Roberto Fabelo: “No hay tiempo para realizar la obra, pero hay que realizarla”

Roberto Fabelo: “No hay tiempo para realizar la obra, pero hay que realizarla”

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  • Este artífice se define como un “cazador de ideas que no perdona superficies”. Foto del autor
    Este artífice se define como un “cazador de ideas que no perdona superficies”. Foto del autor

Hay que sobreponerse a las adversidades y evitar los pretextos; después de todo somos responsables de cuánto hemos creado, sea mucho, poco o nada, dijo el artista de las artes visuales Roberto Fabelo en el espacio “Encuentro con”, conducido por la periodista Magda Resik, que tuvo lugar en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba.

Con un relato alegórico, el Premio Nacional de Artes Plásticas, ilustró el desafío de la creación y exhortó a los artistas a no detenerse ante nada. “Estamos conscientes de las limitaciones que nos abruman, a veces son tan persistentes que podrían llevarnos a la locura y terminar ingresados en un hospital psiquiátrico, pero hay que imponerse y persistir. Sabemos que no hay tiempo para realizar la obra, pero hay que realizarla”.

Contaré, si me lo permiten, una pequeña historia que demuestra el valor de la perseverancia: había detrás de una hilera de jueces un mosaico gigantesco donde ellos iban colocando lo mejor de los artistas. Llegó el turno a uno y le dijeron: muéstrenos lo que trae. Es que había muchos apagones, jurado. Es verdad, pero eso fue un tiempo, ¿y el resto? Es que no tenía pinceles, y había gran dificultad para comprar óleo. Está bien, pero ¿qué obra nos trae? Es que no me llevaba bien con mi padrastro, además había días en que ni podía desayunar, cómo iba a pintar así. Lo entendemos, pero sin obra alguna, ¿cómo pretende formar parte de ese mosaico donde está lo mejor de los artistas?”

Luego el Maestro de Juventudes (condición otorgada por la Asociación Hermanos Saíz) se refirió a su período de formación en las Escuelas de Artes y en el Instituto Superior de Arte, donde aprendió que “el conocimiento es infinito, pero indispensable para crear una obra sólida y de gran significación”. “Al mismo tiempo he querido retribuir lo que tantas personas me dieron porque el tiempo jamás se pierde con la pedagogía ni con la enseñanza”.

Fabelo se definió como un “cazador de ideas que no perdona superficies, ahí donde hay un espacio comienzo a dibujar”, y confesó que el dibujo es “un bendito azar, un instrumento sagrado a través del que he podido concebir, encontrar y solucionar. Dibujar me ha permitido entender la realidad a veces un tanto amenazante que me rodea, sin él estaría perdido, no sería quién soy, algo que ni me atrevo a imaginar”.

Al hablar sobre Cuba expresó estar ligado a un “sentimiento indescifrable de pertenencia a un país presente en todo cuanto realizo”, y evocó haber exhibido sus obras en muchas partes del mundo, pero “las más importantes exposiciones, las que más me llenan de alegría las he realizado aquí”. Fabelo adelantó que uno de sus sueños pendientes, realizable en cualquier momento, es inaugurar una muestra donde aparezca la Isla en distintos materiales. “Atesoro una cantidad inmensa de corchos, una de las modalidades será una Cuba gigantesca con este material”.

Durante la hora que duró el encuentro, resaltó la importancia que ha tenido su familia en su vida y en la creación y enfatizó la impresión perdurable que ha dejado en su memoria la pintura contrastante de Goya, así como revivió su relación de amistad con artistas como el cantautor español Joaquín Sabina, Silvio Rodríguez y el escritor colombiano Gabriel García Márquez, “con este tuve la posibilidad no sólo de ilustrar muchos de sus libros, también de cantar unos cuantos boleros juntos, las distintas veces que nos vimos”.