Salomón Mikowsky, Miembro de Honor de la UNEAC

Salomón Mikowsky, Miembro de Honor de la UNEAC

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Músicos, UNEAC, piano, música clásica
  • Mikowsky declaró: “no vengo preparado para tanta emoción, es un honor altísimo estar rodeado de ustedes”. Fotos Héctor Navarro
    Mikowsky declaró: “no vengo preparado para tanta emoción, es un honor altísimo estar rodeado de ustedes”. Fotos Héctor Navarro
  • El encuentro finalizó al igual que en su comienzo, con aplausos. Fotos Héctor Navarro
    El encuentro finalizó al igual que en su comienzo, con aplausos. Fotos Héctor Navarro

Salomón Mikowsky tiene el don de la creación. Sus manos son portadoras de acordes y melodías cuando está frente al piano, momento donde el infinito se halla en cada canción. Es cubano de pura cepa, aunque su padre pertenece al país más extenso del mundo, Rusia. Con una formación académica y profesional amplia, cursó estudios con el eminente pianista Sascha Gorodnitzki y complementó su formación de piano, teoría y análisis musical con Vincent Persicheti, así como violín, clarinete, trompeta y órgano con Vernon de Tar y Thomas Richner. Posteriormente, en 1961, se graduó en la Juilliard con el título de Bachelor y Master of Science.

Antes todos estos méritos la UNEAC, representada en este acto por Miguel Barnet, presidente de esta institución, Pedro de la Hoz, vicepresidente y el Premio Nacional de Música 2015, Guido López-Gavilán, en la tarde de hoy,  le otorgó la condición de Miembro de Honor a esta relevante figura.

Las palabras de presentación estuvieron a cargo de Pedro de la Hoz, mientras que el también presidente de la Asociación de Músicos de la UNEAC, Guido López Gavilán, comentó sobre la labor desplegada por Mikowsky como pedagogo, pianista, jurado de concursos internacionales, así como su contribución a la música cubana con la obra Ignacio Cervantes y la danza en Cuba, pues “es una personalidad muy singular, ha hecho una labor digna, una proeza cultural (…) ha sido impulsor de la Sala Cervantes, el Teatro Martí, esta distinción es lo más alto que podemos dar como institución”, expresó. Ante tales elogios Mikowskyv declaró: “no vengo preparado para tanta emoción, es un honor altísimo estar rodeado de ustedes, me siento orgulloso de ser cubano, todo lo que hago es por mi patria” y también comentó sobre sus encuentros y experiencias con diferentes personalidades de la cultura como Juan Piñera, Radamés Giró, Guido López Gavilán, entre otros.

Prueba de su talento como profesor lo demostraron dos de sus alumnos, el chino Yuan Sheng y el ruso Alexander Moutouzkine en el Concurso Ignacio Cervantes de La Habana al ganar el Primer Premio en el año 2000 y el segundo lauro en el 2003, respectivamente. La crítica ha manifestado que posee “la habilidad mágica para convertir en artistas a los estudiantes de piano que caen en sus manos” (artículo en la revista revista Sur Exprès).

Con una sencillez extrema Salomón Mikowsky recalcó durante este homenaje su amor por esta Isla, la más bella que ojos humanos han visto, según palabras de nuestro primer descubridor y para finalizar la sesión Rogelio García, participante del IV Encuentro de Jóvenes Pianistas interpretó una pieza al piano, otra manera genuina de venerar la fructífera labor de Mikowskyv. El encuentro finalizó al igual que en su comienzo, con aplausos.