Revisitando los Villanueva: Baquestribois y la franqueza para tratar la realidad

Revisitando los Villanueva: Baquestribois y la franqueza para tratar la realidad

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Artistas Escénicos, Premio Villanueva, Omar Valiño
  • El crítico Norge Espinosa, junto a Omar Valiño y el director de Osikan Plataforma Escénica. Fotos del autor
    El crítico Norge Espinosa, junto a Omar Valiño y el director de Osikan Plataforma Escénica. Fotos del autor
  • El teatrólogo y profesor Omar Valiño presenta el boletín El Comején. Fotos del autor
    El teatrólogo y profesor Omar Valiño presenta el boletín El Comején. Fotos del autor

Con un público mayoritariamente joven la Sección de Crítica e Investigación Teatral de la Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC organizó en la sala Rubén Martínez Villena, su habitual encuentro mensual dedicado a conocer más de cerca los Premios Villanueva, que entregan a principios de año.

En esta ocasión el invitado fue José Ramón Hernández, director del grupo Osikan Plataforma Escénica, quien intercambió ampliamente con el público sobre su más reciente obra titulada Baquestribois, merecedora de uno de los premios en enero pasado.

Al introducir el encuentro, el presidente de la Sección Norge Espinosa indicó que esta compañía se convirtió en la más joven en recibir ese galardón, reconociéndole haber tenido una de las puestas mejor logradas en el país en el último año. Recordó que la discusión del jurado al respecto fue intensa, consecuente con el espíritu polémico de la obra, pero lo principal es premiar no solo a lo que se desarrolla dentro de un concepto formal o académico sino resaltar el trabajo que nos recuerde que el teatro debe ser también “una vibración que nos acompañe de otra manera”.

La presentación del corto de video BSB Baquestribois y las palabras del teatrólogo y profesor Omar Valiño fueron la introducción propicia para conocer detalles de la investigación y la conformación de la obra, la interacción con el público durante sus diferentes puestas en escena -tanto en varios lugares de Cuba como en Alemania-, las dificultades que ha debido superar y, sobre todo, la capacidad de adaptarse a los diversos contextos, hallándose efectivamente ante un taller permanente de prácticas en las que han tenido que perfilar sus materiales y formas de expresión de acuerdo a los lugares donde se presentan.

Para Valiño, fue motivo de alegría defender la obra para la entrega de los Premios Villanueva porque cree en el trabajo consciente que realiza el grupo, con la carga de prejuicio que despierta en muchas personas esta forma experimental de hacer teatro, como pocas veces se ha debido enfrentar la decisión de ese galardón. Consideró impactante para el público constatar una estética que cristaliza con valores contemporáneos una expresión sensorial particular, sobre todo en un terreno tan sensible como la prostitución masculina y homosexual.

Valoró que se presenta como una especie de “caleidoscopio múltiple”, con una capacidad dialógica interior y un acercamiento que son extraordinarios por parte de sus protagonistas. “Es un hallazgo conceptual y estético en el que se utilizan los mejores lenguajes para trabajar esa zona temática e impactar al espectador”, indicó.

En ese sentido, Norge destacó la “incomodidad” como una actitud que el espectáculo asume consecuentemente, pues se reconoce “incómodamente en sí mismo”, para nada complaciente: “desde el desacato más abierto, desde el desenfreno más terrible” le impone al espectador una situación molesta para la que nos plantea preguntas necesarias, como un espectáculo que no quiere ser domesticado, que no quiere acomodarse. “Ello marca la naturaleza irreverente y rebelde del espectáculo”, resaltó como un valor agregado de la obra para recibir el premio.

Por su parte, Jose Ramón Hernández explicó con mucho desenfado los orígenes y experiencias en la conformación de la obra, cuyos inicios se remontan a Santiago de Cuba cuando empezó a realizar teatro y su inquietud hacia los temas que más movían al público, sobre la forma en que puede interactuar con la obra. Afirmó que “el teatro tiene que habitar en su contexto de representación”, confirmando lo antes expresado sobre el ejercicio permanente de adaptarse a los lugares y la búsqueda de los espacios a intervenir.

Explicó que Baquestribois es la tercera de una trilogía -que denominó Trilogía de la Ausencia, en la que forman parte también las obras Aleja a tus hijos del alcohol. Un karaoke escénico y Family Trash-Coreografía de la ausencia- en la que, desde una investigación social, comunicacional, de género y artística, se trata sobre la prostitución masculina en la Cuba actual. Al respecto, resaltó su intención de escapar de lugares comunes o de continuar estereotipando a la prostitución con las mujeres y con la idea que se tiene de décadas atrás.

Con toda intensión, el lenguaje de la puesta es muy diverso, en un tránsito del hiperdrama para experimentar diferentes formas de expresión -donde el audiovisual juega un papel importante- y generar diferentes reacciones en el espectador. Indicó que desde la realización artística no se pretende en ningún momento tomar partido, en sentido positivo o negativo, hacia la realidad que se presenta sino dejársela al público con sus lecturas, lo cual en ocasiones le ha hecho cuestionar dónde se encuentra realmente la obra: si en la puesta en escena o en la percepción del público.

“No creo en procesos de creación unidireccionales, ni en aquellos que se puedan concebir desde un solo cerebro”, reafirmó Jose Ramón convencido de lo que denominó “multiplicidad en la creación”.

Desde el público también se escucharon reflexiones interesantes sobre esta forma tan inusual e impactante de hacer teatro, de la forma en que transmite su mensaje. Se comentó sobre la relación entre lo moral y lo legal, el cuestionamiento a elementos de la ética, lo performativo de la prostitución en sí y la zona afectiva que cruza en la contradicción entre pasar un buen rato por dinero y el vacío que genera en las personas que la ejercitan. Se consideró que llega un momento en que se percibe que la obra sale del terreno sexual para convertirse en un tema social de alta complejidad, con una franqueza que se percibe desde el público como doloroso, sobre todo, ante la posibilidad de tener tantas miradas y análisis tan diversos sobre un mismo tema.

Al final, el encuentro también le dio espacio a Omar Valiño para presentar la versión impresa del Boletín de crítica de espectáculos y literatura escénica El Comején, con sus números 2-3 y 4 del 2016 y del primer cuatrimestre del 2017, el cual -inicialmente de forma digital y ahora de forma impresa- realiza un repaso de los estrenos y presentaciones más significativas en las tablas cubanas.

El boletín, producido por la casa editorial Tablas-Alarcos como complemento de la sección Oficio de la Crítica de la revista Tablas, abarca el trabajo de varios grupos nacionales con la intención de cubrir un extendido espectro geográfico a través de voces críticas cubanas, las cuales se destacan por su pluralidad.