Palabras a los intelectuales, un discurso nacido de la originalidad

Palabras a los intelectuales, un discurso nacido de la originalidad

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  • Los intelectuales son una pieza fundamental del proyecto revolucionario cubano. Fotos: Héctor Navarro
    Los intelectuales son una pieza fundamental del proyecto revolucionario cubano. Fotos: Héctor Navarro

A más de medio siglo de Palabras a los intelectuales —discurso pronunciado por el Líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, un día como hoy, pero de 1961— los escritores y artistas cubanos rindieron homenaje en el histórico teatro de la Biblioteca Nacional José Martí, a este hecho que marcó el vínculo indisoluble de la cultura con el pueblo, y abogó por instaurar valores cívicos-morales en nuestra sociedad.

El panel que disertó sobre la trascendencia de este discurso estuvo integrado por Miguel Barnet Lanza, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC); el historiador Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional José Martí; Eldys Baratute, escritor y presidente de la filial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Guantánamo y Liliam Mendoza, presidenta de las Brigadas de Instructores de Arte José Martí.

En su ponencia Torres Cuevas destacó la importancia de Palabras a los intelectuales como pieza fundamental del proyecto revolucionario cubano, pues: “A la distancia de más de medio siglo dos cosas pueden resaltarse: aquel acto, que pudo ser coyuntural, se convirtió, no por mando y acato, sino por tocar las fibras más sensibles de la creación y el espíritu cubano en un cuerpo permanente de ideas que —como todo cuerpo de ideas— ha contado con profundizaciones y redefiniciones siempre superadoras”. Asimismo declaró la vigencia del legado de figuras como Félix Varela, don Fernándo Ortiz, Carlos Manuel de Céspedes, Nicolás Guillén y José Lezama Lima, lo cual constituyó una pieza angular para la Cuba de 1959 y la de hoy. La siguiente frase de la doctora Graciela Pogolotti demuestra lo anterior: “de vitalidad, de afirmación de nosotros mismos, de auto reconocimiento, (…) constituía, también, una afirmación profundamente revolucionaria”. El también doctor en Ciencias Históricas se refirió al año 1961 cuando jóvenes alfabetizadores, congregados en la Plaza de la Revolución, declamaban: “Fidel, Fidel, dinos qué otra cosa tenemos que hacer”, a lo que el Comandante respondió: “estudiar, estudiar”.

Por otra parte Eldys Baratute y Liliam Mendoza comentaron sobre la repercusión que ha tenido en ellos este discurso que colocó a la cultura como la primera línea defensora de la Revolución. Así lo demuestra Eldys en sus palabras: “(…) ese es el mejor homenaje que podemos hacer a aquellas palabras de Fidel, el gran sueño de ser mejores, el mismo que le permitió a un joven guantanamero cambiar su destino para dedicarse, desde la cultura, a que florezca lo mejor de la sensibilidad humana en los hombres y mujeres de hoy; mientras que Lilian manifestó: “para alguien como yo ser resultado de esas visiones constituye un enorme compromiso (…)”.

Las palabras de cierre estuvieron a cargo de Miguel Barnet, quien en un discurso conmovedor, donde el tiempo parecía detenerse ante su profundo mensaje, expresó lo que significó para él ser testigo de aquel hecho que marcó un punto de inflexión en su vida. “Desde allí escuché aquel discurso extraordinario, fue algo que me cambió la vida (…) ese día había de todo: gente del 26 de Julio, del Directorio Revolucionario y hasta católicos. Admiré mucho aquel hombre de 34 años que venía con otro discurso. Fidel desde Columbia venía con ese discurso directo donde estaba diciendo verdades indiscutibles, extraordinarias, eso fue lo que más me impresionó. (…) Creo que Palabras a los intelectuales tuvo una gran virtud, el gran mérito de ser lo que encausó (…) y le digo a ustedes, a lo que piensan que vamos a perder la batalla, pues la vamos a ganar porque Fidel nos enseñó a no tener miedo”.

La sesión contó con la presencia de destacadas figuras de la cultura como Armando Hart Dávalos, presidente de la Sociedad Cultural José Martí y primer ministro de Cultura; Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; el poeta y escritor Roberto Fernández Retamar, presidente de la Casa de las Américas; Nancy Morejón, poeta y ensayista; Ignacio Ramonet, periodista español y miembro de honor de la UNEAC, entre otras personalidades.