Víctor Manuel: de la pintura al verso

Víctor Manuel: de la pintura al verso

Etiquetas: 
: Plásticos, Víctor Manuel
  • Es considerada una de las obras emblemáticas de las artes visuales cubanas. Foto tomada de Internet
    Es considerada una de las obras emblemáticas de las artes visuales cubanas. Foto tomada de Internet

Luego de la Gitana Tropical, tal vez lo más conocido a nivel popular de Víctor Manuel sean los versos que, aparecidos en el poemario La rueda dentada hace cuarenta y cinco años, le dedicara póstumamente Nicolás Guillén:

Con un ángel amarillo/ y un sinsonte de papel/ pasa envuelto en suave brillo/ Víctor Manuel/ Entre un ángel amarillo/ y un sinsonte de papel/yace envuelto en suave brillo/ Víctor Manuel.

Más allá de los valores estéticos de la obra que legara y de la ruptura que en su momento significó —o tal vez por esas mismas razones — este artista nuestro, del cual se cumplen 120 años, pasará a la historia como uno del que más escribieron ensayistas y poetas de mediados del pasado siglo.

Tal vez la primera crítica de importancia la hiciera en Cuba Loló de la Torriente en 1927, tras la exposición que el artista presentara en la Asociación de Pintores y Escultores, tras su regreso de Francia.

Menos entusiasta fue la que escribió una década después Guy Pérez Cisneros, a propósito de la muestra colectiva que organizara en la Universidad de La Habana con ocho pintores cubanos representativos de las nuevas tendencias de la época, entre los que se encontraba Víctor Manuel.

La reseña, fue entonces publicada en Verbum, primer antecedente de la revista Orígenes, en la que asimismo colaboraba José Lezama Lima, autor en ese propio año de “Víctor Manuel y la prisión de los arquetipos”; artículo al que siguieron otros textos como “Pequeña oda a Víctor Manuel García” y “Nuevo encuentro con Víctor Manuel”, poema que escribiera al final de su vida.

La captación de lo insular, más afín a los origenistas que la ruptura que representaba dentro de la plástica nacional el estilo del pintor, ganó también las simpatías de Fina García Marruz y Cintio Vitier, en cuyos textos aparecen alusiones a su obra.

En Versos de la nueva casa el poeta describe una obra del artista en la que destaca la atmósfera de “un cuadro con pobrecitos muchachos habanerísimos” y “edificios tan tiernos y desvaídos”.

Con el valor que debe acompañar a los precursores, Víctor Manuel desdeñó en gran medida la opinión de los críticos de su época, apegados en su mayoría a cánones tradicionales. Sin embargo, cabe suponer el aliento que significó para su alma bohemia el haber inspirado a lo más relevantes poetas cubanos de su tiempo.