Adán Perugorría Lafuente: “El perfil de la galería ha sido hacer siempre cosas sociales”

Adán Perugorría Lafuente: “El perfil de la galería ha sido hacer siempre cosas sociales”

  • El enigma de los espacios indescifrables que ofrecía la pieza Conjunto vacío  de la artista Eliane Adelá Padrón. Fotos cortesía del Taller
    El enigma de los espacios indescifrables que ofrecía la pieza Conjunto vacío de la artista Eliane Adelá Padrón. Fotos cortesía del Taller
  • Es un proyecto cultural con aspiración de convertirse en una fundación y hacemos talleres, conciertos, abarcamos todos los ámbitos culturales. Fotos cortesía del Taller
    Es un proyecto cultural con aspiración de convertirse en una fundación y hacemos talleres, conciertos, abarcamos todos los ámbitos culturales. Fotos cortesía del Taller

Al entrar todo el ruido del barrio quedó atrás y fue sustituido por blancas paredes, bases, fragmentos de un poema realizado en vinilo y el enigma de los espacios indescifrables que ofrecía la pieza Conjunto vacío  de la artista Eliane Adelá Padrón. Justo en San Isidro 214 entre Picota y Compostela en La Habana Vieja se encuentra la sede de la Galería Taller Gorría (GTG) que a un año de su apertura ya se encuentra entre los espacios más atendibles de la ciudad debido a la singularidad de su gestión.

Creada por el actor, director y artista plástico Jorge Perrugorría como director, y Adán Perugorría Lafuente como curador principal, el proyecto ha cumplido el objetivo de salirse del marco expositivo al asumir actividades disímiles como: performances, conferencias, talleres. Recientemente acogió la ceremonia de presentación del paso al universo digital —luego de ocho ediciones impresas— de la revista Art Crónica, proyecto pensado y gestado por el crítico, curador y editor David Mateo. Teniendo como telón de fondo las piezas del colectivo del Instituto Superior de Arte FM7[1], Adán Perugorría Lafuente nos dedica parte de su tiempo para compartir un poco sobre las actividades del GTG.

¿Cuándo se inaugura el proyecto?

Hace un año. Desde septiembre del año pasado abrimos las puertas al público, pero en diciembre de 2016 se hizo una primera exposición colectiva que se llamaba La Primera Asamblea. Hemos hecho tres asambleas que son exposiciones colectivas donde el catálogo es como un sobre, tienes un solapin y el expediente de todos los artistas. Cada expediente está intervenido por los artistas, tiene su foto y todos sus datos, pero está firmado por ellos. Es como apelando al modo en que se hacen las asambleas, de esas hicimos dos antes de abrir realmente al público y en septiembre junto a Juan Miguel Pozo, un artista cubano que vive en Berlín desde hace muchos años que nunca había expuesto desde que se fue, abrimos las puertas oficialmente. A partir de ahí empezó todo y estamos abriendo todos los días.

Es un tipo de gestión desde lo alternativo, ya no institucional ¿Cómo les ha ido a lo largo de todo este proceso?

A nosotros muy bien realmente. Hemos tenido la aceptación de todo el mundo. No es solo una galería, es un proyecto cultural con aspiración de convertirse en una fundación y hacemos talleres, conciertos, abarcamos todos los ámbitos culturales. Ahora vamos a empezar a hacer actividades de teatro con unas personas de Holguín que estuvieron aquí durante el Festival de Teatro y en Gibara el año pasado. Es un poco tratar de abarcar todos los ámbitos del arte.

Por ejemplo, lo que está expuesto ahora es una muestra de arte de estudiantes del ISA. Surge porque hice antes un taller con el artista Henry Eric llamado Clase Abierta, lo dio Henry en el ISA y la idea fue una vez concluido hacer aquí una exposición con esos muchachos en la cual sería un día de montaje, uno de inauguración, uno de charlas con artistas que venían a hacer crítica de todas las obras cara a cara con los estudiantes. Cada uno tenía que presentar sus obras a estos artistas y críticos y al otro día se desmontaba. Era una muestra pequeña de arte que sólo duraba un día o dos. Ahí también una sexóloga dio una charla porque parte de nuestra idea es también poder usar el espacio de la galería para charlas y conferencias, todo lo relacionado al ámbito social y cultural.

A mí siempre me ha interesado trabajar con los artistas jóvenes, por lo menos mostrar un poco del arte joven que es más complicado. Yo no estudié artes visuales, estudié música, soy pianista clásico y ahora toco teclados con Nube Roja. Cuando empecé en este mundo y a hacer todo lo de la galería no conocía a mucha gente de la escuela de arte, no me relacionaba mucho. Toda la gente que conozco son los consagrados por mi papá, que los conozco de toda la vida y un poco como que he estado tratando de involucrarme más con los artistas jóvenes.

Creo que ahora mismo empezó a arrancar un motor que va a ser bastante grande. En el Salón de Arte Contemporáneo estuvimos con los artistas Manuel Alacaide y Elio Jesús que fueron dos estudiantes que estuvieron aquí en el taller de Henry Eric, nos presentaron este proyecto y nosotros lo producimos ahí. Me interesó mucho participar en la obra porque era un tema social. Se hicieron entrevistas por el barrio, era una encuesta que se rellenaba y ponías los mayores deseos y trazabas con eso unas líneas que son las constelaciones que ves ahí. Entonces a partir de ahí surgió esto otro que son estos muchachos FM7 que vinieron aquí y me presentaron este proyecto para hacer una muestra.

Así, me pareció interesante empezar a hacer cada 2 o 3 meses —cada vez que tenga un pequeño espacio— una muestra para estudiantes del ISA, ya que a ellos les es complicado mostrar su obra porque como son estudiantes tampoco tienen como para hacer una exposición. Hay muchos de ellos que no tienen obra suficiente o ya un concepto más sólido de su trabajo para una muestra completa. Por eso me parece importante el hacer pequeñas muestras de arte con obras escogidas entre ellos y nosotros y hacerles una inauguración y que pueda venir la gente, los vean y puedan hacer contactos. Es un poco crear una plataforma para la visibilidad de la gente joven.

 

Un poco venías ya respondiéndome esta pregunta que va sobre la línea que han seguido en las exposiciones. Ya estuvieron en el 7mo Salón de Arte Cubano Contemporáneo, estás creando un espacio para el arte joven y los alumnos del ISA y han tenido proyectos curados por David Mateo ¿En otras exposiciones cómo ha sido el trabajo?

Sí, David ha estado aquí. Realmente yo estoy abierto a todo tipo de proyectos. La gente viene y nos lo presenta. Yo los escojo, primero porque me atraigan los temas y también los consulto con varias personas que me asesoran. La idea es hacer 4 exposiciones que sean las más importantes del año y después todo tipo de proyecto que sea más corto para poder hacer más cosas en el resto del tiempo, ya que estas exposiciones suelen durar 45 días o dos meses.

Quisiera que me hablaras un poco más de este tipo de actividades. Me mencionabas que la obra del 7mo Salón se vinculaba a las personas del barrio, de los conciertos donde tú has sido parte como integrante de Nube Roja, etc.

Cuando abrimos la primera vez, nosotros hicimos TEDx Habana[2] donde yo soy productor general y aquí se hicieron las charlas, fiestas y recaudaciones de fondos para el evento en el 2015. A partir de ahí el perfil de la galería ha sido hacer siempre cosas sociales. Nos interesa mucho trabajar con el barrio, ya que San Isidro es un barrio pequeño con menos de 11 mil personas y es como una maqueta, o sea, ideas grandes se pueden empezar a probar aquí adentro para ver cómo funcionan.

Como parte de eso hemos hecho talleres. Empezamos con un taller de arquitectura que dio Orlando Inclán, uno de los directores de urbanismo de la Oficina del Historiador. Normalmente son 4 días de taller, ese fueron 4 sábados: dos dentro de la galería donde se hizo una parte teórica enseñándoles la ciudad a todos los muchachos y después se dio un tour en el barrio para que pudieran ver todo lo que ven todos los días, pero que no le prestan atención por ser cotidiano para ellos. El último día se alquiló una guagua y se hizo un tour por la ciudad. Se fue al cementerio, a Nuevo Vedado, a Playa. Fue interesante porque hay muchos muchachos aquí que nunca salen de La Habana Vieja porque aquí lo tienen todo al lado de la casa y no tienen que ir a ningún lugar a buscar nada. No conocían la arquitectura de los 50, ya que algunos también eran muy jóvenes.

Después se hizo un taller de baile y un concurso en el parque de la Gran Ceiba. Lo dio Yuli Rodríguez, de la compañía Paso a paso y un paso más, del programa Bailando en Cuba. Hubo 48 niños. El último día se hizo un parabailar, En San Isidro se baila así. Omar Franco fue parte de eso y David Torrens tocó al final. Estuvo Bárbaro Marín y hubo un jurado con Coralita Veloz y otros grandes artistas. Ahora mismo estamos haciendo uno con Orlando Bianchini, un taller de fotografía para niños. También hemos hecho un trabajo para alumbrar espacios en el barrio, estamos rescatando eso. A la vez, estamos gestionando para poner cestos de reciclaje para toda la zona con una compañía que se encarga del casco histórico.

Es un poco tomar el barrio de San Isidro como una plataforma para todas estas inversiones. Se aprobó también un museo en el barrio para Tomás Gutiérrez Alea que va a estar a unas cuadras de aquí. Son lugares que están demolidos, que no tienen ningún uso. La idea es que la galería se convierta en una plataforma para ayudar a artistas, que tomen los espacios, los renueven y todos tengan el mismo ámbito. No importa si son establecimientos privados como restaurantes y bares, mientras todo lo que se haga en el barrio tenga una relación con el espectáculo.

 

Notas:

[1] Colectivo artístico formado por Alberto Alejandro Rodríguez, Eliane Adela Padrón, Fabián González Escobar y Mario Sergio Álvarez.

[2] Evento realizado en Cuba por Cucú Diamantes, Andrés Levin y Jorge Perugorría.