Tertulia de Literatura Histórico-Social

Tertulia de Literatura Histórico-Social

Etiquetas: 
Escritores, Tertulia de Literatura Histórico-Social, UNEAC, ciencias humanísticas, científicos sociales
  • Momentos de la más reciente tertulia en la sala Villena de la UNEAC.
    Momentos de la más reciente tertulia en la sala Villena de la UNEAC.
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    Momentos de la más reciente tertulia en la sala Villena de la UNEAC.
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    Momentos de la más reciente tertulia en la sala Villena de la UNEAC.

La escritura en las ciencias sociales devino tema principal de la más reciente Tertulia de Literatura Histórico-Social que, auspiciada por la Asociación de Escritores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), sesionara en la sala Martínez Villena de nuestra institución.

Dicha actividad se estructuró en forma de panel, moderado por la escritora e historiadora Ivette García, e integrado —además— por los doctores Ana Cairo Ballester, Premio Nacional de Ciencias Sociales, Oscar Zanetti, Premio Nacional de Ciencias Sociales y Premio Nacional de Historia, y Ana Vera Estrada, investigadora titular del Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello.

¿Cómo escribimos los científicos sociales? ¿Cuáles son los usos, estilos y recursos que utilizan los escritores y científicos sociales para comunicar a través de la palabra escrita los resultados de sus indagaciones y reflexiones? ¿Lo logramos? ¿Cuáles son los problemas y cuáles los caminos para el éxito?

Los expositores trataron —en la medida de sus posibilidades— de ofrecerles respuestas coherentes a esas interrogantes de palpitante actualidad; y para ello, destacaron la función puntual que desempeña la comunicación en las manifestaciones literarias y artísticas (incluidas las audiovisuales) de que se valen los científicos sociales para transmitir información, no solo a los expertos en la materia, sino también al público en general.

Según los ponentes, la escritura y la lectura son vehículos idóneos de comunicación, donde desempeñan una función rectora la información y la imaginación; ingredientes que, necesariamente, deben estar presentes en la forma de escribir de cada científico social. En ocasiones, precisaron, se descuida la imaginación y se percibe el poco interés del especialista por transmitir información, lo cual trae como consecuencia el hecho de que se olvide olímpicamente que la escritura, así como la capacidad que posee para generar información veraz y actualizada, es la forma más tradicional y convencional utilizada por los historiadores y científicos sociales para divulgar los hallazgos de sus indagaciones en los campos de las ciencias históricas, sociales y humanísticas.

Por otra parte, se refirieron a los géneros literarios más empleados por ellos: el ensayo, la monografía y la narrativa, ya que el objetivo fundamental que persigue la investigación histórico-social es verificar, en la praxis (criterio de la verdad), lo que se le transmite al lector.

Entre otros temas de interés, señalaron que los recursos literarios o artísticos están en función de la comunicación, para hacerla mucho más efectiva; por lo tanto, la manera de expresarse por escrito es esencial para que el mensaje llegue a su destino y cumpla —en todas y cada una de sus partes— la función que le fuera asignada.

La calidad de la literatura científico-social es pésima, opinaron los conferencistas. Por consiguiente, hay que aprender a escribir bien para que el destinatario pueda decodificar la información que se le hace llegar a través de la escritura. Ahora bien, enseñar a escribir bien requiere tiempo y la elaboración de una metodología específica. De ahí que sea necesario estudiar la posibilidad de incluir esa asignatura (hasta ahora pendiente), en el diseño curricular de los estudios histórico-sociales y humanísticos en el nivel universitario.

En otro orden de información, señalaron que no es solo aprender a escribir, sino también a mirar desde una óptica objetivo-subjetiva por excelencia, ya que los científicos sociales deben “hacer etnografía”, que no es otra cosa que llevar un diario del trabajo de campo, donde se registre todo cuanto acontezca a su alrededor, con un lenguaje caracterizado por la sencillez.

Por último, los panelistas estimaron que los testimonios y experiencias recogidos por los científicos sociales deben ser llevados —con meridiana claridad expositiva— a la página en blanco; y, además, conciliar las ilimitadas posibilidades que brinda la tecnología digital con la formación académica recibida para expresarse por escrito.

Una vez finalizadas las intervenciones, se suscitó un fructífero intercambio de opiniones y puntos de vista —convergentes unos, divergentes otros— entre los panelistas y el público presente acerca de la polémica línea temática desarrollada en esa sesión de trabajo.