Un Harry Potter aplatanado

Festival de Teatro de La Habana 2017

Un Harry Potter aplatanado

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17 Festival de Teatro de La Habana, Teatro Trianón, Carlos Díaz, Teatro El Público
  • Harry Potter: se acabó la magia, de Agnieska Hernández, y con dirección del maestro Carlos Díaz. Foto: Rubén Ricardo Infante
    Harry Potter: se acabó la magia, de Agnieska Hernández, y con dirección del maestro Carlos Díaz. Foto: Rubén Ricardo Infante

Harry Potter: se acabó la magia, de Agnieska Hernández, y con dirección del maestro Carlos Díaz, Premio Nacional de Teatro, es la obra que la agrupación El Público lleva al capitalino teatro Trianón, una de las sedes del XVII Festival Internacional de Teatro de La Habana, que tiene lugar del 20 al 29 de octubre.

La trama central de Harry Potter… gira alrededor de seis jóvenes estudiantes cubanos que están a punto de concluir sus estudios académicos.

El desarrollo de la acción dramática revela, con meridiana claridad, las biografías o historias de vida de esos chicos. De ahí, que la prolífica creadora trazara, con mano hábil y certera, las características personográficas de un Harry Potter típicamente criollo, que evoca —en el archivo mnémico del espectador— a ese mestizo único e irrepetible, que vive, ama, crea y sueña en la mayor isla de las Antillas.

Ese texto parte de los hallazgos de una pesquisa de nuestra realidad social, donde se reseña solo aquello que puede ser llevado al escenario, lo cual transita —como es obvio…, si de buen teatro se habla— por los caminos de la ficción, pero solo la roza con el pétalo de una flor.

Es lo que los expertos califican como "falso documental", y que deviene un “leitmotiv” en la producción intelectual y espiritual de la dramaturga pinareña en lo que al teatro cubano de nuestros días se refiere.

El elenco actoral está integrado por César Domínguez, punto focal o eje central de esa puesta en escena, Andrea Doimeadiós y los seis bisoños artistas, quienes muestran —en el proscenio— no solo los disímiles valores que descubrieran en sus maestros y en un director de la talla excepcional de Carlos Díaz, rey Midas de las tablas insulares y de un poco más allá de nuestras fronteras geográficas, sino también que aman el teatro con todas las fuerzas de su ser y se entregan a su ético ejercicio en cuerpo, mente y alma.

Sin duda alguna, la mayor riqueza de esa obra se encuentra en los diálogos, los cuales están signados por el dinamismo y la fluidez (esa es, precisamente, la mejor carta de presentación que identifica al laureado director de la agrupación El Público), así como por el dominio del lenguaje verbal y gestual que poseen esos experimentados y noveles actores, y que es digno del más cálido elogio, ya que tratan —por todos los medios técnico-expresivos a su alcance— de hacer realidad los objetivos que se trazara Agnieska Hernández con el montaje de Harry Potter…