Noventa años y siguen con la música cubana

Noventa años y siguen con la música cubana

Etiquetas: 
undefined
  • El Septeto Nacional Ignacio Piñeiro. Foto tomada de Habana Radio
    El Septeto Nacional Ignacio Piñeiro. Foto tomada de Habana Radio

La Casa de la Trova de Bayamo se vistió de lujo con la presencia en un concierto único del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, de gira nacional para celebrar los 90 años de vida artística de esta insigne agrupación en la isla caribeña.

El conjunto, surgido en el año 1927, aún despierta emociones fuertes entre los bailadores o simplemente quienes gustan de escuchar la música tradicional cubana, lo demostraron en la velada bayamesa con el abarrotamiento de público asistente al espacio Buenas Noches Bayamo de la Casa de la Trova.

Ignacio Piñeiro su creador, podría sentirse orgulloso más allá del tránsito a la eternidad por el logro indiscutible  que mantiene el Septeto, cultivador de lo mejor de la rítmica tradicional que se enriquece con temas y sonoridades perdurables.

Échale Salsita, Esas no son cubanas y Suavecito, fueron algunos de los temas que se dejaron escuchar en la noche bayamesa, y que el público devolvió con el agradecimiento de los aplausos y el acompañamiento.

De paso por Bayamo los soneros más antiguos del mundo en sus 90 años siguen hacia Manzanillo, ciudad costera de Granma donde también brindarán su sabrosura en una velada inolvidable en el Teatro homónimo de la ciudad.

En Bayamo los músicos que conforman la quita generación del Septeto Nacional manifestaron su alegría y orgullo de visitar la tierra donde se escribió, compuso musicalmente e interpretó la primera canción trovadoresca de la isla, La Bayamesa de Francisco del Castillo, José Fornaris y Carlos Manuel de Céspedes.

La agrupación que ha representado a Cuba en importantes escenarios internacionales de todo el orbe se ha hecho acompañar de prestigiosos intérpretes como Esther Borja, Omara Portuondo, Merceditas Valdés y Celeste Mendoza, y se empeñan en cultivar el son más genuino y tradicional al estilo de Piñeiro, así como mantienen el formato de septeto imperturbable.

A juzgar por la salud de la música cubana que defiende el Septeto Nacional, a pesar de las nuevas sonoridades que se popularizan en los medios de difusión masiva y por las vías alternativas, la música cubana preservará por otros noventa años sus esencias. ¡Enhorabuena!