Tres historias confesadas en documentales

Tres historias confesadas en documentales

Etiquetas: 
Medios audiovisuales y radio, Productora Octavio Cortázar, Multicine Infanta, documental cubano
  • Esther García Mariño se destaca en la coordinación de documentales. Foto de la autora
    Esther García Mariño se destaca en la coordinación de documentales. Foto de la autora

Fernando es la danza

Las productoras cubanas ya tienen su espacio. La II Muestra de Mujeres Realizadoras, del 8 al 16 de marzo, proyecta documentales que demuestran el talento y la entrega de las féminas al mundo audiovisual. En la tarde de ayer se presentaron los documentales Una historia en blanco y negro de Gloria Arguelles, Fernando es la danza y Carmen Solar o la eterna sonrisa, respectivamente. Estos dos últimos pertenecientes a la Productora Octavio Cortázar de la UNEAC, bajo la realización de Esther García.

El primer audiovisual cuenta un suceso poco conocido y olvidado: el laboratorio de Tuto, creado antes del triunfo de la Revolución, donde se elaboraban materiales fílmicos de gran calidad, a pesar de las carentes condiciones que poseía, una magnánima faena si se conoce que el tal “laboratorio” era en su casa. Muchos de los realizadores destacados dígase Octavio Cortázar, Livino Delgado se formaron empíricamente en este lugar.

Uno de los métodos más curiosos de este hombre que tenía gran devoción por su trabajo es que con tal de conocer, a exactitud, la calidad de las fotografías, probaba con la lengua los componentes químicos de las muestras. Era la técnicade Tuto y teníaexcelentesresultados.

Fernando es la danza es un audiovisual que demuestra toda la labor de Fernando Alonso como pedagogo y creador de la Escuela de Ballet en Cuba. Una prueba contundente de que los hombres virtuosos brillan con luz propia.

Fue un educador ejemplar, minucioso en su trabajo. Muestra de ello es que enseñaba a sus estudiantes, de manera científica, la parte del cuerpo utilizada en cada movimiento. Analizaba detalladamente cada técnica empleada en los colegios. “Lo recuerdo sentado escribiendo la metodología para la Escuela Cubana de Ballet”, manifestó su hija Laura Alonso. No solo impartía clases de ballet, sino que formaba a sus alumnos para la vida ofreciéndole lecciones de ética.

No existe halago mayor para un profesor que sus alumnos sean hombres de bien y talentosos en su profesión, pues constituye una huella de que su labor valió la pena. Josefina Méndez declaró: “me enseñó ir descubriendo detalles para cada vez hacerlo mejor”.

Por otra parte Aurora Boch manifestó: “era una persona muy inquieta por conocer, tenía una ética admirable (…) me siento privilegiada por haberlo conocido”. También el Premio Nacional de Literatura, Eduardo Heras León, expresó que era admirable el rigor con que Fernando analizaba cada función y que su nombre está grabado para siempre en la historia del ballet cubano.

“Carmen Solar o la eterna sonrisa” revela más de un secreto de esta figura de la radio, quien tuvo el privilegio de conocer a grandes de la música cubana como Ernesto Lecuona, para el que compuso tres piezas musicales de un programa televisivo, en homenaje al pianista creador de la Damisela Encantadora.

El propio Benny Moré le comentó una vez: “…hay negrita ojalá nunca nadie te quite esa sonrisa”.

Gracias a Radio Mambí, emisora que ofrecía un programa para aficionados, dio sus primeros pasos en este medio, aunque ya había trabajado en 1938 para Darwin Cabrera. Es aquí donde ocurre una anécdota curiosa porque cambia su primer apellido por el segundo, para que su padre no supiera que estaba haciendo radio. Y así es recordada y conocida por su segundo apellido, Solar, el cual es un vestigio indiscutible de la influencia de su madre, pues la propia Carmenconfiesa heredar los dotes artísticos de su progenitora.

Su fidelidad con Radio Progreso se remonta a 1969 cuando surge Corresponsal Rapi-Listo, programa donde los niños iban a la emisora y llevaban todo tipo de noticias. “Creo que desde entonces, no he salido más de Progreso (…) cada programa es distinto y requiere de esa frescura que da cada momento como si fuera improvisado”, confiesa Carmen quien se define como “una mujer de radio”.