Hugo Oslé: “Yo confío en ese hálito mágico que tiene el cubano”

Hugo Oslé: “Yo confío en ese hálito mágico que tiene el cubano”

  • Hugo Oslé, cantante y director artístico.
    Hugo Oslé, cantante y director artístico.

Más allá de su condición de cantante y director artístico, Hugo Oslé (Guantánamo, 1956) es un infatigable promotor cultural que ha sido capaz de mantener por décadas varios concursos de interpretación musical, como los dedicados a la canción mexicana, al arte lírico o a la música popular.

Diez años lleva ya de existencia su más reciente proyecto, la Academia Nacional de Canto Mariana de Gonitch, a través de la cual se propone mantener vivo el legado de la prominente soprano y pedagoga rusa que fuera su maestra, al igual que la de muchos otros destacados intérpretes cubanos.

Con los jóvenes integrantes de esta institución, protagonizó en 2016 el ciclo de conciertos Fidel es Cuba, dedicado a nuestro Comandante en Jefe en su 90 cumpleaños; el cual, tras la desaparición física del líder histórico de la Revolución cubana, pretende continuar cada día 13, en el actual 2017.

Para conversar de este y otros propósitos que encabeza, nos llegamos hasta su apartamento en la calle Línea, a cuya entrada espera al visitante una hermosa foto de Rita Montaner y un diploma que lo reconoce como Hijo Ilustre de Caimanera, territorio ilegalmente ocupado, en el que hunde sus raíces la profunda cubanía de Hugo Oslé.

¿Mantiene la Academia los mismos objetivos que cuando se fundó hace diez años?

Seguimos teniendo como súper objetivo los valores. Los valores de nacionalidad, de identidad. Los valores de respeto, que están casi en vías de extinción.

Promulgar el sentido de la nacionalidad. En ello nos ha inspirado siempre, además de mis vivencias personales y la historia familiar; el ejemplo de mi Maestra, la ilustre Mariana de Gonitch, que decidió llegar a Cuba en el año 40 y quedarse aquí al lado de la revolución.

Eso consolidó nuestro inicial sentido de proyección para un trabajo tan lindo, como lo es el trabajo con los jóvenes en la Academia.

¿Cómo valoras que ha sido la evolución de estos jóvenes?

Hay muchos que ya no están porque, evidentemente, el desarrollo va permitiendo un nivel que les posibilita proyectarse buscando otros horizontes, otras variantes, otras cosas.

Uno de nuestros muchachos es actualmente el cantante líder de la orquesta de Oscar de León. Dos de las muchachas son divas en Montecarlo y otros dos egresados son estrellas en Las Vegas.

También los hay que, ya graduados, se mantienen con nosotros porque les interesa el trabajo que hace la Academia. Pienso que más que enseñarlos a cantar bien, entrenarles sus voces, ofrecerles un lindo repertorio; nosotros los estamos ayudando a pensar. 

Mariana repetía a menudo que cantar es mucho pensar.A veces un buen cantante no sabe hacer su carrera porque topa con muchas complicaciones subjetivas.

Lo más importante, a mi modo de ver,es que en el período de un año que permanece en la Academia lo primero que hace es encontrarse allí con un repertorio que está en vías de extinción, en espera de que se cante.

En nuestro primer concierto, que fue en un homenaje que se le hizo a Vilma Espín en el Teatro Nacional de Cuba, interpretamos el Canto de Alabanza, que se le escuchó en Cuba a Lucecita Benítez. Allí se cantaron también las Claves Martianas.

Tenemos un gran tesoro, que es la versión de La Victoria montada y orquestada para nosotros por la propia Sara González, junto a Pucho López.

Todo eso les da a los muchachos un sentido de pertenencia muy grande. A tal extremo que organismos como las FAR, el MININT, el INDER, el ICAP, la Federación de Mujeres Cubanas, la Fiscalía, la Contraloría, nos piden mucho para presentaciones de primer nivel.

También somos solicitados para actividades de la cultura comunitaria ya que de ahí nacimos. Nacimos en la Casa de Cultura de Plaza, donde Mariana se presentó a raíz de llegar a Cuba en el año 1940, porque no se ha hecho otra cosa que agradecerle a Mariana todo lo que ella sembró para con nosotros.

¿Por cuál vía ingresan los jóvenes en la Academia?

Hacemos dos convocatorias. Una a finales de año para iniciar el curso y otra, concluyendo mayo, para el Curso de Verano.

Escogemos las mejores voces y se mantienen en un pre-curso, antes de comenzar en enero el programa de la Academia que dura un año con varias materias.

Unos se quedan y otros se van porque la dinámica nuestra de entrenamientos y presentaciones es muy fuerte, pero estamos siempre con la expectativa de que aparezca una voz.

No debo dejar de conceptualizar que la Academia no es un coro. He sumado las voces con el aliento de que ellos estén unos minutos frente al público entrenándose desde el punto de vista musical y auditivo. Así, su empeño artístico tendrá un mejor resultado, a la hora de presentarse en un escenario.

Por este entrenamiento y por los conceptos del arte del canto que tienen, es que la Academia, que esos veintidós cantantes que tienen su aval profesional como solistas impresionan por su manera de cantar, la cultura vocal y una sonoridad que comprende desde un Va Pensiero de Nabucco, hasta una muy conmovedora interpretación de Cabalgando con Fidel.

Debo puntualizar que la Academia tiene un segmento de cantantes profesionales a través del proyecto Las Voces, adscripto a la Empresa Ignacio Piñeiro. Lamentablemente todavía, al cabo de dos años y medio, no hemos tenido la suerte de ser presentados oficialmente como proyecto profesional.

Pero, en sentido general los muchachos están teniendo mucho éxito y demuestran mucha responsabilidad; lo cual ha posibilitado que numerosas personalidades y altos dirigentes de nuestro país hayan confiado en ellos, en su trabajo.

Tú no puedes defender lo que no conoces y en la cultura hay muchas estructuras que no conocieron a Mariana. Vicentina Antuña, Carlos Rafael Rodríguez, Juan Marinello y Nicolás Guillén, fueron sus amigos y colaboradores del Partido Socialista Popular.

Mariana fue una historia viviente que no solo se preocupó, sino que se ocupó de la cultura cubana, de la revolución y, sobre todo, de agradecerle a Fidel. Ella fue una perfecta fidelista.

¿Cómo ves el futuro de la Academia Mariana de Gonitch?

Pienso que nos quedan muchas cosas lindas por hacer. Tenemos que agradecer el apoyo visceral que nos dan la Embajada de Rusia en Cuba y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

Se está organizando un homenaje a Mariana en San Petersburgo. Ojalá no manden otros artistas que no seamos nosotros.

¿No has pensado que este trabajo con los jóvenes de la Academia puede influir también en la formación del público?

No se nos permite, porque las autoridades de Cultura no nos invitan a nada, no nos invitan a participar en ningún evento y no tenemos manera de demostrar eso.

El Fidel es Cuba surge en el salón plenario del Palacio de Convenciones, cuando actuamos por el aniversario 55 del ICAP. Allí se le ocurrió a la compañera Kenia Serrano hacer un concierto todos los días 13 por el cumpleaños 90 del Comandante.

Pero después se nos fue de las manos y los organismos lo empezaron a pedir. Así cantamos más de 55 Fidel es Cuba. Lo llevamos a Mayabeque, a Artemisa. Se han hecho bellezas de conciertos, de presentaciones, con la ausencia total de nuestras autoridades de la Cultura.

Entonces, estos conciertos de la Academia nunca han sido para un público abierto.

Nunca, nunca, nunca. Y así pasa también en la televisión. Increíblemente, nos ha llegado que en algunos medios estamos calificados con perfil bajo.

El 13 de diciembre quisimos cerrar en grande la jornada de conciertos Fidel es Cuba, pero no se nos otorgó ningún teatro para el concierto. Tuvimos que buscar la alternativa de hacerlo en el Aula Magna de la Universidad de La Habana que es un lugar muy especial, pues allí están los restos del Padre Varela. Por eso fue tan emocionante.

En él estuvo con nosotros esa gran actriz que es Corina Mestre y vimos lágrimas en los ojos de muchas personas queridas; conmovidas con la actuación de los muchachos, que creen en lo que hacen. Por eso al principio te hablaba de la importancia de los valores”.

Otro de los homenajes a Mariana de Gonitch que te has esforzado por mantener es el concurso de música popular con su nombre. Del 1 al 5 de febrero tendrá su edición 21 en la Casa del Alba Cultural.

Por algún mecanismo que estoy por descifrar perdimos el de arte lírico, al que venían cantantes de Holguín, de Pinar del Río; pero mantenemos este que es un concurso incantable, de un repertorio muy difícil, pues tiene nueve géneros de la música popular.

Dentro de él hay dos días lindos y especiales. El día 2, a las 10 de la mañana, se va a presentar en la sala Martínez Villena de la UNEAC una edición especial de la revista Rusia, que está dedicada a mi Maestra; y el día 4, a las 2 de la tarde, en el Centro Balear se hará un concierto de la Academia, con repertorio ruso.