Después de la fiesta

Feria Internacional del Libro 2018

Después de la fiesta

  • La Feria del libro continuará por todo el país hasta mayo. En la capital concluyó, con un saldo positivo, este 11 de febrero. Foto tomada de Cubadebate
    La Feria del libro continuará por todo el país hasta mayo. En la capital concluyó, con un saldo positivo, este 11 de febrero. Foto tomada de Cubadebate

Pasado el  vértigo bueno de la  XXVII Feria Internacional del Libro de La Habana, se puede “mirar” con serenidad lo vivido en ella sin renunciar al disfrute que proporcionó con su revuelo de libros, autores, conciertos, espectáculos, sobre todo para los niños en su espacio Tesoro de Papel, en el Pabellón Cuba, en espacios de la Habana vieja pero tomando en cuenta qué elementos deberían ser revisitados para conseguir mayor eficacia.

Los más pequeños suelen ser los más beneficiados con obras que todas las editoriales se esfuerzan en poner a su disposición y que pueden adquirir en la sala biblioteca Cochero azul habilitada en La Cabaña y en las otras sedes, a pesar de los contratiempos de la poligrafía.

También se les dedica un evento que pretende  analizar por donde anda la literatura para niños y jóvenes, donde, entre otras coordenadas, surgió la necesidad de contribuir con los libros al entendimiento de la diversidad que compone la naturaleza y la obra humana como base para evitar luego los prejuicios sobre diferencias raciales, de género, sexuales, sociales.

Se manifestó también en el cónclave la preocupación por la calidad de los textos, la necesidad de mayor elaboración  a la búsqueda de más originalidad, ingenio, recursos novedosos ante las sugestivas tentaciones de los juegos electrónicos y en general el audiovisual que se ha consagrado como soporte comunicacional de la época.

Otra vez la difusión, propaganda y publicidad de la  feria fue motivo de reclamos, no sólo en lo referido a la literatura para niños y jóvenes, porque en realidad ni en los más significativos noticiarios radiales, televisivos e inclusos en los denominados “digitales” se pudo saber cuales era las novelas publicadas, cuáles fueron las valoraciones para la publicación, que premios alcanzaron. Tampoco cuántas novedades podrían encontrarse en libros de cuento, poesía, teatro.

¿Qué discutió el encuentro de jóvenes escritores? ¿Cuáles  fueron los pronunciamientos sobre la literatura que se escribe hoy en el continente, en el mundo? Son interrogantes que quedaron abiertas  pues a escala pública no se informó  suficientemente sobre ello. Ni sobre el Forum Literario efectuado en la Unión de escritores y artistas de Cuba, ni sobre el evento  de literatura para niños y jóvenes.

A su vez, vale preguntar, ¿tienen esas reuniones y encuentros los temas más atractivos, satisfacen la curiosidad de poner al día sobre por donde anda la literatura en estos tiempos, que nexos establecen con los lectores y los propios escritores?

Por otra parte, los estudiantes universitarios reclaman  títulos que contribuyan a sus estudios, un ingeniero agrónomo se quejó  de la falta de libros de agricultura y si bien es cierto que es muy difícil satisfacer las necesidades de todos y cada uno de los lectores, la situación económica del país, los recursos que a pesar de las penurias se destinan a la feria, reclaman sin dudas, un mayor  equilibrio ente la diversidad de temas de los títulos que se publican, de la cantidad de ejemplares que se editan y la difusión que se hace de los muchos intereses feriales

La Feria del libro continuará por todo el país hasta mayo. En la capital se vendieron más de 300 mil ejemplares. Hay 600 títulos novedades y unos cuatro millones de ejemplares disponibles. Es una ganancia neta cultural sin duda alguna, pero será necesario ver como llega todo eso a los distintos puntos del archipiélago porque después de la fiesta se “ve” más serenamente.