Tony Cragg en Bellas Artes

Tony Cragg en Bellas Artes

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Plásticos, exposición, Museo Nacional de Bellas Artes, Escultura
  • El plato fuerte lo constituye las 33 esculturas facturadas entre 1979 y el 2015 que se exhiben en el Museo de Bellas Artes. Fotos del autor
    El plato fuerte lo constituye las 33 esculturas facturadas entre 1979 y el 2015 que se exhiben en el Museo de Bellas Artes. Fotos del autor
  • El plato fuerte lo constituye las 33 esculturas facturadas entre 1979 y el 2015 que se exhiben en el Museo de Bellas Artes. Fotos del autor
    El plato fuerte lo constituye las 33 esculturas facturadas entre 1979 y el 2015 que se exhiben en el Museo de Bellas Artes. Fotos del autor

Esculturas dinámicas de Tony Cragg

Si anda por estos días por el Centro Histórico de La Habana, no deje de visitar en la sala transitoria del primer nivel del Edificio de Arte Universal, la exposición personal del artista de la plástica anglo-alemán Tony Cragg.

La muestra, organizada de conjunto con el Ludwig Museum de Koblenz, la Geuer & Geuer Art de Alemania y la Embajada de ese país en la Isla, se conforma por 47 piezas entre esculturas y dibujos, que recorren, formal y temáticamente, el más reluciente devenir artístico de este creador, considerado el principal protagonista del gran resurgir de la escultura inglesa en los años 80 del siglo pasado.

El plato fuerte de la exposición lo constituye las 33 esculturas facturadas entre 1979 y el 2015, comprendidas en un diapasón que articula arte abstracto, conceptual, constructivista y minimalista, con evidentes códigos contemporáneos.

Al recorrer los salones donde se exponen, con riguroso ordenamiento curatorial, las piezas de Cragg, se percibe el contrapunteo de dos oleajes. Un soplo natural, vital y espontáneo y otro industrial, artificioso, calculado. Y esto, desde varios códigos, las formas, los colores, las texturas, los materiales empleados y su origen. También desde dos dimensiones, espaciales y de valores.

De estas tensiones extrae Cragg no representaciones, sino emociones.

Emociones de la tierra como las expresados en Contradictión (2014), tallada en la negra piedra Nero Portoro, o en False idds (2012), de madera contrachapada. Los gritos del fetichismo al brillo de Elliptical column (2009), de acero inoxidable y acabado espejo. El flujo tecnológico en Digital skin (2006), en bronce, o las 4 “torres de Babel” de Minster (1992), construidas de partes y piezas mecánicas reciclados (resortes, rodamientos, ejes, tornillos…), en clara alusión a Marcel Duchamp.

En las formas moleculares de la serie de esculturas tituladas Formulation del 2002 y en las acuarelas Cromosomas (2005) y Resonance 4 (2009) se descubre la formación inicial de Cragg como bioquímico.

Las 16 piezas bidimensionales (dibujos y pinturas) sonesencialmente bocetos de las esculturas que proyecta Cragg, sin embargo, no poco de ellos tienen valores intrínsecos; por su factura, como expresión de un estado de ánimo y de las particulares maneras interrelacionarse con la naturaleza, macro y microscópica, natural o industrial.

Anthony Douglas Cragg (Liverpool, 1949) cursó sus primeros estudios en el Colegio de Arte y Diseño de Gloucestershirey luego en la Escuela de Arte de Wimbledon, en el Reino Unido. Reside en Alemania desde 1977 y es empleado de la Universidad de las Artes de Berlín.

El reconocido artista y algunas de sus obras nos habían visitado antes, pero nunca con la intensidadque ahora en el Museo de Bellas Artes. No pierda esta oportunidad, y vaya rápido que casi se van.