Señales de vida

Señales de vida

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Fidel Castro Ruz, UNEAC, cultura cubana
  • Junto a su pueblo, el más genial de los hombres del siglo XX y parte del XXI. #YosoyFidel.
    Junto a su pueblo, el más genial de los hombres del siglo XX y parte del XXI. #YosoyFidel.

Todo el sentimiento se esparce y multiplica. En cauce natural confluyen palabras, gestos, suspiros, miradas, abrazos y silencios para expresar el dolor inmenso instalado en el mismo centro de nuestros pechos.

Esa mañana, en medio del café y el aseo, amanecimos en casa con otro de los tantos debates en torno a Fidel y Raúl, quizás el mismo que otros cubanos tienen de manera habitual en el seno de sus familias o en cualquier esquina del barrio. En la tarde el balance del trabajo anual del Consejo Provincial de las Ciencias Sociales y Humanísticas recreó en su presentación las obras de dos artistas de la vanguardia plástica guantanamera que fueron expuestas en la galería, en ocasión de los festejos por los noventa cumpleaños del Comandante en Jefe, las que guardé para un comentario posterior, demorado en el tiempo. Hoy quiero pensar que antes no era el momento.

S/T de Orlando PiedraFidel, Fidel de Ángel Laborde

En ambas, el Fidel de los cubanos: siempre el primero, el inspirador, el guía en la síntesis que Orlando Piedra nos regala. La imagen del número uno ubicado en el plano exacto del perfil del comandante que de inmediato reconocemos y en el que el punto que alude al ojo entra en perfecto ángulo con el número que hace la nariz y define el rostro. En la otra la espiral perfecta, recurso formal y conceptual en la producción del maestro Laborde, lo cual refuerza el ícono del líder en la imagen ascendente para mostrar una vida forjadora de vida y entregada a ella misma, en la que la sabiduría adquirida desde la experiencia acumulada por los años vividos llega al reposo o la quietud del deber cumplido.

Al final del día, la noticia que nunca querríamos escuchar, aunque sabio al fin nos preparó para ello. Después, el pésame de los amigos, los mensajes desde todas partes del mundo, los pasajes de la historia pasada y presente gracias a la televisión cubana, y el testimonio sentido tanto del cubano común como de las personalidades de la cultura, la ciencia, el deporte o la política que le conocieron dentro y fuera de Cuba.

Entre las cosas dichas sobre él me quedo con la del maestro y amigo Eusebio; con aquel “ya me puedo morir Fidel porque te vi y mis hijos todos tienen educación gracias a ti” salida desde lo más profundo del alma de una mujer de pueblo o aquella frase de mi joven vecino cuando dijo “es como si faltara la luz”; porque así me he sentido, perdón, nos hemos sentido en estos días. Ha sucedido lo que Elián describe cuando su amigo y padre por elección entraba a una habitación: “es como si se tragara todo el aire”.

De algún modo las señales primeras nos estaban preparando para la noticia final, él vivirá en cada uno de nuestros días.  

Por: Migdalia Tamayo Téllez