Realidad y ficción, ¿divorcio?

Realidad y ficción, ¿divorcio?

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Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano

¿Cuán responsable se es al llevar una historia real al celuloide? ¿Cómo se pueden trasladar a la ficción y resultar agradable y atractivaen su narración? Estas y muchas más, fueron interrogantes surgidas al calor del panel Hechos vs Verdad, realizado en la sala Taganana del Hotel Nacional como parte de programa del Sector Industria del 39 FestivalInternacional del NuevoCine Latinoamericano.

Convocados por el Instituto SUNDANCE, los escritores norteamericanos Zachary Sklar, Howard Rodman y el director de cine Paul Federbush, protagonizaron un instructivo debate y reflexión sobre el tema.

El abordaje de la Historia es acto común en estos entendidos. Zachary es co-autor junto con Olive Stone del filme JFK. Howard es guionista, novelista y educador; adaptó para la pantalla el libro Savage Grace en la película Killer Films.

Howard confesó que tuvo miedo la primera vez al enfrentar personajes reales en un filme, “pedí ayuda a un amigo, no sabía nada de las personas  sobre las que iba a escribir”, dijo.

Lo primero que hace para ficcionar sobre estas es ver la trascendencia que tuvieron o tienen, qué se le debe a esas personas mirando hacia atrás y que se le debe a la audiencia en el futuro, “siempre empiezo investigando todo lo que pueda, cuando lo obtengo, comienzo a mentir en la historia”, expresó.

 Admite que es un riesgo tal acto, “llega el momento de sonar el teléfono cuando escribes sobre una historia real, llevo un documento que recoge todo lo que aparece sobre esta y de dónde sale, para cuando llegue esa llamada, recibirla”, acotó.

Trata que la narración y los personajes sean potables y atractivos, no al calco de la realidad porque dejan de ser creíbles, “trato de que sean interesantes, si construyes un personaje real como un dios, no resulta atrayente”, subrayó.

Para Zachary el contexto es lo más importante a la hora de captar la realidad en una película, considera que lo más significativo al narrar una historia no es esta misma sino lo real que hay en ella; “hay que tomar esos hechos reales y juntarlos para crear un punto de vista, es lo más sustancial para mí; una cosa son los hechos y otra la narrativa en general, si esta última es mala, sale mal la historia”, enfatizó.

Asume la historia desde la investigación, después interpreta la misma. Criticó a algunos periodistas e historiadores que creen haberlo escrito todoen los procesos de la realidad, muchas veces sin previa investigación. La mayoría reprochan a los escritores, lo acusan de pocos serios, “hay que eliminar esas diferencias”, recalcó.

Refirió todo el trabajo realizado por él en JFK, tradujo del periodismo toda la información. Afortunadamente, Oliver Stone lo ayudó desde su experiencia, condensó el guión inicial entregado por Zachary -500 páginas-, “el resultado posiblemente no era exacto como en la realidad pero en esencia era cierto”, aseguró.

Ambos especialistas coincidieron en que lo mejor de una película basada en hechos reales es la captación de un momento significativo en esas historias o personajes, que manifieste todas las dimensiones y miradas, contrario a una narración cronológica que resulta fría y desaliñada.

Apelan por el riesgo, les importa contar y que sea creíble, “como escritor te debe dar permiso para escribir, hay que arriesgarse a decir tu verdad, no solo somos narradores de historias, sino, que hacemos historias que enriquecen la cultura”, concluyó Zachary.