Estoy orgullosa de vivir y crear en Trinidad

ENTREVISTA A YUDIT VIDAL

Estoy orgullosa de vivir y crear en Trinidad

  • Foto: cortesía de la artista
    Foto: cortesía de la artista

La artista de la plástica Yudit Vidal Faife (Santa Clara, 1979) tuvo la inconmensurable gentileza de acceder a conversar con los/as lectores/as del Portal de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), para relatarles cómo nació, creció y se consolidó en ella la vocación hacia las artes plásticas en general, y hacia la pintura en particular.

Mi interlocutora se estableció, desde 1986, en la ciudad de Trinidad (Valle de los Ingenios), declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad (1988).

A los 19 años de edad, se graduó en las especialidades de pintura, diseño gráfico y técnicas de la acuarela, en la Escuela Profesional de Artes Plásticas Oscar Fernández Morera.

En 2008, obtuvo el título de licenciada en Artes Plásticas, en la capitalina Universidad de las Artes (ISA), donde se especializó en Restauración y Conservación de Bienes Muebles.

En 2010 fue nombrada Embajadora Universal de la Paz por el Círculo de los Embajadores de la Paz de Suiza/Francia. 

Es miembro activo de la Asociación de Artes Plásticas de la UNEAC, ha participado en disímiles exposiciones colectivas y personales, tanto en el archipiélago cubano como fuera de nuestras fronteras geográfico-culturales, y ha recibido varios premios y reconocimientos nacionales e internacionales por su prolífica producción intelectual y espiritual. 

¿Cuáles fueron los factores motivacionales que inclinaron su vocación hacia las artes plásticas en general, y hacia la creación pictórica en particular? 
Creo que no fueron factores influyentes en sí los que determinaron mi destino artístico, sino una vocación ardiente e incontrolable que, desde pequeña, ya venía acrecentándose en mí. No podía parar de pintar, era mi mayor satisfacción y deleite, amén de tener un padre con un vasto conocimiento artístico innato que, de vez en cuando, hacía sus trabajos artísticos y yo lo contemplaba, absorta la mayoría de las veces.

No obstante el fatalismo geográfico que afecta, sobre todo, la promoción mediática de la obra de los artistas que no residen en la capital del país, ¿a qué atribuye usted el éxito obtenido en la ciudad de Trinidad, villa fundada en el centro del archipiélago cubano por los colonizadores hispanos hace cinco siglos, sin haber abandonando el terruño donde creció y se consolidó su prestigio artístico, que ha trascendido —sin duda alguna— nuestras fronteras geográfico-culturales? 
Pienso que poseo un incansable deseo de trascender, de mostrar mi arte en cualquier parte, de hacerlo valer, por ello en cuanto evento artístico o convocatoria que llega a mí, si me es posible trato de participar saltando las dificultades y contratiempos que puedan surgir en el camino a la hora de trasladar obras de arte [...]. No hay obstáculos cuando uno se propone cumplir un sueño. Me traslado pero vuelvo, Trinidad es una de mis mayores musas y creo que no podré estar mucho tiempo separada o alejada de la añeja, pero cautivante Ciudad de los Ingenios.

De las anécdotas y experiencias acumuladas durante su prolífica carrera en el campo de la plástica cubana contemporánea, ¿podría relatar alguna que le haya dejado una huella indeleble en la mente y en el alma? 
Existen muchas, por supuesto; cada una de ellas es única y particular […]. Recuerdo la primera expo importante en la cual participé, allá por el ano 1999, recién graduada de la Academia Profesional de Arte Oscar Fernández Morera de Trinidad [...].

La muestra llevaba por título Trinidad en tres tiempos e incluía obras de artistas de la plástica de la primera vanguardia de la villa hasta lo más actual. Tuve el privilegio de estar entre la vanguardia joven, y además ser la expositora más joven [...], ya que solo tenía 20 primaveras. Esa expo se llevó a La Habana, y se expuso en el complejo Morro Cabaña [...]. Fue mi primera muestra relevante, no obstante mi corta edad, y me dejó un hermoso recuerdo en la memoria poética.

Si no constituye un secreto «clasificado», ¿podría reseñar cuáles son a corto, mediano y largo plazos, los proyectos artísticos en los cuales se halla inmersa? 
Recientemente, realicé dos expos personales en memoria al aniversario 500 de la fundación de la villa de Trinidad. En el transcurso de ese tiempo, surgió como parte de las obras presentadas, una muy característica y diferente a las demás. Se trata de una interpretación a gran escala de un aro de bordar en el cual se muestra un mantel con un punto originario de Trinidad y se llama La trinitaria y encima de él realicé un dibujo de una vista de la ciudad [...]. Pienso hacer ese proyecto extensivo a otras artistas bordadoras de la villa, y en cada uno representar una imagen icónica de Trinidad [...]. Ese es, por ahora, mi proyecto más inmediato, pero el lugar para darlo a la luz aún no está definido [...].

¿Algún consejo o recomendación a los jóvenes que dan sus primeros pasos en el medio donde usted se desenvuelve como «pez en el agua»? 
Que no se amilanen ni desechen su sueño por algún percance inesperado que pueda surgir. [...] De piedras y espinas está lleno el camino y la mayor virtud es sortear los contratiempos lo mejor que se pueda para alcanzar la felicidad, que —al menos para mí— es sentirse satisfecho desde el punto de vista artístico-profesional y amar con pasión todo lo que uno hace, por insignificante o intrascendente que pueda parecer.

Para finalizar, le reitero que estoy orgullosa de vivir y crear en Trinidad.