un hombre con genes de los años 80. El cuaderno dividido en dos partes: Cara A y Cara B, es una construcción intelectual de su experiencia. La extensión del siglo XX se sumerge entre sus páginas con recelo y gloria. El poeta no quiere olvidar, no quiere ser olvidado, no sabe renunciar.

Hago señas con mi mano en forma de Victoria

Y ellos me responden.

Me acerco como si fueran mis parientes

Mis compadres

Frida Kahlo y León Trotsky

Bajo el cielo de México y yo con ellos.

(P. 13)

NOTA 2 (el instrumento: Cara A)

¿Por qué utilizar un instrumento tan defectuoso/tan viejo?

¿Hay poesía en lo imperfecto?

¿Cuál es la música que necesita reproducir Reynaldo García Blanco?

¿Cómo entender-me en un material tan sonoro/tan amplio?

¿Canciones rusas para escuchar en inglés?

¿Viceversa?

La primera parte (Cara A), es una sucesión de eventos que se presentan al lector como un registro poético del mundo. Un territorio donde el autor despliega sus conocimientos historiográficos y su capacidad de captar los fenómenos a su alrededor. En ese espacio disímiles personaje entran y salen del cuerpo textual: Frida Kahlo, Trotski, Octavio Paz, Lenin, Evtushenko, Ernesto Cardenal, Lennon, Marianne Moore, Sylvia Plath, Rimbaud, Michaux, Sabina, Martí, Rilke, Marx, Gramsci. Todos protagonistas de la historia común del mundo. Con fuerte influencia en el pensamiento contemporáneo desde todas sus aristas.

Vivimos bajo el signo de Lenin

Afirma Gerard Walter.

Vivimos bajo el signo de John Lennon

Decía mi padre.

(P. 17)

Este segmento del libro parece no pertenecer a vivencias directas del autor. Pero la experiencia es un concepto amplio y profundo, una construcción colectiva donde García Blanco encuentra su verdad. En esa fabricación colectiva de las imágenes yacen sus contenidos y expresiones más significativas (sus clicks y pops más audibles). Un baile intertextual, que el poeta utiliza para expresar los conflictos y deseos de su generación. En esas aguas todo parece próximo al lector. El poeta encarna mil vidas y tira la primera piedra sin temor a ser juzgado.  

NOTA 3 (el instrumento: Cara B)

  1. Los discos de vinilo pueden ser deformados por el calor, el resguardo incorrecto o la luz solar. El poema es el brazo del tocadiscos diseñado para tolerarlo.
  2. Existe controversia sobre la calidad de un disco compacto en comparación a un LP, cuando se escucha este último en sus mejores condiciones. Existe controversia en todas las caras del poema.

La segunda parte (Cara B), es complementaria a la primera fracción del libro. Un tono más reflexivo e íntimo se apodera del discurso. La conexión con Cuba, Santiago y su mundo personal se hace más precisa. Ahora el hombre-poeta  hurga en su día a día para seleccionar imágenes que puedan atrapar la beldad de las conductas y relaciones interhumanas.

Despacio, como un Dylan Thomas, vamos saliendo de la ceremonia del café para entrar a la patria del alcohol. Mañana será sábado y hasta los santos toman descanso.

(P. 39)

El libro varía entre la utilización del verso libre y la prosa poética, como recursos formales y lingüísticos. Dos vertientes en las que el autor se mueve con destreza para crear un equilibrio notable en la nomenclatura del cuaderno.

En la Cara B, vamos a encontrarnos con un mayor uso de la prosa poética, proceder que le permite al autor reafirmar su tonalidad meditabunda. Disímiles nombres obtienen una representación ficcional desde el texto. Categoría que impone una misma unidad de sentido. Así mutan en personajes, compañeros de ruta literaria o compadres bajo el mismo cielo. Hombres y mujeres invocados por la palabra, que aparecen para interpretar escenas habituales pero eternas. Sucesos de la biografía-mundo. Escenas donde el poeta alcanza el Satori y la complicidad necesaria para entenderse con “el otro”.

La fila es larga. El sendero estrecho. Los jesuitas caminan de dos en dos. Fieles. Se recortan como en una escena de película japonesa. Así vamos.

(P. 46)             

NOTA 4 (referencias generales)

  1. El mecanismo de lectura para los discos de vinilo, se efectúa mediante la recolección/producción de vibraciones producidas por el roce entre el disco y la púa. El poeta es la púa.
  2. El poeta (como un tocadiscos en plena reproducción), coloca la aguja para que esté en contacto con la superficie. Así la palabra se transforma en un producto multinacional.

Más allá de la estructura que propone el autor, es posible entender el libro como un solo dispositivo. Hay un balance a conciencia en la colocación de los poemas que permite una lectura confortable. Cada poema es un suceso aislado que nace tras un ejercicio de remembranza autoral. Una especie de música capaz de motivar la creación de sensaciones. ¿Actividades coercitivas? Se trata de una articulación intelectual del mundo/del hombre/de la belleza.      

Un poeta bajo las ruedas de un tren (sobrino del maquinista)

El perro de Fayad Jamís herido con una bala de sal

Esta tarde trunca y desvaída de Talcahuano

Y ese olor feroz a peces muertos y alucinantes.

(P. 48)

Entre los elementos más significativos del libro pudiéramos situar: la ironía, el ritmo, la autoficción, la comicidad y lo auto-referencial desde distintas posiciones del sujeto (mirar y ser mirado). Esa auto-referencialidad se muestra a través de su bagaje cultural, permitiendo que su búsqueda ideo-estética sostenga dos condiciones básicas: la invocación de figuras universales y lo intertextual como juego poético.    

Esto es un disco de vinilo…, es un material articulado como diario de viaje del autor. Un camino donde el sarcasmo, la ironía y el humor son resortes cardinales para establecer las convenciones que norman el diálogo. Un diálogo que pondrá al individuo frente a la contemporaneidad desde un discurso crítico.

Santa María del Aire

Cuida esas piernas de tornasol

Esos pechos bíblicos

Esa boca tan dulce como un salmo

Mira que nuestra casa está en ruinas

Y hace falta restaurarla

Santa María del Aire.

(P. 50)

El debate del poeta con su realidad se hace a través de un lenguaje directo, coloquial y en ocasiones narrativo. Características afines con la  anti-poesía, que permite la desacralización del poeta a través de la parodia o el humor. García Blanco se convierte en su propio anti-héroe, su voz entra en distintos espacios públicos con anacronismos e  ideas continuas. Así hace que converjan el habla común, algunas apreciaciones sobre el arte, el individuo vs contexto y las emociones.

En estas páginas la poética y la política están compactadas en un mismo cuerpo conceptual, erigiéndose como fundamento más significativo. Uno de los poemas: Ese gran pudor shegeliano que nos ronda, es un ejercicio que reafirma lo antes expuesto. Destacando (además) el eclecticismo de las imágenes desde un montaje simbólico.

Antes de entrar a la clase de filosofía

Nos quitaron el Winchester

Y las ganas de polemizar.

Me sentí soldado raso

Como un Aristóteles cualquiera

Que le faltan tres días para el cobro.

Entonces me acuerdo de Buda

Y aquello de que los carpinteros dan forma a la madera

Y que los flecheros dan forma a las flechas

Y que los sabios, mejor dicho, los soldados rasos

Tienen que darse forma a sí mismo.

Favor devolverme el Winchester.

(P. 24)

Esto es un disco de vinilo… es un libro instrumental sin fecha de caducidad. Sus normas expresivas que nacen desde la concepción del título, formulan diversos matices. ¿Pastiche? Es una escritura limpia e inclusiva. El poeta conoce el instrumento. Sabe que la poesía es un soporte para grabar y reproducir los colores de la realidad. Conoce la similitud con un disco de vinilo donde la vitalidad de sus resonancias, es amplificada por el instrumento durante el recital. Convierte la palabra en maquinaria ideológica y en gesto colectivo. Modifica los contextos en proyectos para la observación del individuo y otorga al lector derechos sobre el espacio poético/social/cívico ante el hallazgo de una metaposición.

PD: En un tocadiscos la fuerza rastreadora de la aguja no es siempre la misma. Como la herida de un poeta que modifica el sangrado, el disco de vinilo gira sobre el instrumento para reproducir su selección.