Yudit Vidal Faife: una artista que colorea la identidad trinitaria

Yudit Vidal Faife: una artista que colorea la identidad trinitaria

  • Yudit Vidal Faife desde su taller da tono a la pieza Gracia divina con la colaboración de Denia Lozano Aróstegui / Foto: Cortesía de la entrevistada
    Yudit Vidal Faife desde su taller da tono a la pieza Gracia divina con la colaboración de Denia Lozano Aróstegui / Foto: Cortesía de la entrevistada

Trinidad es la más grande de las musas de Yudit Vidal Faife, artista de la plástica contemporánea, quien deja su alma en cada lienzo para dar colores a una realidad con la que defiende, a capa y espada, las tradiciones de la Ciudad Artesanal del Mundo.

Bien conocida en el escenario internacional por el virtuosismo con que da vida a tonalidades y trazos soñados y repensados, la Embajadora Universal de la Paz, por el Círculo Internacional de Embajadores de la Paz, con sede en Suiza y Francia, no engavetó sus pinceles en tiempos de Pandemia, porque «desde las dificultades los artistas debemos crear cosas bellas».

Aun cuando el mundo mantiene enferma su habitualidad y la COVID-19 puso en pause a las actividades culturales en vivo, a la sede de la ONU, en Nueva York, llega la luz Sumergida y acompañada de mar. Se trata de una de las piezas nacidas de la fértil inspiración de la única cubana que integra la exposición Naciones Unidas, símbolo de vida, libertad y felicidad, en la que participan 216 artistas, de más de un centenar de países miembros del referido organismo internacional.  

La exhibición, que se realiza cada año, es organizada por Inter-Art Foundation Aiud, de Rumanía, bajo la égida del artista Stefan Balog, curador de la muestra, que esta vez solo puede ser admirada virtualmente debido a los estragos del nuevo coronavirus SARS- CoV- 2.

«Formo parte de esta iniciativa desde 2013. Siempre tratamos de expresar las disímiles visiones que tenemos de lo que acontece a nuestro alrededor, y nada mejor que el arte para expresar esos sentimientos mundiales».

¿Qué reflejas en esa obra?

«Es un acrílico sobre lienzo. Representa a una sirena abrazada a un caracol. Dentro del caracol hay un pez con figura humana, y representa la felicidad que puede estar en cualquier lugar.

«Simboliza a los efectos del cambio climático, que pudiera afectar al ser humano en cualquier momento de la vida; y cómo debemos estar preparados para adaptarnos a estos cambios. No obstante, a través de la imaginación, puede ser una posible respuesta para lograr que el cambio climático no surta efectos negativos sobre nosotros. A través del arte nos toca hacer nuestro llamado de atención».

La Premio único de las Artes 2020 mientras crea la obra Naturaleza de mujer azul, con la colaboración artesanal de Yaniesky Benavente Ibarra / Foto: Cortesía de la entrevistada

No es esta la única imagen de la Embajadora de la Cultura Trinitaria que colorea a la red de redes y nos hace reflexionar. Ella sana el espíritu –desde el audiovisual—  y su arte lo dedica al desvelo de miles de valientes, que, en todo el mundo, dejan la piel en una batalla por la vida.

En este caso es una iniciativa de Worldwide Art Movement, una organización de artistas del mundo, con curaduría y organización de Jayanth Kumar, de la India. Él tuvo la idea de hacer una exhibición virtual, en la cual participan diversos países.

«Fue interesante la exhibición de las 41 piezas que correspondían a mí, dedicarlas a los galenos cubanos que están en la primera línea de combate, también al personal médico del mundo, que han encarado esta pandemia como nadie».

La irrupción del SAR-CoV-2 en la urbe trinitaria despobló esas calles abrumadas por un pasado colonial pródigo en historia y cultura. Aun así, las musas de Yudit Vidal Faife han mantenido despiertos a los sueños que hacen volar a su intelecto de creadora. Sus inquietos pinceles no dejaron de acariciar al lienzo con las tonalidades de la identidad cubana, para, desde Ecuador, deleitar miradas.

«Este mes seré partícipe del II Encuentro Internacional de Arte y Cultura, auspiciado por la Fundación de Bellas Artes de Ecuador. Asistiré con la pieza Ángel sumergido. Representa a una sirena que en su cuerpo lleva al Morro de La Habana.

«Otro de los eventos en el cual exhibo mi arte es la Exposición Internacional y Virtual Desde mi ventana que agrupa a más de 130 artistas, de 24 países de cuatro continentes. Es organizada por la agrupación de artistas visuales Prisma Internacional».

Las obras expuestas por estos días versan acerca de disímiles temas de la realidad. ¿Cómo reflejas en ellas la cultura cubana, la trinitaria?

«La cultura cubana y la mujer, como tal, están presente en toda mi trayectoria. La cubanía está en cada cosa, empezando por el color, por la vibración de los colores, que es propio de nuestro país, el del sol y el de la luz que emanan en nuestra hermosa isla».

La obra Naturaleza de mujer azul de Yudit Vidal Faife con la colaboración de Yaniesky Benavente Ibarra /Foto: Cortesía de la entrevistada

«En este momento, en el proyecto Entre Hilos, alas y pinceles, una de las cosas principales es representar la artesanía y las tradiciones autóctonas de mi Ciudad de Trinidad, a través de todas las texturas que integran las piezas que conformamos con este grupo que acoge a una veintena de artesanas de la urbe.

«Integran diferentes técnicas de la aguja como el deshilado a mano, el frivolité, el tejido, el bordado, el crochet, y todas las que están muy arraigadas en la cultura trinitaria, y es muy cubana».

A la también Premio Único de las Artes, por acuerdo de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Trinidad en 2020, le quedan muchas ideas por expresar a través de sus auténticos trazos, esos que, mientras admiras, sientes como desprenden melodías.

«Cada pieza que hago tiene su música. Cuando voy a crear alguna obra nueva selecciono la música que lleva en ese momento. Eso me va cambiando el ánimo, me lleva a la emoción, y lo más importante: cada obra tiene un color diferente, tiene su color».

Para Yudit Vidal Faife Trinidad seguirá siendo su incentivo mayor, a pesar de que la pandemia ha opacado el populoso ir y venir en sus calles; más esa ciudad, que parece detenida en el tiempo por lo bien conservado que tiene su patrimonio, sigue desprendiendo luces para oxigenarle la vida artística en su máxima expresión.