Una revista despierta realidades

Una revista despierta realidades

  • Memorable son las relatorías del duelo por Fidel en noviembre del 2016 o del paso del huracán Irma en septiembre del 2017. Foto tomada de Trabajadores
    Memorable son las relatorías del duelo por Fidel en noviembre del 2016 o del paso del huracán Irma en septiembre del 2017. Foto tomada de Trabajadores

Buenos días anda por buen camino, pero debe “sacudirse” de ciertos escollos que producen tropiezos. La revista de Cubavisión, desde las 6:30 am hasta las 9.00 am, no sólo da noticias en su sentido más antaño, sino que las amplifica con mayor información y profundiza con análisis en los que tienen importante participación los televidentes.

Memorable son las relatorías del duelo por Fidel en noviembre del 2016, del paso del huracán Irma en septiembre del 2017, la propuesta de debate en la sección El tema, conducida por el periodista Lázaro Manuel, sobre la imagen de la mujer en los medios con abundantes ejemplos en imágenes y buen número de entrevistados implicados en el asunto.

Todavía los presentadores sostienen su labor, en algunas emisiones más que otras, en un verbalismo excesivo, aunque con corrección profesional. En ocasiones hay demasiados adjetivos, grandilocuencia, reiteración de lo que los especialistas aseveran, factores que empañan el tono coloquial que pretenden y la dinámica misma de un producto televisivo que se ha ido estableciendo en el interés popular por abordar asuntos candentes de la realidad nacional.

La intención de mantener viva la memoria histórica con las efemérides de cada jornada es uno de los aspectos valiosos del programa, pero limita su capacidad comunicativa al centrarse más en las calificaciones que en la presentación de los hechos, que en la descripción de su envergadura, en los elementos del contexto en que se produjeron para motivar la reflexión sobre su importancia en los destinatarios.

La revista posee muchos soportes de las novísimas tecnologías que le permitirían una mayor y mejor dinámica visual desde las imágenes de presentación que en la actualidad no simbolizan adecuadamente las esencias de su propuesta informativa, pues se limitan a mostrar los preparativos del personal que la conducirá en sus aspectos más externos; las entrevistas deberían tener mayor apoyo en imágenes, así como los boletines noticiosas hasta lograr un discurso coherente como concepto de visualidad total.

Sin embargo, amplia información desde INTERNET, sobre el devenir nacional e internacional, espacios dedicados a la música, la cultura en general, los deportes, el clima, boletines en síntesis y ampliados permiten estar al tanto desde las primeras horas de la mañana de lo acontecido en el pasado, el presente y hasta lo que puede ocurrir en las próximas jornadas gracias a Buenos días.

Cuenta además con un segmento muy especial dedicado a los niños en el cual la excelente narradora oral Dayana Deulofeu, que hace gala de sus indiscutibles encantos para comunicar con los más chicos y visibiliza a autores de la literatura para niños y jóvenes de nuestros días, aspecto que bien podrían imitar los espacios radiales y televisivos dedicados a los niños.

Pero lo que más parece atraer a los televidentes en horas tan tempranas es el tratamiento a los temas que más preocupan en la sociedad cubana desde la falta de respuesta a los requerimientos de la población hasta el funcionamiento institucional buscando dar la mayor cantidad de aristas sobre los hechos que se enfocan, sobre la mentalidad que los produce y recalcando las responsabilidades de cada parte como debe ser cualquier propuesta que señale los desaguisados para contribuir a resolverlos.

Cada jornada no consigue el mismo nivel de eficacia esta revista mañanera pero se percibe, aun en las menos conseguidas, la voluntad abarcadora del uso de la información y en el plano nacional despertar realidades, llamar la atención sobre asuntos, problemas, contradicciones que solo en la medida  en que se analizan con profundidad, que se ventilen públicamente pueden contribuir a las decisiones que requieren.