Verbo enardecido de Pedro Pablo Rodríguez a Martí

Verbo enardecido de Pedro Pablo Rodríguez a Martí

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Escritores, José Martí, Centro de Estudios Martianos
  • Pedro Pablo Rodríguez reiteró la atención sobre la formación y expresión del antimperialismo martiano.
    Pedro Pablo Rodríguez reiteró la atención sobre la formación y expresión del antimperialismo martiano.

Mis textos son un centinela de la casa propia.

José Martí

El verbo enardecido y matizado de bellísima retórica, retornó una vez más a la sede del Centro de Estudios Martianos (CEM) a través de un “hombre sincero”, martiano de corazón y académico profundo en cada una de sus reflexiones se hizo presente por el doctor Pedro Pablo Rodríguez López. Y, en esta ocasión, con otra lección de la necesaria presencia en nuestras vidas de aquel quien, un 28 de enero, abrió sus ojos al mundo en un pequeño hogar habanero y quien, no obstante su humilde raíz social, traía consigo la riqueza de los grandes hombres. A nuestro Héroe Nacional José Martí, con motivo del aniversario 164 de su natalicio dedicó una vez más su discurso el prestigioso académico cubano.

“No, no fue Martí persona deslumbrada, maravillada, ante los Estados Unidos de su tiempo a su arribo en 1880; como no lo fue nunca durante su larga residencia de casi quince años.

Entregar esa sociedad enjunto, ¡enjunto! –es la totalidad–, para que sus lectores la pudiesen apreciar en sus matices y contradicciones, en sus elementos positivos y negativos, en sus apóstoles y en sus bandidos (…) Desde allí avanzaba el peligro mayor para nuestra América, y por qué no debía ser los Estados Unidos modelo por seguir en nuestras naciones”, expresó al rememorar las crónicas elaboradas por la pluma del Apóstol, en su encuentro con una sociedad iniciadora de sus primeros pasos en el desarrollo del capitalismo monopolista en este continente, y dispuesta a su vez a emerger a la categoría de gendarme mundial como objetivo fundamental por parte de cada uno de sus gobiernos.

“En consonancia con tales propósitos, dijo, Martí se trazó una estrategia discursiva –calificada por mi colega Marlene Vázquez como discurso de la alerta–, que implica tanto los temas y los asuntos que seleccionaba y las fuentes que se servía como los recursos expresivos y literarios de que se valió para hacer accesibles sus mensajes. Por eso, a Manuel Mercado, le dijo en 1884 que esos textos eran un centinela de la casa propia”.

A continuación enfatizó el también Premio Nacional de Ciencias Sociales en las claves de la estrategia seguida por Martí en su escritura: “(…) los textos llenos de ideas, de razonamientos, de las esencias como libros (…) Su construcción ni es ligera ni es simple. Esos prodigios de regularísima sintaxis martiana, de sus tremendos encabalgamientos, de la polisemia de sus imágenes generalmente atrevidísimas. Ese torrente de palabras, frases e ideas que son sus Escenas norteamericanas, siempre siguiendo un orden demostrativo que no le rehúye jamás el sentimiento ni el juicio. Todo eso que caracteriza al original estilo martiano es una prosa que ennoblece. Y en sus Versos Libres que en esa época redondeaba una y otra vez. La otra clave de su estrategia, que lo haría antiimperialista es la postura crítica hacia los Estados Unidos (…).

En otra parte de su intervención puntualizó en dichas claves de la estrategia martiana a la hora de escribir: “Su método de trabajo para las Escenas… y su método de estudio de aquella realidad son cosas inseparables. Consiste en buscar y entregar la diversidad de juicios surgidos de la propia realidad estadounidense desde diferentes corrientes de opinión y de grupos sociales diferentes. Desde estas claves podrían se han de entender los más de 300 textos que podrían considerarse como Escenas…las que esos estudiosos literarios más contemporáneos llaman crónicas y que, sin embargo, desde el campo específico del Periodismo suelen mostrar una particular hibrides de géneros”.

El también profesor universitario subrayó finalmente que, en su disertación, quiso “tan solo llamar la atención sobre la riqueza y complejidad, de la formación y expresión del antimperialismo martiano. Algo que viene de su lógica, de sus bases y de su originalidad (…) Estados Unidos enjunto, es darnos el país en su totalidad. Es el deseo y la aspiración de aquel Autor que se ganó la vida con aquellos escritos (lo cual lo sometía al mercado), pero cuya rebelión como escritor-periodista trasgredía las normas que se iban creando e hizo uno de los textos más brillantes y perdurables de las letras hispanas y uno de los más completos estudios realizados, hasta hoy, de la sociedad estadounidense. El Maestro nos entrega en sus Escenas norteamericanas a los Estados Unidos enjunto. Se trata pues, de que nosotros, los estudiosos, interesados, los maestros lo estudien también a él así: enjunto, en la totalidad de su obra escrita de sus mensajes y de su acción. Así seremos, con seguridad, más antiimperialistas, más martianos y mejores personas”.

Por su parte la doctora Ana Sánchez Collazo, directora del CEM resaltó la imagen del Líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz “del más consecuente discípulo de nuestro Apóstol”, y rememoró una de las innumerables ocasiones en que nuestro Comandante en Jefe hizo referencia al Héroe de Dos Ríos:

“(…) De Martí habíamos recibido, por encima de todo, los principios éticos sin lo cual no puede concebirse una Revolución. De él recibimos igualmente, su inspirador patriotismo y un concepto tan alto del honor y de la dignidad humana como nadie en el mundo podía habernos enseñado”.

Presidieron dicha actividad el doctor Armando Hart Dávalos, presidente de la Oficina del Programa Martiano; el doctor Roberto Fernández Retamar, presidente de la Casa de las Américas, y primer director del CEM, y René González, Héroe de la República de Cuba y vicepresidente de la Sociedad Cultural José Martí.