Un Broadway de sueños

Un Broadway de sueños

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Músicos, The Beatles, 16 Festival de Teatro de La Habana, Broadway Rox, Rob Evan
  • Broadway Rox conquistó a los presentes en el Teatro Mella.
    Broadway Rox conquistó a los presentes en el Teatro Mella.

La Habana se disfraza de máscaras por estos diez días, esconde su verdadera identidad y lanza risas, interrogantes, lágrimas y canciones, se despoja de la frívola rutina e irrumpe con benevolencia al público asiduo al teatro. Este 16 festival lleva el sí el goce a su regazo.

El Teatro Mella fue testigo durante los días 23, 24 y 25 de interminables aplausos, gritos de felicidad, emociones vividas y voces magníficas, pues el espectáculo Broadway Rox conquistó con placer a todos los presentes. Un elenco de lujo fue el encargado de dar vida a numerosas canciones del rock y el pop de la década del sesenta hasta la actualidad.

Éxitos del pasado que se escuchan en el presente y sin dudas, viven en el futuro. Temas como El fantasma de la ópera, Rent, Jersey, Wicked, Jesus Christ Superstar, Hair, The Who, entre otros, fueron los dueños por tres noches seguidas del capitalino Mella.

Talento, es el vocablo ideal para describir a estos músicos: Daniel Luis Domenech, Janine Divita, Ashley Loren, Darren Ritchie, Shelley Thomas y Jason Wooten, bajo la dirección artística de Rob Evan; donde no faltaron tonos estremecedores, altos y bajos inigualables, con toda una actuación que combina la buena música, el baile y la interacción con el público. No importan allí los idiomas, pues las emociones no entienden de lenguajes ni de métricas, ellas solas se encargan de simplemente sentir, de percibir el furor de momentos únicos y enlazar al unísono al público y los intérpretes. En esta entrega ambos fueron conducidos hasta el fin, por la intensidad de cada melodía.

Las interpretaciones convidaban a bailar, esta invitación fue un hecho y los presentes no pudieron resistirse ante la pegajosa música, con la cual muchos han crecido y han vivido primaveras, satisfacciones, desaciertos y euforias, con la que se ha consolidado el mundo musical.

El final estuvo a cargo de una canción de los Beatles, Hey Jude compuesta por Paul McCartney y dedicada al hijo de John Lennon con motivo de la separación de sus padres. Una oda a la vida, a saber afrontar con seguridad los tropiezos y a encontrar la verdad en el corazón.