Premian a Cronistas crónicos en Villa Clara

Premian a Cronistas crónicos en Villa Clara

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Escritores, periodismo cubano, UNEAC de Villa Clara
  • Premiación Cronistas crónicos, 2017. Foto del autor
    Premiación Cronistas crónicos, 2017. Foto del autor

La crónica titulada “Máximo Gómez y la ingratitud humana”, escrita por el joven periodista villaclareño Yandrey Lay Fabregat, resultó la Crónica de Oro entre las casi sesenta leídas en el encuentro titulado Cronistas Crónicos realizado en Santa Clara.

El texto, que fue muy bien recibido por los diecinueve concursantes y las decenas de asistentes, trata sobre el estado de abandono en que se encuentra la casa que en el Reparto El Vedado de La Habana habitara hasta su muerte el dominicano Máximo Gómez Báez, general en jefe del Ejército Libertador de Cuba.

“Aunque hicieron falta veinte carrozas y una larga fila de personas para cargar las ofrendas fúnebres que acompañaban su cortejo (lo cuenta Ciro Bianchi en una crónica minuciosa), nadie se imaginó que el mismo día de su muerte, el general Máximo Gómez iniciaba la más cruenta de sus batallas: la que aún libra contra el olvido.

La casa donde murió, el 17 de junio de 1905, brinda un pobrísimo espectáculo en el centro del Vedado habanero, calle D esquina a 5ta. La visité hace poco y, aunque solo estuve unos instantes a su alrededor, me conmovieron el abandono y el aire de miseria que ronda el lugar: las paredes desconchadas, el césped despoblado y repleto de escombros, el busto macrocefálico sobre una columnata de cemento crudo”.

Estos segundo y tercer párrafos de la crónica de Yandrey lo dicen todo mediante una exquisita escritura y apego certero a una verdad que duele a cualquier cubano digno.

Por su parte los también periodistas villaclareños Alberto Gonzales Rivero y José Antonio Fulgueiras se alzaron con las Crónicas de Plata y Bronce, respectivamente.

Alberto con un texto titulado “Lorca busca poesía en Sagua” referido a la visita que el gran poeta y dramaturgo español Federico García Lorca realizara a la ciudad cubana de Sagua la Grande el 22 de marzo de 1930. Por su parte Fulgueiras lo hizo con una crónica titulada “La Odisea del Muerto”.

También se supo que diecinueve crónicas, una por cada participante, fueron escogidas para ser publicadas en un libro a modo de compilación de este encuentro llamado Cronistas Crónicos que es el segundo capítulo del Proyecto Sin la espuma del olvido desarrollado por la UNEAC en la provincia Villa Clara.