Un cantar poético para Fidel

Festival Internacional de Poesía de La Habana 2016

Un cantar poético para Fidel

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Escritores, Festival Internacional de Poesía, Fidel Castro Ruz, Hotel Habana Libre
  • Durante el Cantar de Alejandro en el Hotel Habana Libre. Foto del autor
    Durante el Cantar de Alejandro en el Hotel Habana Libre. Foto del autor
  • Durante el Cantar de Alejandro en el Hotel Habana Libre.
    Durante el Cantar de Alejandro en el Hotel Habana Libre,
  • Durante el Cantar de Alejandro en el Hotel Habana Libre. Foto del autor
    Durante el Cantar de Alejandro en el Hotel Habana Libre. Foto del autor

Desde el verso, profundo y sincero, poetas de diferentes naciones ofrecieron su canto lírico al Líder Histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz a propósito de su onomástico noventa, una de las motivaciones del Festival Internacional de Poesía de La Habana 2016, celebrado recientemente en el Hotel Habana Libre.

Organizado por la UNEAC, el Centro Cultural CubaPoesía, el Ministerio de Cultura (MINCULT), el Movimiento Poético Mundial, la Sociedad de Beneficencia Andaluza, entre otras instituciones, el encuentro celebra también el veinte aniversario de creación de este evento.

La lectura fue iniciada por el Héroe de la República de Cuba Antonio Guerrero, quien realizó un recorrido por lo que significó su injusto encierro y cómo este fue el cultivo para acercarse a la poesía, única salida al tedio y al horror; “nunca me sentí poeta, fueron las circunstancias”. Comentó también sobre cómo fue despojado en la celda que lo confinó al olvido, donde “no había ni lápiz y te quitaban todo”, por lo que hubo de escribir sus poemas en adversas condiciones, “así vino la famosa poesía aunque no tenía la certeza y seguridad de que lo hacía bien”, por lo que se dio a la tarea de perfeccionarla.

Su primer poema lo tituló Qué pasará mañana, y partía de un texto que leyó sobre budismo. Más adelante se vincula con los versos de José Martí, referente universal, “todos tenemos a un Martí adentro, me ayudó bastante”, expresó. Y así comenzó a escribir octosílabos, poco después abordaría intuitivamente el endecasílabo hasta que llegó a sus manos un libro del poeta mexicano Carlos Pellicer, de significativa influencia en su lírica.

En toda su poesía nunca afloró la desidia ni la aflicción, “ni un solo poema hablaba de odio ni pesimismo”, subrayó.

Otro reflejo de su vida son los poemas Perdóname y Desde mi alegato, los cuales constituyen una sentencia, en forma de prosa poética, como respuesta al juzgado que dictó su reclusión.

La poeta y traductora Aitana Alberti declamó un poema de su padre, el bardo español Rafael Alberti. Otra coterránea suya, radicada en Cuba, Basilia Papastamatíu, leyó versos que evocan la gesta de la Sierra Maestra llevada a cabo por Fidel. Concluyó la lectura el poeta, narrador y etnólogo Miguel Barnet, actual presidente de la UNEAC.

Poetas por la paz y la naturaleza

En búsqueda de un consenso, que ayuda a salvar al mundo desde la poesía, se desarrolló la primera jornada del Encuentro Mundial de Poetas en Defensa de la Humanidad, con sede en el Hotel Habana Libre, y que reúne a más de 100 vates de 35 países.

“La poesía se ha convertido en foco de resistencia en estos tiempos difíciles, construir un mundo en armonía con la naturaleza es una página pendiente y los poetas podemos escribir en esa página”, declaró Alex Pausides, presidente del Festival, en sus palabras inaugurales al evento. También hizo mención a la feroz ola derechista que se expande por Latinoamérica, así como la gran migración de personas de los países árabes y africanos debido a las guerras y el auge del terrorismo; “los poetas no tenemos otro camino que tomar el camino de la palabra para evitar esto”, expresó.

Un panel integrado por bardos de diversas naciones expuso sus puntos de vistas sobre la poesía y el acontecer mundial de estos tiempos. Omar González, presidente del capítulo cubano de la Red En Defensa de la Humanidad, apuntó el por qué de esta fundación de esta en Cuba: “la Red defiende la memoria, la paz, el acceso a la cultura, a la información”. Se refirió además a la desestabilización que llevan a cabo los gobiernos neoliberales en los países que asumen la izquierda como alternativa, “está dirigido a crear el desaliento, no hay inocencia ni ingenuidad en este propósito; una de las causas que defiende la red es esta”, finalizó.

Por otra parte el poeta Waldo Leyva se refirió al divorcio en la estrategia para enfrentar el problema neoliberal y abogó por la unidad entre creadores, “existe una situación que exige de nosotros una mayor respuesta, nos falta la estrategia de uso común”, comentó.

El asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Abel Prieto destacó la mirada, en este evento, sobre el tema: “es importante que este festival se haya detenido a mirar en este objetivo” y además valoró el estado de la literatura y cómo esta debe tomar terreno y partido: “son momentos antipoéticos, el libro cada vez más es una mercancía, los poderes hegemónicos en el hemisferio realizan una ofensiva poderosísima y feroz, hay crecimiento del fascismo y el racismo; la poesía no tiene espacio en el mundo del capital; de pronto los objetos le dan prestigio a los humanos, es una locura, se van a extinguir la poesía y los poetas si no reaccionamos”, concluyó.

El poeta peruano Marcos Rivadeneira, en impresionante testimonio poético, declaró: “la poesía da esa zona invisible del pensamiento”, aseguró; mientras que la poetisa siria Malak Shaoli, ofreció también su alegato sobre la tragedia en su país: “más de 10 millones son refugiados, un millón ha muerto y 300 mil permanecen en las cárceles, se ha destruido un país y una cultura”, comentó con pesar.

Por su parte Miguel Barnet fue lapidario, conciso y certero en su exposición: “atomicemos la antipoesía”.

La música estuvo a cargo de estudiantes de la escuela de música Samuel Saumell quienes brindaron su actuación, además del grupo de Teatro Buscón, la actriz Corina Mestre y el trovador Augusto Blanco. Una velada donde las reflexiones y la poesía engrandecen al espíritu. 

 

Declaración de los participantes en el Encuentro de Poetas en Defensa de la Humanidad

Poetas del mundo.

Amigos queridos.

En estos encuentros suele adoptarse lo que damos en denominar Declaración Final. Ella presupone el consenso tras las intervenciones, debates y propuestas de los asistentes. Esta vez, sin embargo, conscientes de que nuestra lucha comienza  cada día, preferimos enunciar el Principio de nuestra declaración. Lo que también implica el consenso de los que hemos venido a alzar nuestra voz y a aportar, cada uno, el grano de poesía que sazona el mundo.

Son tiempos sombríos; la codicia y el egoísmo parecen caer como lluvia ácida sobre las praderas de la humanidad. Los desaparecidos, desoídos, desalojados, desposeídos, explotados, discriminados, colonizados, exterminados, son millones, cuyo destino nada le importa a los poderosos.

 La diferencia entre los más ricos y los más pobres se acrecienta: a la superioridad armamentista y financiera, se suma la  tecnológica, que han convertido en  instrumento de dominación.

Los procesos de desestabilización de los proyectos de izquierda en América Latina, siguen ahora,  con nuevos métodos, los mismos objetivos de siempre,  lo que implica que los pueblos adopten también nuevas formas de lucha.

En Argentina, el nuevo gobierno avanza a toda velocidad para reimplantar el neoliberalismo más cruel; en Brasil, un golpe de estado con disfraz parlamentario ha logrado  destituir a la presidenta Dilma Rousseff; en Venezuela, la oligarquía en alianza con la reacción transnacional despliega un proyecto de desestabilización que  utiliza todos los métodos desde el asesinato político y la violencia callejera hasta en incesante acosos mediático.    

En otras partes del mundo, millones de refugiados escapan de la hambruna y de la guerra, golpeando infructuosamente las puertas de las potencias desarrolladas.

La carrera armamentista, la deforestación de los bosques, la contaminación del aire, la explotación sin fin de los recursos naturales, en un irrespeto inmedido del medio ambiente, sigue su curso imparable.

Abrir los ojos cada amanecer es un privilegio. Una dádiva a la que solo podemos corresponder con nuestro compromiso de entregarnos a la lucha por un mundo más justo. Y nuestra mejor manera de hacerlo es con la poesía. Porque la poesía es el arma de la vida, su  adarga, su yelmo, su lanza  y su cabalgadura. Y sus sueños.

Que nuestros versos sean el valladar ante la injusticia. No importa el color de la piel, el credo religioso, las preferencias personales, la filiación política o de género.

Nada habrá de dividirnos.

Encuentro de Poetas en Defensa de la Humanidad,

La Habana, 23 de mayo de 2016