Rumba en cantidad y calidad

Rumba en cantidad y calidad

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Músicos, rumba cubana, Fiesta del Tambor
  • Varios escenarios dieron bienvenida a la Fiesta del Tambor: los Jardines del Teatro Mella, Casa de la Música de Miramar, la sala Avenida y el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical. Fotos: Pepe Cárdenas
    Varios escenarios dieron bienvenida a la Fiesta del Tambor: los Jardines del Teatro Mella, Casa de la Música de Miramar, la sala Avenida y el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical. Fotos: Pepe Cárdenas
  • Varios escenarios dieron bienvenida a la Fiesta del Tambor: los Jardines del Teatro Mella, Casa de la Música de Miramar, la sala Avenida y el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical. Fotos: Pepe Cárdenas
    Varios escenarios dieron bienvenida a la Fiesta del Tambor: los Jardines del Teatro Mella, Casa de la Música de Miramar, la sala Avenida y el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical. Fotos: Pepe Cárdenas
  • Varios escenarios dieron bienvenida a la Fiesta del Tambor: los Jardines del Teatro Mella, Casa de la Música de Miramar, la sala Avenida y el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical. Fotos: Pepe Cárdenas
    Varios escenarios dieron bienvenida a la Fiesta del Tambor: los Jardines del Teatro Mella, Casa de la Música de Miramar, la sala Avenida y el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical. Fotos: Pepe Cárdenas
  • Varios escenarios dieron bienvenida a la Fiesta del Tambor: los Jardines del Teatro Mella, Casa de la Música de Miramar, la sala Avenida y el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical. Fotos: Pepe Cárdenas
    Varios escenarios dieron bienvenida a la Fiesta del Tambor: los Jardines del Teatro Mella, Casa de la Música de Miramar, la sala Avenida y el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical. Fotos: Pepe Cárdenas

Todos los años, en el mes de marzo La Habana se llena de música, con el Festival Internacional Fiesta del Tambor Guillermo Barreto in Memorian. Durante cinco días, del 7 al 12 de marzo, disfrutamos de “un bultón (fardo, volumen) de rumbas”, como dicen los jovencitos actualmente.

El plato fuerte lo dieron los conciertos, concursos, grupos de rumba, folclor, jazz, salsa, clases y competencias de baile de Casino, así como de timbales (pailas), bongoes, drums (batería) congas (tumbadoras) y tambores batá.

Esas “confrontaciones” son siempre muy atractivas, las competencias despiertan mucha curiosidad y sirven para saber el nivel musical que tienen las escuelas de Cuba. De cualquier manera, con mucha inteligencia, no se exige requerimientos profesionales o académicos para participar. Me ha dicho Juan Carlos Formell (hijo del Juan Formell), que en las pruebas de músicos por oposición no preguntan de qué escuela procede “Simplemente le piden que toque, para eso están los conocedores”.

Tenemos la máximo reserva de instrumentistas y de sonidos musicales de toda América, hay muchos que no logran ingresar en las escuelas y no alcanzan para tantos músicos que tiene el país.

Pero, entrando en la Fiesta del Tambor, Giraldo Piloto, presidente del Comité Organizador prepara cada año soberanos conciertos con cubanos y visitantes. Se habilita el teatro Mella, el más acogedor de La Habana. Incluyen el Jardín del Mella que, a veces se realizan descargas tan buenas como en el teatro.

Otros centros participaron como subsedes de este evento la Casa de la Música de Miramar con grupos salseros y soneros; la sala Avenida con clases magistrales y concurso; el Salón Rosado Benny Moré de la Tropical, donde estuvieron las reclamadas bandas: Los Van Van y Havana D´Primera.

Los homenajeados en esta edición fueron: Chano Pozo, Ricardo Abreu, Papín, Miguel Angá. Creo que el homenaje debe ser permanente sobre estos colosos del tambor.

En fin, que esta 26 edición llenó los teatros y dejaron una buena impresión, los tambores no pueden parar, la rumba está de fiesta y está de moda. Desde el 30 de noviembre del 2016, en Adis Abeba, Etiopía, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró la rumba cubana Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

En un festival como este hay que reconocer la ayuda de muchos organismos y entidades como ARTEX, Hotel Palco y la firma de percusión canadiense KOSA del inconmensurable Aldo Mazza que ha sido un verdadero animador de esta Fiesta del Tambor.

De lo visto y vivido en el festival hay que hacer mención aparte a un fenómeno rumbero que pudimos comprobar una vez más, algo que me parece trascendental. El cantante o akpown Ronald González Cobas, un extraordinario estribillero de coros ingeniosos, como los buenos salseros del fin de siglo XX. Ronald ya había pasado por Los Muñequitos de Matanzas y Yoruba Andabo.

En la década de 1950, hubo cierta explosión rumbera en Cuba, pero lo que está haciendo Ronald es poner la rumba en la popularidad, la ha sacado de las tradiciones de barrios y solares, para llevarlas al espectáculo bailable, y creo que esta es la primera vez que eso sucede en la historia de la rumba en Cuba. Si digo que ahora mismo el máximo líder musical Ronald González con su grupo Explosión Rumbera, se posiciona al igual que las mejores orquestas de salsa en Cuba, además de confirmar que el género es éxtasis y frenesí colectivo en público popular cubano. Querido lector si desea comprobarlo asista a la peña en el Club Amanecer en 11 y Malecón, en El Vedado.

La rumba necesitaba un líder y ya lo tiene en Ronald González Cobas, fruto del Festival Internacional Fiesta del Tambor Guillermo Barreto in Memorian.