Noventa es cuatro veces veinte más diez

A los 90 de Fidel

Noventa es cuatro veces veinte más diez

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Escrittores, Fidel Castro, BBC Mundo, Cuba
  • Fidel, dibujo de José Luis Farillas. Foto tomada de Cubadebate.
    Fidel, dibujo de José Luis Farillas. Foto tomada de Cubadebate.

Ahora, volviéndolo a leer, pienso que no ha perdido para nada su vigencia, que se mantiene dentro de mi criterio más sólido, y puede ser muy interesante para muchos jóvenes, que hoy leen mi columna de autor y hace diez años estaban en la categoría de niños adolescentes, y también para muchos veteranos que entonces no pudieron leerlo.

Vaya este texto, que no ha perdido su luz y contiene, además, curiosidades sobre un hecho desconocido por las mayorías.

Dice así:

“Decía Carlos Gardel en su ya famoso tango que “veinte años no es nada” pero la realidad nos obliga a pensar que sí significan mucho, y más después de haberse vivido cuatro veces los dichosos veinte.

Y es que hablo del ochenta aniversario de Fidel, ese acontecimiento mundial que a pesar de sus grandes detractores, gústele a quién le guste, es uno de los grandes momentos que vive hoy el acontecer político social del mundo.

No bastan los cincuenta años de una política informativa denigratoria contra su figura por parte de los gobiernos norteamericanos y de los grandes medios que estos dominan, controlan y manipulan, la realidad es que su condición de hombre inmenso y su característica personal, que lo convierte en uno de los más importantes estadistas mundiales, se mantienen inamovibles  y son muchas las personas y personalidades del mundo político, intelectual, y artístico que lo reconocen y admiran. Ni qué decir de las grandes masas de desposeídos que de alguna manera han sido favorecidos por su sentido de la solidaridad con los sufridos y su desprendimiento a la hora de ayudar. Y pienso en personas de tan remotos lugares como los afganos y los indonesios víctimas de terremotos y tsunamis.

Y al calor de las celebraciones están pasando cosas curiosas. Por ejemplo, recientemente el diario digital BBC. Mundo acaba de iniciar una encuesta donde preguntan a los lectores si les gustaría ir a la fiesta de cumpleaños de Fidel Castro. Presuponiendo que los lectores del periódico digital BBC. Mundo no son los que han sufrido los grandes terremotos y tsunamis de Afganistán e Indonesia, ni los habitantes de los cerros de Caracas que se ven favorecidos con el Plan Barrio Adentro, ni los campesinos bolivianos del Altiplano que sólo hablan quechua o aymará, ni los habitantes de los cantagriles uruguayos, ni los de las favelas brasileras (…). Suponiendo todo eso, me sorprende cómo se está moviendo la encuesta: el día 26 de noviembre se habían recibido 768 votos, de ellos 55,08 no querían asistir al cumpleaños y 44.92 si lo deseaban. El día 27 de noviembre se habían recibido 982 votos y el 54.58 no le interesaba la asistencia mientras que el 45.42 sí.

Esta acción demuestra dos cosas: primero que el aniversario de Fidel es tan importante que este medio de prensa británico decide organizar dos encuestas, una sobre la asistencia al cumpleaños y otra que pregunta ¿Qué le regalarías a Fidel Castro en su cumpleaños? Segundo: qué a pesar de que el público lector del diario digital debe ser, en su mayoría, de clase media a clase alta, que es posiblemente el sector de la población mayormente confundido por la labor desinformativa de los grandes medios, los números indican que casi la mitad le ofrece su simpatía al comandante, y que este por ciento va en aumento en la medida en que participan nuevos lectores.

Otro aspecto interesante que trae este onomástico es la aparición de opiniones particulares de muchas personas sobre el hecho, incluso de aquellas que, o no simpatizan con lo que ocurre en Cuba, o son enemigos jurados de nuestro proceso.

Recientemente leí las entrevistas de dos escritores cubanos que viven en el exilio. Uno, al que le llamaré El Primero, es un escritor con amplio reconocimiento en el acontecer literario cubano durante las décadas del sesenta y setenta, y que hoy luce desencantado y hastiado de su cotidianidad. Otro, al que le llamaré El Segundo, es un escritor joven, con cierto reconocimiento literario, aspirante ambicioso y “joseador” como se diría en el ámbito beisbolero, que disfruta de una beca en un país europeo concedida a “escritores con trayectoria reconocida que tengan problemas en sus países de origen y necesiten permanecer un tiempo alejados del país o alejarse definitivamente”, y que posee las características del “escalador” a cualquier precio, que busca “El Dorado” contra viento y marea.

En la entrevista de El Primero, al preguntársele que si consideraba a Fidel Castro su enemigo respondió:

“No. Todo lo contrario. El odio te ata a tu enemigo. Además, no es mi enemigo. Fidel Castro es el cubano más grande de todos los tiempos. Le dio una visión, un carácter y un peso histórico a esa Isla como no se lo ha dado nadie, y es un hombre muy inteligente, si no genial, y eso hay que respetarlo. Y encontró su destino a plenitud. Pocos hombres pueden decir eso”.

En la entrevista Al Segundo al preguntársele sobre la figura de Fidel, junto a algunos improperios oportunos del carácter, francamente oportunista, tuvo que admitir que:

“(…) Un hombre como él, supuestamente, un genio de la estrategia social, (…) he llegado a la conclusión de que el gran mérito de su vida es haber logrado lo que se propuso: ser alguien que removió la historia del siglo XX. Es el mérito que nadie podrá quitarle”.

Entonces resulta interesante asumir como aún personas que abandonaron el país, por supuestas contradicciones ideológicas con nuestra sociedad, (bien sabemos que detrás de casi todos los exilios de cubanos se mueve el sentido economicista de alcanzar una mayor nivel de vida material en el seno del imperio más poderoso del mundo o), tienen necesariamente que reconocer la grandeza de la figura de Fidel y de su pensamiento, la justeza de su accionar a lo largo de  cinco largas décadas como gobernante de la Isla, y su sentido de la austeridad casi espartana, su honestidad sin límites, y su defensa de la verdad sean cuáles fueran las consecuencias.

Concluyendo: si yo decidiera responder la pregunta de BBC. Mundo sobre ¿Qué le regalaría a Fidel Castro en su ochenta cumpleaños? diría sin dilación ni duda: “que viva cien años más entre nosotros”.