Un artista fiel a la tradición

Un artista fiel a la tradición

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Escultura, UNEAC, Bayamo, Granma, artes plásticas
  • Exposición de Guillen en la Casa de Cultura 20 de octubre de Bayamo es visitada por el público. Foto de la autora
    Exposición de Guillen en la Casa de Cultura 20 de octubre de Bayamo es visitada por el público. Foto de la autora
  • Escultor Guillén en su taller, custodiado por sus obras. Foto de la autora
    Escultor Guillén en su taller, custodiado por sus obras. Foto de la autora

El escultor Felipe Guillén Rodríguez, es un artista apegado a la tradición histórica de Bayamo, lo refleja constantemente en sus obras, con las temáticas, pero también con la forma de hacer, con las herramientas convencionales de la escultura en madera, el medio que le ha servido para expresar su sensibilidad artística y amor infinito por los héroes de la Patria.

En el taller ubicado en la céntrica arteria José Martí guarda con celo desde su primera estatua tallada, casi por casualidad, hasta piezas de gran tamaño que han sido mostradas en numerosas exposiciones personales y colectivas a los largo de varias décadas de vida artística.

El sitio donde invariablemente trabaja cada día se lo mandó a dar el Comandante Fidel Castro Ruz, después que en el IV Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Lucía Muñoz, poetisa y por esa época presidenta de esa organización en Granma, le llevó al Comandante la réplica de la ventana de luz Vázquez hecha por las manos de Guillén y le explicara las difíciles condiciones en que creaba el bayamés.

Allí comenzó a trabajar desde 1981, y a pesar de dificultades con la adquisición de la materia prima, la deficiente comercialización de su obra y un robo de casi todas las herramientas en agosto de 2016, no piensa abandonar la rutina que es parte indisoluble de su vida.

Su preocupación mayor es poder seguir trabajando, mientras avanza el almanaque personal, algo loable en este artista de la talla, que nos regala ejemplares escultóricos de diversos tamaños, de aborígenes y personajes costumbristas de la colonia.

Considerado artista de excelencia de la UNEAC, entre sus obras se destaca la línea histórica: el desembarco de Martí y Gómez por Playitas de Cajobabo, la muerte de Martí en Dos Ríos, el tema taíno, lo ocurrido el 20 de octubre de 1868 en la Plaza de la iglesia Mayor de Bayamo, el fusilamiento de Perucho Figueredo en Santiago de Cuba en agosto de 1870 y otros vinculados a las páginas más gloriosas de la historia de Cuba.

Guillén aprendió el manejo de las herramientas desde los 20 años cuando trabajaba en la fábrica Saquenaf como ayudante de cocina. Un buen día un pariente que estudiaba arte en la escuela elemental y tenía un indicado hacer algunas piezas de madera, dejó a Guillén ejecutar el proyecto en cedro.

Como resultado de la osadía muestra con orgullo aquella primera  estatua que acaricia con cariño de familia, aunque reconoce que el rostro fue lo que le dio más trabajo.

Empeñado en un conjunto monolítico de la vida de Perucho, que incluye  la letra del himno, la música, y el fusilamiento, será el sencillo homenaje al autor de La Bayamesa en el bicentenario de su nacimiento, que celebraremos los cubanos en febrero de 2018.

Sus obras, emplazadas en la Casa de Cultura 20 de octubre y el Gabinete de Arqueología de Bayamo, entre otros lugares de la provincia, dan muestra de un artista que renace de las páginas fundacionales de la nación cubana.

Deseoso de hacer un proyecto para incentivar el desarrollo de la escultura entre los niños y niñas, este artista distinguido, personalidad de la cultura, fundador de la Unión de Escritores y Artistas en Granma, es una página de nuestra historia cultural contemporánea que nos lleva a las más gloriosas de los siglos XVI al  XIX, a través de la madera y la imaginación.