Un viaje a través de las raíces sonoras con Juan Perro

Un viaje a través de las raíces sonoras con Juan Perro

  • Juan Perro en concierto en el Festival Internacional de Cine de Gibara. Foto cortesía de FICG 2019
    Juan Perro en concierto en el Festival Internacional de Cine de Gibara. Foto cortesía de FICG 2019

Santiago Auserón (Zaragoza, 1954) se considera un aprendiz de la música cubana, aunque todos saben que ha investigado acuciosamente las raíces del son y su relación con géneros como el flamenco.

Es un español con alma de rockero de los 80, que ha recorrido Cuba y enamorado de sus sonoridades…

Auserón estudió Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y en la Université París VIII, antes de que surgiera la movida madrileña y con ella Radio Futura, una las agrupaciones líderes de este movimiento contracultural del Madrid de la década de los 80, entre los mejores grupos de rock españoles de todos los tiempos, y una banda fundamental en la evolución del rock ibérico.

Posterior a esa etapa, comenzó su carrera en solitario con el nombre artístico de Juan Perro, el mismo con el que se presentó en la Plaza Da Silva en el XV Festival Internacional de Cine de Gibara.

Su música enlaza el rock clásico de los años 50, el son cubano, el jazz…Guitarra en mano, Juan Perro es un showman en el escenario sin apenas moverse de su asiento, no hace falta, las raíces se imponen.

Su nombre es conocido en Cuba desde 1984, cuando comenzó a investigar las raíces del son cubano. Se enamoró de las sonoridades de la isla, produjo, con asesoría del periodista e investigador Bladimir Zamora Céspedes, la recopilación de música tradicional cubana Semilla del Son (cinco álbumes, publicados entre 1991 y 1992); colaboró en la organización de los Encuentros de poetas y soneros cubanos, en la Casa de América de Madrid en 1993, y los Encuentros del Son y el Flamenco de la fundación Luis Cernuda de Sevilla en 1994 y 1995. Llevó a España a músicos como Compay Segundo, de quien produjo en 1996 una antología de su obra, Faustino Oramas, El Guayabero, Celeste Mendoza, Los Muñequitos de Matanzas y el Septeto Spirituano, cuando aún el estadounidense Ry Cooder no había pensado en el Buena Vista Social Club.

En Gibara, Juan Perro interpretó –un lujo para el Festival– aquellas “canciones de tiempo España, la herencia que retornó de Cuba y de lo que los rockeritos españoles recibimos de otros mundos”.

Desenfadado y versátil, Perro se movió con soltura por diferentes géneros; fue a las raíces de muchos, a ambos lados del Atlántico… Su guitarra rasgueó también un montuno… Incluso recordó que el “danzón tuvo un destino que contaminó el área fronteriza de México” y “a la manera de los danzoneros de ese país, que también los hay”; interpretó “una coplilla titulada En la frontera”.

Su música –su “marca canina”, como él mismo asegura– busca “las andanzas por las fronteras del rock y el son…”

Para finalizar,regaló “un recuerdo llamado La estatua del jardín botánico”,“con el cual Radio Futura comenzó a hacerse conocida, primero en España y luego en algunos países de Latinoamérica”.

Mientras en la bahía de Gibara continuaba “el movimiento de los peces en el agua”, Santiago Auserón, alias Juan Perro, el rockero de Radio Futura, el enamorado del son cubano y sus raíces, saludó “la vida y al privilegio de compartir la noche con uno de los soneros de leyenda que alumbraron mi camino como rockero, Eliades Ochoa”. Sí, porque el son, asegura Juan Perro, puede alumbrar el futuro de un rockero joven y apasionado en los días de la movida madrileña.