Un calendario de veinte años poéticos: una década de poesía cubana (Parte II)

Un calendario de veinte años poéticos: una década de poesía cubana (Parte II)

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  • Diseño de cubierta, por Ediciones La Luz.
    Diseño de cubierta, por Ediciones La Luz.

Un calendario de veinte años poéticos: una década de poesía cubana (Parte I)

A partir de 2006, cuando se abre la segunda década del Premio, se suman nuevas voces al coro de la poesía cubana. En este año son reconocidos los poemarios de Isaily Pérez, Leymen Pérez y Maylen Domínguez. De esta última un fragmento es propio de un sentimiento hacia la Isla y los espacios que ocupa:

Qué sería de mí

torpe y silente,

cómo se harían mis noches insulares

sin este canto que abriga a algún dolor

aunque no salva.

Fabián Suárez, merecedor del Premio por el cuaderno Heroica de la bestia, donde como dice: Un canto de sirena embruja al marinero, y lo conmina a hacerse de un espacio en la Isla. A partir de este momento, solo un autor es premiado cada año.

Isla que se engrandece a medida que nuevos testimonios del sentimiento insular se suman en esta convocatoria. Como plantea Mariene Lufriú en “Tristezas del ausente”:

Duele dejar la isla chica

de las primeras palabras,

el único techo

y el calor más sano.

En 2010, Sergio García Zamora integró la colección Calendario, que publica cada año la Casa Editora Abril con el libro Poda, del cual se escogen algunos poemas que permiten apreciar la fuerza de este gesto primero. Un año después, el Calendario le correspondió a Maylan Álvarez por Naufragios del San Andrés, libro que incluye un poema-homenaje a Regino Pedroso.

Chupar la piedra, el cuaderno con el que Legna Rodríguez obtuvo este premio, puede ser considerado un libro enmarcado en una corriente más experimental que el resto de los incluidos en La isla de los peces blancos…, en pocos años, Legna logró mostrar una poética muy personal y un rompimiento de esquemas con respecto a la tradición de la poesía cubana.

La poesía de Yanier H. Palao, es casi narrativa, sus textos logran contar una historia como si fuera un cuento, de esta manera, sus poemas donde la marca insular es muy fuerte:

Somos como esas islas en medio del océano, pedazos de tierra que parecen flotar, que gritan desde los mapas.

Durante los últimos tres años, los autores que alcanzaron el Calendario son Karel Boffil, Heriberto Machado y Antonio Herrada. De Boffil es el cuaderno Ventana tropical, de Machado Nacido muerto y Plantas invasoras de Herrada.

La publicación de esta compilación permite que los lectores cubanos puedan apreciar el crecimiento poético alcanzado por los más jóvenes a través de un premio. Por supuesto, que en La isla de los peces blancos… no están todos los autores jóvenes en el campo de la poesía, sino aquellos que en su momento obtuvieron el Calendario.

Desde la cubierta está sugerido el tema, una casa-barco-isla habitada por todo tipo de animales, una especie de Arca de Noé tropical que nos brinda Víctor Manuel Velázquez, un artista que ha trabajado la Isla desde esta lectura personal.

Es también agradecimiento para los compiladores, primero Ray Faxas y Margarita Mosquera, quienes intentaron plasmar la huella del Calendario a través de una muestra de su primera década y después a Luis Yuseff, encargado de la selección de la segunda etapa. Este trabajo compilatorio ha sido una de las tantas virtudes que viene alcanzando y perfeccionando La Luz, que lástima que muchos ojos no sepan advertirlo, la respuesta puede ser que como la luz viaja a una velocidad tan prácticamente fugaz, pasa frente y no se percatan.

La utilidad de una muestra así es enorme. Permite la lectura, el disfrute. Es pieza útil para investigadores y especialistas. Es un canto a la Isla y sus espacios. Invita a seguir dejando testimonio del quehacer de los peces blancos en esta Isla.