Una Gaceta "libresca"

Una Gaceta "libresca"

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Escritores, La Gaceta de Cuba, sala Villena
  • La Gaceta de Cuba es libresca porque trata el tema de los libros, la lectura y y publica importantes reseñas de textos. Fotos: Luis Bruzón
    La Gaceta de Cuba es libresca porque trata el tema de los libros, la lectura y y publica importantes reseñas de textos. Fotos: Luis Bruzón
  • El No. 3 de 2017 contó con la presentación de la crítica de teatro Maité Herández. Fotos: Luis Bruzón
    El No. 3 de 2017 contó con la presentación de la crítica de teatro Maité Herández. Fotos: Luis Bruzón

La más reciente propuesta de La Gaceta de Cuba, la No. 3 de 2017 correspondiente a los meses de mayo y junio, fue presentada en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC en la tarde del viernes 30 de junio.

A sala llena –como nos tiene acostumbrados La Gaceta– su director Norberto Codina introdujo a la presentadora: Maité Herández Lorenzo, crítica de teatro, periodista y directora de Comunicación de Casa de las Américas, y se refirió a ella más que como una lectora o fiel colaboradora, como “familia de la revista”, por la intensa relación que ha creado con ella desde hace años.

Para Maité este número en particular, que nombró “la roja del 17” a partir del llamativo diseño rojo de su carátula, es una revista “libresca” pues abrumadoramente trata el tema de los libros, la lectura, lo que se aclara desde las primeras páginas como una contribución a estos tiempos en que “la literatura parece importar poco”.

De esta forma destacó que la sección de Crítica –que tradicionalmente incluye diversas manifestaciones culturales– está dedicada completa a reseñas de libros: “Cuba en sepia”, de José Antonio Michelena; “El juego galante”, de Félix Julio Alfonso López; “Bosques fractales”, del poeta José Rolando Rivero; “El fuego de Ruan llueve sobre La Habana”, de Roberto Méndez, entre otros, guiados de la mano crítica de Jesús Sama, Jorge Bermúdez, Heriberto Machado, Fabio E. Fernández Batista y Mirta Yáñez

Resaltó también que esta revista se ha dedicado a revisitar o sacar del olvido algunos escritores poco conocidos o explorados, especialmente por cuatro interesantes artículos: el acercamiento que hace Ambrosio Fornet a la correspondencia de Virgilio Piñera, bajo el sugerente título de “Piñera corresponsal: ocurrencias y recurrencias”; el análisis que hace Grethel Domenech a la obra poco recordada de José Álvarez Baragaño, “el poeta maldito” con fama de personaje intransigente, polémico y feroz; el repaso de Jorge R. Bermúdez a la personalidad y la poesía de Luis Marimón, “una herencia a rescatar” como dice en su título; y el homenaje que le realiza Roberto Viña Martínez al dramaturgo y periodista recientemente fallecido Amado del Pino, quien tenía la “capacidad única de estar sin aparentarlo” y no perder ni pie ni pisada al teatro cubano.

En el sentido literario, llamó la atención sobre la entrevista que le hace Erian Peña Pupo al destacado escritor Alberto Garrandés quien descree de la utopía, ahonda en lo complejo y lo contradictorio al creer “que el refugio esta en las pequeñas cosas”; y la publicación de las obras merecedoras del XXII Premio de Poesía de La Gaceta, el Premio “Ilse Erythropel” y la Beca de Creación Prometeo: el cuaderno “Manigua”, de Eduard Encina”; el texto “La suciedad del espectáculo”, de José Luís Serrano”; y “Celda”, de Milho Montenegro, respectivamente.

Tal vez para que sean importantes las excepciones a esta revista casi literaria se presentan dos entrevistas: una de Rito Ramón Aroche a Alberto Tosca –que buena carga de literatura posee, no obstante– y la que realizó Rafael Acosta de Arriba al artista plástico Gustavo Díaz Sosa, recordado por su juvenil despunte en San Alejandro y sus admirados trazos desde tan temprana edad como los 15 años.

Muchas otras sorpresas se descubren en este número entre poesías, cuentos y narraciones, con tanta carga literaria que su presentadora llegó a resaltarla como “una revista que es puro cuento, es decir: literatura”.