Festival del Nuevo Cine Latinoamericano: 40 años

Festival del Nuevo Cine Latinoamericano: 40 años

  • El máximo galardón del Festival es el Gran Premio Coral, símbolo de los grandes arrecifes de coral que identifican al Mar Caribe. Foto tomada de Ecured
    El máximo galardón del Festival es el Gran Premio Coral, símbolo de los grandes arrecifes de coral que identifican al Mar Caribe. Foto tomada de Ecured

Ya hace 40 años, cada diciembre es una fiesta para los cinéfilos cubanos y de muchos países que por el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana vienen a Cuba. Inaugurado el 3 de diciembre de 1979, cuando desde el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC, que en marzo de ese mismo año había cumplido sus 20 años) presidido entonces por su fundador Alfredo Guevara (y quien aún al morir el viernes 19 de abril de 2013 lo presidía), convocaron para ello a más de 600 cineastas latinoamericanos para entregar como su máximo galardón el Gran Premio Coral, símbolo de los grandes arrecifes de coral que identifican al Mar Caribe como identidad regional, materializó así el sueño acunado desde 1967, cuando un grupo de destacados cineastas del continente dejaron plasmada la existencia de un nuevo cine latinoamericano, que y debía trabajarse por incrementar su difusión, sobre la base de objetivos ideológicos y culturales.

Las películas allí apreciadas, provenientes de varios países de Latinoamérica, permitieron profundizar colectivamente, por primera vez, en un ordenamiento y coherencia de puntos comunes y objetivos a alcanzar con el nuevo cine que se gestaba. Desde su fundación el Festival se propuso reconocer y difundir las obras cinematográficas que contribuyan a enriquecer y reafirmar la identidad cultural latinoamericana y caribeña, con una programación que comprende además, una amplia y representativa muestra de cine contemporáneo proveniente del resto del mundo.

Si se recuerda algunos de los Grandes Premios Coral (1er. Premio) de tal Festival, nos acercamos a una medida de sus valores: así por ejemplo, en su primera edición de 1979, el filme con este máximo galardón fue compartido para Coronel Delmiro Gouveia (Gerardo Sarno, Brasil) y Maluala (Sergio Giral, Cuba); el Premio Especial del Jurado para País portátil (Iván Feo y Antonio Llerandi, Venezuela); en documental se confirió para La batalla de Chile: la lucha de un pueblo sin armas (Patricio Guzmán, Chile); Mención Especial para País verde y herido (Jorge Denti, Uruguay); Recado de Chile, Anónimo Chile; Las triple AAA son las tres armas, de Cine de la base (Argentina); y un Premio Coral al conjunto de documentales de la Resistencia en el Cono Sur: Esta voz entre muchas (Humberto Ríos, Argentina).

Mención Especial mereció ABC del etnocidio, notas sobre el Mezquital (Paul Leduc, México); Ayiti, min chimin liberté (Arnold Antonin, Haití); La infancia de Marisol y Douglas y Jorge (Bernabé Hernández, Cuba); Etiopía, diario de una victoria (Miguel Fleitas, Cuba); Los puños frente al cañón (Orlando Lübbert y Gastón Ancelovici, Chile) y Greve (Joâo Batista de Andrade, Brasil). El Gran Premio Coral de Animación fue para Elpidio Valdés (Juan Padrón, Cuba) y Premio Coral para El cuatro de hojalata (Alberto Monteagudo, Venezuela); y La persecución de Pancho Villa (Grupo Cine Sur, México, Argentina). En otras categorías se otorgó el Premio Saúl Yelín, del Comité de Cineastas de América Latina, a Primer Noticiero INCINE (Frank Pineda y Ramiro Lacayo; Nicaragua); el Premio La Edad de Oro, de la Unión de Pioneros «José Martí», fue para En la selva hay mucho por hacer (Grupo Experimental de Cine, Uruguay) y se reconoció el Premio Caracol entonces también en su primera edición, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), a Raíces de sangre (Jesús Treviño, Estados Unidos, cine chicano).

Casi de inmediato, el Festival se expandió sobremanera: así por ejemplo, la Galería 23 y 12 (en diagonal inmediata con el ICAIC) durante el Festival, se dedicó a exhibir los afiches de las películas que se mostrarían durante el evento, así como la del lobby del cine antes Cinemateca hoy Charles Chaplin en el mismo edificio del Icaic, que por supuesto era cine privilegiado para el Festival, a las que luego se agregarían la que hacia marzo de 1999 (40 aniversario del Icaic) abrieron en la acera del frente del Icaic llamada Centro Cultural Cinematográfico y popularmente llamada Fresa y Chocolate, y más tarde en su esquina de 23 y 10 de la misma edificación del Icaic, una nueva galería Servando Cabrera Moreno.

Asimismo, en octubre de 1989 (el ICAIC había recién cumplido 30 años) se aportaría desde el Centro Provincial de Cine de La Habana ubicado hasta hoy en las inmediaciones (calle 4 # 508 entre 23 y 21) un nuevo proyecto llamado Elpidio Valdés, Cinemateca Infantil y Juvenil, de la Lic. Caridad Elena Tejero Yero, especialista de dicho Centro Provincial, en el cine hasta entonces Olimpic y desde entonces Elpidio Valdés (hoy sede teatral Raquel Revuelta), en Línea y B, Vedado; en el cual hallará cabida El Universo Audiovisual del Niño (luego …del Niño Latinoamericano, …del Niño y la Niña Latinoamericanos), evento que tiene lugar cada año durante el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, y que desde el Icaic había generado y encabezaba el Lic. (psicólogo) Pablo (Pablito) Ramos, y aquí mantendría su proyección de trabajo durante todo el año; hechos todos que merecen que nos detengamos a profundizar casuísticamente, más adelante.