Reynerio Tamayo en HD

Reynerio Tamayo en HD

  • Obras pertenecientes a la autoría del reconocido artista Reynerio Tamayo. Fotos Erian Peña Pupo
    Obras pertenecientes a la autoría del reconocido artista Reynerio Tamayo. Fotos Erian Peña Pupo
  • Obras pertenecientes a la autoría del reconocido artista Reynerio Tamayo. Fotos Erian Peña Pupo
    Obras pertenecientes a la autoría del reconocido artista Reynerio Tamayo. Fotos Erian Peña Pupo
  • Obras pertenecientes a la autoría del reconocido artista Reynerio Tamayo. Fotos Erian Peña Pupo
    Obras pertenecientes a la autoría del reconocido artista Reynerio Tamayo. Fotos Erian Peña Pupo

Expuesta en el Hotel Plaza Colón, como parte de las actividades del XV Festival Internacional de Cine de Gibara,Tamayo HD recorre parte de la creación reciente del pintor Reynerio Tamayo, uno de los artistas cubanos más importantes de las últimas décadas.

En la estética de Reynerio Tamayo –creador altamente lúdico– conviven el choteo, aquel que según Jorge Mañach definiera al cubano, reminiscencias del pop, el humor gráfico en su sentido más abarcador, expresiones del cubano común y su temprana afición al béisbol, especialmente en su época de esplendor. Al igual que la pelota, a Tamayo le apasiona el devenir del arte y la historia en sentido general. Juega con ella a su manera, explora las disímiles posibilidades que, desde la creación pictórica, le ofrece.

La Habana de los años cincuenta del pasado siglo; capos famosos como Al Capone, Lucky Luciano, Mayer Lansky, Vito Corleone tropicalizado en la piel de un icónico Marlon Brando, incluso el intérprete Frank Sinatra; Vincent van Gogh y su mítica oreja cercenada, referente icónico en varias de sus obras; los clásicos almendrones estadounidenses de la década del cincuenta del pasado siglo; la Virgen de la Caridad del Cobre; la industria cultural; nuevamente el béisbol; íconos de la historia del arte manipulados a su antojo; figuras como Compay Segundo, Da Vinci, Salvador Dalí y sus obsesiones surrealistas… son “apropiados” por Tamayo en esta muestra.

Tamayo –escribió Rufo Caballero– “como buen posmoderno criollo, disloca el pensamiento antinómico y disfruta la paradoja erótica de hacer retozar el bien y el mal, lo demoníaco y lo epicúreamente sublime, la convención del género y el mito de la originalidad, la fijeza de la autoría y la religión del cambio, la teatralidad representacional de sus puestas en escena pictóricas y el afán de cierta verosimilitud que, lejos de descartar la narrativa, la condensa. Es, en suma, un sibarita del revés, un hedonista de lo torcido, un retratista de la obscenidad del perfume”.

Lúdico, irónico, perspicaz, manipulador como pocos, Reynerio Tamayo –creador del cartel de esta edición del Festival– reinventa y se reconstruye, al mismo tiempo que ha forjado claras mitologías individuales, reconocibles en el ámbito artístico dentro y fuera de Cuba. Su amplia obra, como la expuesta en Tamayo HD, es imprescindible en la llamada generación de los 90 en Cuba.