Nuevitas, nacimiento de una de las ciudades más antiguas de América

Nuevitas, nacimiento de una de las ciudades más antiguas de América

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Camagüey, patrimonio, Nuevitas
  • La también conocida Ciudad industrial agramontina,  es actualmente una de las más importantes del oriente de la Isla. Fotos del autor
    La también conocida Ciudad industrial agramontina, es actualmente una de las más importantes del oriente de la Isla. Fotos del autor
  • La también conocida Ciudad industrial agramontina,  es actualmente una de las más importantes del oriente de la Isla. Fotos del autor
    La también conocida Ciudad industrial agramontina, es actualmente una de las más importantes del oriente de la Isla. Fotos del autor
  • La también conocida Ciudad industrial agramontina,  es actualmente una de las más importantes del oriente de la Isla. Fotos del autor
    La también conocida Ciudad industrial agramontina, es actualmente una de las más importantes del oriente de la Isla. Fotos del autor

En la actual ciudad cubana de Nuevitas, exactamente en la península de Guincho (1), dio origen, hace 505 años, el 2 de febrero de 1514, la villa de Santa María del Puerto del Príncipe, hoy Camagüey, unas de las urbes más antiguas de las existentes en América.

La también conocida Ciudad industrial agramontina,  es actualmente una de las más importantes del oriente de la Isla por su actividad comercial e fabril y cuenta con una población de ardedor de 40 mil habitantes.

Consta en la historia que la villa de Santa María del Puerto del Príncipe, se asentó inicialmente en Punta del Güincho, en la norteña Bahía de Nuevitas, según un plano encontrado en el Archivo General de Indias

Las evidencias indican que aparecen además, los nombres de Pueblo Viejo y Valle del Chorrito de “Lázaro Pinto”, al este de la actual norteña ciudad , confirmado también en documentos del siglo XVIII. Desde el asentamiento se podía observar el mar.

Explicó Losvany Hernández Arqueólogo especialista del Centro de Investigaciones de Medio Ambiente de Camagüey, que el sitio original se encuentra al sur de la península de Pastelillo, en el perímetro septentrional de la bahía, a unos 3 kilómetros de la ciudad.

Junto a sus columnas predominantes sobresalen los hermosos vitrales, con su decoración vítrea y multicolor radicular que adornaban los arcos de medio punto predominantes en los principales edificios de los tiempos fundacionales.

Se combinan su escasa carpintería con elementos de cristal que les hacen exhibir una imagen elegante en tanto utilitaria el las que junto a los marcos, las verjas y balaustradas contribuyen a la preservación de los cristales.

Surgimiento

Jorge Juárez Cano, en su libro Apuntes de Camagüey, asegura que ese día: “… llegó el teniente Ovando y su pelotón de jinetes a punta del Güincho, Nuevitas, y momentos después, por rara coincidencia, arribaba al mismo punto el bergantín del gobierno, procedente de Baracoa, con el resto de los castellanos destinados allí por Velázquez. Desembarcaron éstos y reunidos todos y bajo la misma cruz que allí plantó el Almirante el 18 de noviembre de 1492, se procedió a la fundación de la villa, con el ceremonial de costumbre.

“Inmediatamente el heraldo del teniente Ovando leyó el bando o pregón del gobernador general, en NOMBRE DEL REY; dicho oficial declaró instalado el Ayuntamiento, compuesto del alcalde, dos regidores, alguacil y escribano; anunció la instalación de la Parroquia, y de los oficiales reales que eran: contador, tesorero, factor y veedor, y avisó por tres veces, que se iba a fundar allí una Villa que “Demandaba oposición, en nombre del Rey”.

En la última decena de marzo de 1516, según el manuscrito de Balboa Troya, el vecindario de la Villa lo habitaban 97 castellanos, entre ellos 15 varones, mayores de edad y 23 hembras adultas.

Según algunos autores, la zona estaba infectada de mosquitos y el agua no era abundante. Como consecuencia de estos inconvenientes geográficos, los habitantes se vieron obligados a buscar un lugar más adecuado y, en el propio 1516, la villa se establece en el cacicazgo de Caonao, a la orilla del río del mismo nombre.

La villa se estableció en el sitio actual (cacicazgo de Camagüeybax), el 6 de enero de 1528, como consecuencia de una sublevación de indios, provenientes de las islas y cayos del norte, y también de tierra adentro, que destruyó la comunidad.

Una gran parte de sus moradores castellanos perecieron en la rebelión, según considera Jorge Juárez.

“Al llegar los castellanos al pueblo de Camagüey fueron recibidos cariñosamente por su cacique Camagüebax, último soberano de su dinastía, quien le dispensó franca y generosa hospitalidad, disponiendo para aquellos la parte oriental del poblado donde se alojaron y tuvieron numerosos servidores, llamados naborías, que les proveyeron de agua, leña, viandas y frutas y cuanto necesitaron para su manipulación”.

Pero no fue hasta el año 1903 que asume el nombre indígena de Camagüey, relacionado con el árbol de la Camagüa. Esta zona había sido recomendada con anterioridad por Fray Bartolomé de Las Casas, el padre de Las Casas, según consta en el documento Memorias sobre Remedio de los Indios presentado al Cardenal Cisneros “…al puerto que se llama Príncipe, que es casi en medio de la Isla, tiene tierra muy buena y de mucha caza y pescado y de toda manera de comida abundosa…”

Una vez instalada en su emplazamiento actual en 1528, la ciudad se desarrolla sobre un trazado urbano irregular que comprende un sistema de plazas y plazoletas, de calles y callejones sinuosos y manzanas irregulares de casas, poco comunes en las ciudades coloniales de América latina situadas en terreno llano.

Patrimonio Cultural de la Humanidad

El 2 de febrero de 2009, (Día de Nuestra Señora de la Candelaria y Patrona de la Villa), fue la fecha escogida para entregar el status que declara a centro histórico de Camagüey Patrimonio Cultural de la Humanidad, teniendo en cuenta su valor universal excepcional: “Uno de los siete primeros pueblos fundados por los españoles en Cuba, Camagüey desempeñó un papel primordial como centro urbano de un territorio en el interior del país, consagrado a la ganadería y a la industria azucarera”.

El centro histórico continúa desempeñando su función de corazón de la ciudad. Es el lugar donde se realizan las actividades culturales y sociales que reflejan un rico patrimonio inmaterial.

Nota

1. Fuente: Libro en preparación Cuba. Una excusión por el tiempo, del propio autor