Sesiona el Consejo Nacional de la UNEAC

Momentos significativos de la UNEAC en el 2015

Sesiona el Consejo Nacional de la UNEAC

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Escritores, UNEAC, cultura y turismo, Consejo Nacional
  • Presentada la segunda sesión del Consejo Nacional de la UNEAC tras su 8vo Congreso.
    Presentada la segunda sesión del Consejo Nacional de la UNEAC tras su 8vo Congreso.

Los momentos iníciales de la reunión estuvieron dedicados a la lectura, aprobada por aclamación del pleno, de una declaración de la Unión de Escritores y Artista de Cuba (UNEAC) reafirmando su apoyo y acompañamiento irrestricto a la Revolución, a sus líderes históricos y a ratificar el compromiso de continuar luchando desde cualquier trinchera contra los enemigos de la patria.

El Consejo Nacional de la UNEAC en su segunda sesión tras su 8vo Congreso analizó este cuatro de diciembre el trabajo desplegado por la Comisión de Cultura, Turismo y Espacios Públicos.

Esta comisión, una de las ocho permanentes y en labor activa creadas por la organización, presentó al plenario los resultados de un trabajo sistemático de estudio e investigación de las problemáticas bien complejas que han lastrado durante años la imagen de la cultura nacional en muchas instituciones turísticas.

El informe, presentado por la presidenta del grupo de trabajo la máster en Ciencias Alicia Valdés, dio cuenta pormenorizada de los temas principales estudiados a profundidad por los miembros de la comisión en intercambio directo con los organismos involucrados y ofreció una verdadera plataforma de gestión con reflexiones y propuestas concretas para continuar avanzando en los objetivos planeados.

Si bien aún muchos viejos problemas subsisten en algunas instalaciones de la red hotelera —intrusismo profesional, mala calidad de los espectáculos a partir de la contratación de personal artístico no idóneo, pagos atrasados al talento y sobredimensión absoluta del efecto económico sobre lo cultural— lo cierto es que se aprecian avances en esta importantísima relación de trabajo entre las dos esferas de desarrollo para el país.

Esta apreciación fue avalada por muchos de los participantes en el debate del sustancioso y completo informe quedando claro que, las acciones serias, desprejuiciadas y sistémicas del ramo del turismo, la vocación por continuar avanzando en el reconocimiento mutuo de las dificultades y sobre todo, la voluntad por dignificar y poner a salvo la identidad nacional, han sido clave en la solución puntual de muchos de los conflictos otras veces largamente debatidos.

Precedido por tres talleres regionales con el seguimiento y participación de las más altas autoridades de ambos ministerios, el debate del tema fue, esta vez modélico, a partir de la concreción inteligente de las intervenciones, sobre la base de un documento de verdadero carácter estratégico, lo que nos pone en condiciones de enfrentar con compromiso responsable los nuevos retos que el crecimiento del turismo extranjero —en especial el estadounidense— impone a la nación.

Aunar esfuerzos

Algunas intervenciones versaron sobre la necesidad de sumar esfuerzos y contribuciones de otras comisiones permanentes como propuso la doctora Graziela Pogolotti al recomendar se tuvieran en cuenta los aportes que pudieran derivarse del trabajo del grupo Arquitectura, Ciudad y Patrimonio. En tal sentido el también doctor Esteban Morales abogó por la necesidad de insertar también en los estudios de la Cultura, el Turismo y los Espacios Públicos, la representación de la Comisión Aponte y del recientemente creado grupo para las relaciones Cuba-Estados Unidos. Por su parte, Alicia Valdés, en su inicial presentación del tema a debate se había referido a la necesaria participación de otros organismos involucrados que deben identificar e implementar acciones conjuntas.

Algunas prioridades

Al decir de Esteban Morales, la prioridad no es la utilidad económica del turismo si no la cultura, que es, en definitivas lo que salva la nación. Y en lo más simple de nuestras acciones y procederes hay siempre un sustrato cultural. Se puede, entonces, correr el riesgo de perder dinero pero no el de perder cultura, afirmaba el destacado intelectual.

El asunto está, referían los funcionarios del ramo del turismo, en encontrar los proyectos que culturalmente sean los apropiados en sus valores identitarios y de calidad y que a la vez, sean sustentables económicamente.

Otra de las prioridades bien identificadas por López Oliva, Corina Mestrey Desiderio Navarro, compartidas por el profesor Clemente Hugo, de la Facultad de Turismo de la Universidad de La Habana y María del Carmen Arellana, directora de Mercadotecnia del Ministerio del Turismo están en la necesidad impostergable de la preparación, capacitación y formación cultural de trabajadores y cuadros de todas las esferas del turismo y la necesidad de un análisis marxista sobre el tema en todas sus aristas y establecer una relación docente e investigativa entre las instituciones académicas del MINTUR y el MINCULT.

Al respecto se focalizaron las figuras del guía de turismo o el animador cultural como esenciales en el intento de lograr en el turista extranjero la comprensión de nuestros verdaderos valores como nación.

Diversidad

El intento de homogenizar modelos, repetir esquemas como resulta de los doblajes de bodeguitas del medio o tropicanitas en diferentes regiones del país fue catalogado por el doctor Jesús Guanche como el achatamiento de la verdadera riqueza cultural del país y el desconocimiento de los valores locales —entre ellos la valiosísima red de museos— y, apuntaba que, apostar por la diversidad y potenciarla debidamente reafirma el sentido de pertenencia local y promueve interés para el turismo.

Poner al nivel que corresponde en la simbología de la identidad nacional la rumba y el son, a la par del danzón como bailes nacionales, es una suerte de asignatura pendiente que merece un repensamiento. Tal fue la propuesta del Premio Nacional de la Danza Santiago Alfonso quien además se refirió a dislates puntuales que subsisten en instalaciones turísticas.

Continuar el trabajo

Si resumiéramos lo que, a juicio de este redactor, fueron ideas principales de la jornada y que pudieran ser bitácoras para la próxima etapa del trabajo de la Comisión Cultura, Turismo y Espacios Públicos, estaríamos entonces suscribiendo:

-Se ratifica la voluntad de no hacer una cultura para el turismo.

-La condición del pueblo cubano como esencial portador de la cultura nacional.

-El respeto a la autenticidad de la cultura popular y tradicional como raíz que articula el sentimiento más genuino de la nación.

-Trabajar en la promoción o publicidad por enaltecer los verdaderos valores nacionales —historia, cultura, paisaje, pueblo— eliminando todo estereotipo o vestigio de propaganda que lastime la dignidad de nuestros hombres mujeres y nuestra propia nación.

-Aspirar a atraer a un turismo mejor, interesado por los valores esenciales de nuestra patria.

-Defender el reflejo real de un país amante de su identidad, su lengua, sus costumbres, su proyecto social y su historia, alejado de toda imagen pintoresca colonizada.

Más allá de las habituales recurrencias anecdóticas que suelen abrirse paso en cónclaves de este tipo, esta jornada de trabajo del Consejo Nacional de los escritores y artistas fue un verdadero ejercicio de participación responsable en el dibujo de los destinos de la nación. Así lo confirmó la esencial coincidencia de criterios del poeta Miguel Barnet Lanza, presidente de nuestra organización, el ministro del Cultura Julián González Toledo y el viceministro primero del Turismo Alexis Trujillo Morejón y la voluntad expresa por continuar avanzando en el trabajo.

En las conclusiones, el escritor Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente Raúl Castro, valoró la importancia de concertar mecanismos de retroalimentación y control a la plataforma de trabajo de la Comisión con la participación activa y oportuna de ambos ministerios ante distorsiones y violaciones de lo acordado. También alertó sobre la ingenuidad política ante lo frívolo, lo banal, las tradiciones importadas que nada tienen que ver con nuestras esencias espirituales y que no hacen otra cosa que hacerle el juego a los intentos neoliberales de destruir nuestra Revolución.